Expropiaciones

La Fiscalía en jaque: La trama secreta de la pulseada entre dos mujeres

La perito Ana María Melvin y la ex jueza Myriam Bettio se cruzan acusaciones por las diferencias de las tasaciones infladas de Cuesta del Viento. El cruce destapa complicidades en la Fiscalia. Por Sebastián Saharrea.
sábado, 31 de marzo de 2012 · 09:47

Por Sebastián Saharrea

Si bien la declaración de Ana María Melvin es a título informativo, su evolución el próximo martes puede marcar un antes y un después en la mega-causa en la que se investiga una estafa gigante al Estado mediante el pago de precios inflados en terrenos expropiados. La perito de Fiscalía de Estado fue acusada por la ex jueza Myriam Bettio de haber confesado que era ella quien inflaba las tasaciones y el martes declaró ante la jueza María Inés Rossellot: hubo nervios y contradicciones, y el testimonio seguirá la semana entrante. Y más allá de la suerte de la profesional, sobre la que hubo versiones de todo tipo en la semana, se abre la posibilidad de que quede un elemento gravitante en la investigación: cómo funcionaba la supuesta organización investigada -integrada por abogados, jueces, peritos y funcionarios de Fiscalía- dedicada a estafar al Estado con sobrevaloraciones de inmuebles expropiados.
El cruce está lleno de condimentos interesantes. La ex jueza Bettio era la titular del 3° Juzgado Civil que llevaba adelante las expropiaciones del dique Cuesta del Viento que más llamaron la atención por la diferencia de precios pagados por parcelas iguales. Allí cayó entre 2000 y 2001 la causa Caballero –llamada así nada porque el propietario del terreno era nada menos que el cortista Adolfo Caballero-, en la cual se había fijado un precio de referencia de $1.600 la hectárea. Pero al poco tiempo cayó otra causa –una de las más polémicas, la causa Díaz- en la cual el precio tasado por la perito era sensiblemente mayor. Esta última causa era impulsada por el abogado Santiago Graffigna, quien está bajo sospecha en la investigación y estuvo detenido en una causa conexa.
Ante esas diferencias, Bettio convocó a la perito de Fiscalía de Estado, Ana María Melvin. Y la agrimensora le dijo –según testimonió Bettio- que había cambiado los importes de las valuaciones de esos terrenos porque estaba presionada. ¿Y a quién acusó por esa supuesta presión? A Pedro Quiroga, entonces fiscal de Estado, y a Santiago Graffigna, el abogado que impulsaba los trámites más sospechosos.
Quiroga no fue el único fiscal de Estado nombrado en la causa, también lo estuvo Mario Díaz, esposo de Myriam Bettio, la ex jueza denunciante. Ese hecho alimenta lo que es un secreto a voces: que en el organismo encargado de defender al Estado –la Fiscalía- había pocos que no sabían lo que estaba ocurriendo, tejiendo una red de complicidades y vistas gordas en la que la justicia establecerá su alcance.
Ante esa declaración, Bettio dijo que pidió a Melvin que rectificara esas tasaciones en las que había elevado la cifra a pagar, o le explicara qué había hecho así ella misma formulaba la denuncia. La perito de la Fiscalía hizo la rectificación: el expediente desapareció, pero en la sentencia del caso Díaz, la jueza Bettio incluyó esa rectificación de Melvin. Dijo la jueza que la corrección era una coma de dos dígitos: en lugar de 2,90 pesos por metro cuadrado que aparece, corresponde, 0,29 pesos por metro. Igual, la cuenta no da.
Eso ocurrió entre 2000 y 2001, cuando Bettio era jueza. Y ahora lo recordó en declaraciones periodísticas al programa La Ventana y El Nuevo Diario. Por eso la jueza Rossellot –a cargo de la megacausa por las expropiaciones- citó inmediatamente a Melvin y le está tomando una extensa declaración informativa. Fuentes judiciales explicaron a Tiempo de San Juan que hubo contradicciones en la declaración de Melvin, suspendida hasta la próxima semana. Y que ante esas dudas, se pidieron copias de todas sus pericias para poder avanzar. No descartan que la declaración se convierta en indagatoria.
En Tribunales y ante la prensa, Melvin rechazó lo que dijo Bettio y amenazó con querellarla. Luego, Bettio ratificó todos sus dichos. Queda entonces evidente la posibilidad de carearlas en la justicia, algo que podría ocurrir. Llama la atención, de todos modos, que ante esos elementos aún la jueza no haya llamado a declarar en Tribunales a Bettio.
También Melvin deslizó que la semana entrante entregará testimonios que comprometen al fiscal de Estado renunciante en enero del año pasado, Mario Díaz, complicando aún más el clima y el protagonismo de la Fiscalía en este escándalo. Puede referirse a un par de declaraciones producidas en enero en el marco de la megacausa. Fueron las de dos colegas de Melvin –de apellidos Nievas y Carelli- quienes le dijeron a la jueza que ellos colaboraron con las tasaciones, pero Melvin les dijo que el precio lo ponía ella porque tenía un arreglo.
Mario Díaz fue citado para escuchar esos testimonios. Y cuando le preguntaron si él los había oído antes, el fiscal respondió que no, pero que Carelli le parecía un profesional respetable y que si él lo había dicho, no podría rechazarlo. Poco tiempo después, su esposa, la ex jueza Bettio recordó el episodio con Melvin y se desató el escándalo por el rol de la Fiscalía en los precios inflados.

Las claves
-Las estafas que se investigan tienen que ver con precios inflados de terrenos comprados por el Estado.
-Hay sospechas sobre abogados –ya estuvo preso Santiago Graffigna- jueces, peritos y funcionarios.
-Los casos más sospechosos ocurrieron en Cuesta del Viento, pero hay también otros en la ciudad, como el Parque de Mayo.
-Involucran una fortuna: ya se pagaron $100 millones bajo sospecha. Y hay otros $3.500 con sentencia para ser cobrados.

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