La nueva movida musical

Escuela de rock

Son muy chicos, pero ya saben lo que quieren: vivir de la música. San Juan ha sido siempre semillero de excelentes músicos y cada vez más los pibes se animan a saltar al escenario con menos años. Estas son algunas caras de los grupos de rock que se vienen. Por Viviana Pastor.
lunes, 20 de febrero de 2012 · 09:32

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Con los ojos saturados de delineador negro, Sayo se mueve sobre el escenario de un conocido boliche como una profesional. Alguien pregunta: -¿Cuántos años tiene esa chica?, - 14, le responden. Así de jóvenes se vienen las nuevas generaciones de músicos, pibes muy chicos con el desenfado inevitable de la juventud y la mezcla de infancia en retirada y adolescencia galopante.

Cada vez son más las bandas de adolescentes que buscan popularidad, que quieren llegar con un mensaje, que escriben sus propias canciones, aunque saben que los covers les aseguran una audiencia cuando nadie sabe quiénes son. Los que conocen la movida musical aseguran que además los pibes cargan con un talento increíble y aprenden en tiempo récord.

Algunos son hijos de músicos, otros llegaron a la música de casualidad. Casi todos empezaron con algún instrumento desde muy chicos, la mayoría busca divertirse sobre el escenario y definitivamente todos quieren alcanzar el éxito y vivir de la música.

Tocan en boliches, bares, festivales, tocan donde pueden, tocan gratis o casi gratis. Creen que todo es posible.

Tres bandas sirven de muestra: Mattekudasai, Guatafack y Superfan del Reino Regio. No se conocen entre ellos, pero tienen mucho en común. Son parte del semillero de nuevos músicos que sin dudas dejará su impronta en la provincia, como antes lo hicieron tantos buenos músicos sanjuaninos.

Espérame por favor.
Mattekudasai significa en japonés, “espérame por favor”, aunque también hay un maravilloso tema de King Crimson que se llama así, este es el nombre de la banda de cuatro integrantes que no se asumen como amigos, más bien los unió la necesidad. La cantante, Sayo, o Ana Aciar, tiene 14 años y también toca la guitarra y el bajo. Ellos hacen covers en ingles de bandas como Nirvana, Guns N' Roses, Green Day, entre otros.

 “Kevin y yo éramos un extra de la banda, nos llamaron para una tocada programada porque los otros integrantes estaban de vacaciones, nos dimos cuenta de que nos llevábamos bien así que decidimos armar esta banda”, cuenta Sayo.

Aunque tienen un mes tocando juntos, ya pasaron por los escenarios de La Llorona y La Cueva. Tiene un repertorio de 15 canciones, aseguran que pronto van a componer sus propios temas y la meta es hacer un demo. “Tenemos en mente grabar algo con mi papá”, dice Sayo, hija de Marcos Aciar (ex guitarrista de Por tu Perra, productor). Mientras tanto tienen que seguir estudiando. Cristian Quinto tiene 17 años y es el batería; Cristian Ayala tiene 18 y toca guitarra y Kevin Pizarro tiene 21 y toca guitarra, bajo y hace coros.

“Queremos empezara a participar en las tocadas a beneficio para hacernos conocer y seguir con la banda hasta donde se pueda”, dicen. ¿Cómo los Rolling? “Un poco más, tocamos bastante bien”, dicen y largan las carcajadas.

¿Cómo es tener una chica en la banda?. “Problemas” responden en tono jocoso y con muecas los varones de Mattekudasai, pero enseguida aclaran: “Es mejor, tener una chica siempre es bueno para una banda y más si canta bien y en inglés”, dice Cristian, el guitarrista. Él cuenta que empezó a darle a la guitarra hace 5 años. El otro Cristian, el batero, comenzó hace dos años con la batería pero antes hacía percusión; y Kevin hace 3 años que toca la guitarra. Sayo dice que empezó a estudiar guitarra hace 4 años y canta “desde siempre”. La frontwoman delira con sus largas piernas, su look colegial de animé, sus profundos ojos café, y pone la ficha extra para el grupo.  

¿Guata qué?
Los Guatafack divierten desde el nombre, que sería un neologismo cuyano para la expresión en inglés what a fuck, que puede traducirse como “que mierda es” o “lo que es una mierda”, según el contexto en que se use. Son seis los miembros de la banda, llevan un año juntos y tienen muchas tocadas encima, sobre todo en Mongo Aurelio. 

