Cruces en el oficialismo

Cultura: Financiamiento estatal o privado, esa es la cuestión

En la Legislatura hay al menos un par de proyectos para dotar de recursos a las expresiones artísticas locales. Pero falta acuerdo acerca de la fuente: unos quieren presupuesto oficial, otros proponen un régimen de diferimiento de impuestos.
sábado, 03 de marzo de 2012 · 09:06

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

El ámbito cultural-artístico busca por estos días alguna fuente de financiamiento permanente que permita salir de los subsidios que llegan a cuentagotas desde la Nación o, en menor medida, desde la provincia. Por esta razón, en la Legislatura se incuba un debate áspero acerca de la fuente de financiamiento más indicada para atender los requerimientos del sector. El punto de la discordia se resume en dos posiciones enfrentadas: definir una partida en el presupuesto oficial o alentar la participación de las empresas privadas, vía diferimiento del Impuesto a los Ingresos Brutos.
La discordia –civilizada, pero discordia al fin- se produce nuevamente dentro del Frente para la Victoria. Por un lado, el proyecto de Ley de Cultura, que impulsa el justicialista Eduardo Bustelo. Por el otro, la iniciativa de Ley de Mecenazgo, del bloquista Edgardo Sancassani.
No es una diferencia menor, porque en ambos casos se apunta a un monto considerable que directa o indirectamente impacta en las arcas del Estado: sea por la afectación de una partida presupuestaria o por la resignación de la recaudación por Ingresos Brutos y Lote Hogar del mecenas en cuestión.
El proyecto Bustelo en su artículo 14 dispone la creación del Fondo Provincial de Cultura, que se conformará “con el mínimo del 1% del total del presupuesto anual de la provincia de San Juan”. En los términos de la Ley de Presupuesto 2012 (ley 8.248), esto significa la friolera de 77 millones de pesos. Además agrega otras fuentes de financiamiento como donaciones o la recaudación de espectáculos.
El proyecto de Sancassani apunta concretamente a los “incentivos fiscales”. En su artículo 9 dispone que aquellas personas físicas o jurídicas que patrocinen proyectos artísticos o culturales podrán deducir el monto aportado como pago del Impuesto a los Ingresos Brutos y Adicional Lote Hogar hasta el 20%. O bien, deducir del Impuesto Inmobiliario hasta un 30%. La única condición sería tener las cuentas fiscales al día.
La posición de uno se contradice con la posición del otro. Bustelo apuesta por un compromiso estatal que hasta ahora no existe. Sancassani, en cambio, confía en involucrar al sector privado con un doble fin: aliviar las cuentas públicas y permitir que aún aquellos artistas no amigos del poder político de turno puedan acceder a financiamiento para sus proyectos culturales, según explicó el diputado bloquista a Tiempo de San Juan.
“Es una cuestión no fácil de resolver”, apuntó Bustelo, crítico del sistema que admira Sancassani. “En Estados Unidos muchas veces las donaciones tienen un descuento impositivo que hasta suele ser mayor que el acto de beneficencia”, cuestionó el justicialista.
La propia secretaria de Cultura, Zulma Invernizzi, llevó información a la Cámara de Diputados el año pasado con la expectativa de que prosperara una Ley Provincial de Cultura, que incluya entre otros capítulos el aspecto presupuestario. El proyecto de Bustelo recogió esta iniciativa más algunos modelos normativos como el de Chaco y Mendoza. Pero pasó el año legislativo 2011 y el asunto pasó a archivo. Ahora planea insistir. Y se encuentra con la otra propuesta, que cambia el modelo de financiamiento.
En ambos casos hay una coincidencia, no obstante. El reconocimiento de que la “industria cultural” es un sector en crecimiento que San Juan –salvo contadas excepciones- está dejando escapar. “Es innegable que las industrias culturales se han convertido en las últimas décadas en medios de insuperable impacto para difusión y la promoción de la cultura y las artes”, justificó Sancassani en su proyecto.
“Las industrias culturales son de una importancia económica muy importante.  Son el tercer sector en importancia en el mundo. Hoy tomó la delantera San Luis y San Juan debería buscar su espacio también”, consideró Bustelo.

La selección

Ambos proyectos establecen un procedimiento específico a la hora de definir qué proyectos merecen o no el apoyo financiero oficial, sea por la vía del presupuesto o por la vía del mecenazgo.
En el caso de Bustelo crea el “Equipo técnico de capacitación, formación y asesoramiento”, que dependerá de la Secretaría de Cultura y será de carácter permanente. De él dependerá el fallo positivo o negativo a la hora de recibir una propuesta cultural-artística que requiera financiamiento oficial.
En el caso de Sancassani, se crea el “Consejo Provincial de Mecenazgo”, presidido por el secretario de Cultura y además sumará un representante del Ministerio de Hacienda y Finanzas, un representante del área de cultura de cada municipio, más especialistas y consultores ad-honorem, cuyo mecanismo de selección queda librado a la reglamentación que disponga el Poder Ejecutivo.


El caso de San Luis

En la región de Cuyo, San Luis picó en punta a la hora de promover las industrias culturales y puntualmente el cine, que le ha dado buenos resultados. La ley provincial estableció un fondo de fomento a este arte que se constituye con recursos asignados en la ley de presupuesto provincial, el recupero de créditos asignados de acuerdo al mismo marco normativo, el importe de los intereses, recargos, multas y toda otra sanción que se aplique en los términos de la misma ley, donaciones y otros.
La ley puntana se propuso impulsar las inversiones en la industria del cine en todo el territorio de San Luis, promover el desarrollo turístico, generar nueva oferta de empleo y fortalecer el desarrollo cultural. Muchos términos semejantes a los proyectos que hoy entran en discusión en San Juan.

Comentarios