“Yo con la música aspiro a salvarme de la facultad dice”, dice en tono desfachatado Ramiro Soler (18) y desata las risas de todos. Guillermo Reinoso (21) agrega un slogan: “vivir de la música es el sueño del pibe”. 

Estos chicos hacen covers de rock nacional y suelen terminar las tocadas con alguna cumbia o cuarteto, desatando la algarabía general. “Como hacemos temas viejos y nuevos, hay mucha aceptación de la gente en un público muy variado. La idea es ir metiendo los temas propios de a poco en las tocadas”, cuanta Ramiro. La banda está en proceso para grabar su primer demo, saben que es importante para promocionarse y que los conozca más gente.

Juan Varela tiene 17 años y ya tiene claro que hará con su vida. “Estudio música y pienso seguir la carrera de profesorado en piano. Mi papá vive de esto y mi mamá es la directora de la Escuela de Música”, cuenta el hijo de Eduardo Varela y María Inés Graffigna.

El caso de Gabriel Aballay (19) es opuesto: nadie en su familia está vinculado a la música, pero a él se le dio por la viola clásica, que estudia en la Escuela de Música. En la banda toca la guitarra, pero “por hobbie”.

“Yo toco de toda la vida”, dice Ramiro con una seguridad de fierro. “Agarraba el tenedor y la cuchara y le daba a los platos y a  los vasos. A los 3 años tuve mis primeras baquetas y a los 8 tuve mi primera batería”, cuenta orgulloso.  Guillermo asegura que canta desde que nació.

“Dice mi mamá que todo lo decía cantando y en inglés inventado”, dice riéndose de sus propias anécdotas, y agrega que “mis viejos con la música, nada que ver”.

Nicolás Reinoso tiene 18 años y toca el bajo. Cuenta que empezó hace 5 años un día que se dio cuenta que todos sus amigos tocaban y dijo “yo también quiero aprender”.

El mayor de la banda, Ángel Cantoni de 21 años, voz y segunda guitarra, cuenta que quieren empezar a trabajar más profesionalmente y para eso es necesario ensayar todos los días para sonar mejor. “Es muy buena esta movida de bandas muy jóvenes porque San Juan es una ciudad donde siempre se escuchó mucho folclore y ahora es como que se impone otra música”, asegura.

Un paso adelante.
Superfan del Reino Regio es la banda del momento, tienen un disco grabado y un video que se pasa por la tele de San Juan y de otras provincias. Además compartieron escenarios con conocidas bandas nacionales. Los pibes tienen entre 20 y 21 años con la particularidad de que el padre de dos de ellos, de 42 años, también forma parte del grupo que ya lleva dos años de escenarios.

Hacen temas propios y tocaron en varias movidas solidarias y pubs. “Superfan es el individuo y el Reino Regio es un lugar ideal. También puede ser el individuo que ve que puede hacer algo consigo mismo para que eso cambie”, explica Mathias “Mono” Moreno (21). Su hermano menor, Mariano “Waco” Moreno (20), es el fundador de la banda y el más callado, entre ambos hermanos componen letra y música de las canciones, los dos tocan la guitarra y se van intercambiando el micrófono para cantar. Su padre, Mauricio Moreno, los acompaña en los teclados y los chicos dicen que es como tener uno más.  “No es muy cuida y si se pone muy cuida lo mandamos a casa”, dice irónico el Mono. Cristian Segura, de 21 años, está en la batería y Gustavo Kúneo, también de 21 años, toca el bajo. Todos se iniciaron en la música con 8 o 9 años.

Hacer el primer video fue un salto importante para los chicos, el costo fue de cero pesos ya que los ayudaron varios amigos. Con Pablo Herrera, que estudia cine en Buenos Aires, acordaron el guión con ideas que aportó la banda y Pablo. En marzo del año pasado se hicieron las imágenes en un solo fin de semana y la edición tardó varios meses.

“El video ayuda a que la banda se presente mejor, relaciona imagen y sonido; salió muy bien para ser el primero. Pero el disco genera otro acercamiento con la gente y ayudó un montón”, asegura Mono. Por eso ya están grabado el segundo disco que quieren presentar en los próximos meses.

Las tocadas son casi gratis, “es muy difícil en San Juan que valoren una banda y se le pague lo que debería ser”, lamenta Mono, y agrega que Superfan apuesta a ser profesional y a vivir de la música.

Para el grupo, otro de los logros ha sido poder tocar fuera de la provincia, como en San Luis y Mendoza, y el apoyo de los medios que difunden en el video y el disco en Buenos Aires, Río Negro, Salta y Chaco.  Para la difusión, lo pibes están a full con Youtube, Facebook y cualquier otra red que les permita hacerse conocer.

“El mensaje de la banda tiene que ver con el nombre, Reino Regio es el mundo ideal y ser Súper fan es querer luchar y conseguir estar en un mundo mejor, tiene que ver con el mundo ideal de cada persona. Pero el tema es tener la convicción de lo que uno quiere y luchar por eso, por la igualdad, por la libertad de expresión”, señala Mauricio.

Mattekudasai
Integrantes: Sayo Aciar, 14; Cristian Quinto, 17; Cristian Ayala, 18; Kevin Pizarro, 21.
Género: Punk, Punk Pop.
Influencias: música en japonés (obvio), Green Day, Simple Plan.
Bandas sanjuaninas que les gustan: Buda y Superfan del Reino Regio.
Estética: lo acuerdan antes, pero cuando llega el momento cada uno va como quiere.
Demos y discos: en la puerta del horno.
Temas propios: aún no, pero es la meta.

Guatafak
Integrantes: Juan Varela, 17; Ramiro Soler, 18; Nicolás Reinoso, 18, Gabriel Aballay, 19, Ángel Cantoni, 21; y Guillermo Reinoso, 21.
Género: Rock pero se animan a la cumbia y cuarteto.
Influencias: el Flaco Spinetta, Charly García, Cerati, Fito Páez, Divididos, Las Pelotas, Bersuit, todo el rock nacional.
Bandas sanjuaninas que les gustan: La Oveja Negra, Los García, Buda, Sudamericanero, Huaykil. 
Estética: sale cada uno como quiere, pero no descartan la tener imagen de banda.
Demos y discos: en el futuro cercano, antes de empezar las clases.
Temas propios: tienen, pero en los shows hacen covers.

Superfan de Reino Regio
Integrantes: Waco Moreno, 20; Mono Moreno, 21; Cristina Segura, 21; Gustavo Kúneo, 21;  Mauricio Moreno, 42.
Género: rock alternativo.
Influencias: The Strokes, Oasis, Nirvana, U2, Foo Fighters.
Bandas sanjuaninas que les gustan: Niños (son amigos).
Estética: salen como quieren.
Demos y discos: un disco grabado y uno en proceso. Un video oficial.
Temas propios: todos, y algún cover si hay necesidad.

Opinión.
Willi Herrera, guitarrista de Huaykil y profesor de guitarra

“Es impresionante la cantidad de músicos nuevos”
“Como músico de la provincia que lleva muchos años tocando y en contacto con el circuito de los shows, veo que hay chicos menores formando bandas, alumnos míos que se animan a juntarse, que les gusta tocar, que consiguen, gracias a los medios actuales, mucha información para llegar a cierto nivel con su instrumento en mucho menos tiempo que el que nos tomaba antes. Ahora tienen 14 años y tocan con un nivel tremendo, saltando el factor tiempo que va dando la madurez al músico. Creo que es sumamente positivo el tema. Los chicos empiezan a tocar con una ilusión tremenda, inundados de sueños y de cosas que quieren alcanzar.

Lamentablemente esta provincia es muy hostil respecto a eso, porque las posibilidades de tocar y generar interés son complicadas.

Como profesor me maravilla la cantidad de pibes que quieren tocar, es impresionante la cantidad de músicos para lo que es la escena local, es como que se está formando una cuestión artística musical de muy buen nivel que está años luz en cuanto a nivel musical. Eso es muy positivo para la movida de San Juan.

Y como la calidad de las bandas es cada  vez mejor, todos se esfuerzan más para destacar. Lo bueno de estar en San Juan es que en otras urbes hay muchas bandas que suenan igual porque están muy influidas por otras bandas, pero acá eso no pasa tanto y se da una situación de creación más pura porque no están tan influenciados por ese pop o rock, y eso genera una cuestión original respecto a la música. Lástima el ambiente hostil que no permite que crezcan, aunque ahora con las herramientas de internet es más fácil mostrarse.

Como músico la venimos luchando hace tantos años y uno no quiere que esta movida deje de crecer. Los chicos de 13 y 14 años siguen tocando, se divierten, se convierten en bandas increíbles y es muy positivo. El deseo es que el terreno se siga cultivando”.

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