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miércoles 1 de abril de 2026

CASOS QUE CONMOCIONARION A SAN JUAN

Bienvenido Rock and Roll

Cuando el Rock and Roll llegó a nuestra provincia, los jóvenes sanjuaninos le dieron una bienvenida eufórica. Bailaban aquel nuevo ritmo frenético y desenfrenado de noche o de madrugada y en la plaza 25 de Mayo. Por Michel Zeghaib.
Por Redacción Tiempo de San Juan

 

 
Por Michel Zeghaib


En la década del ’50 el último grito de la avanzada mundial era el rock and roll. Los sanjuaninos no fueron ajenos al fenómeno que llegaba desde otras latitudes. Las crónicas de la época consignan cómo ésta nueva “danza desenfrenada” se había “apoderado de los jóvenes” que, “desinhibidos y despreocupados”, movían sus cuerpos “como si estuvieran poseídos”.
No importaba la hora.  Podían ser las dos, tres o cuatro de la mañana, el rock comenzó siendo en San Juan un evento al aire libre, como si junto a su llegada, también se hubiese despertado la necesidad escondida de exteriorizar un caudal de energía, y alegría, guardado en el interior de la juventud sanjuanina. No hay que olvidar que habían pasado trece años del terremoto del ’44 y tan sólo cinco del ocurrido en el ’52, con lo cual, seguía latente el lamento de un pueblo por haber sido herido, social y espiritualmente, por ambas fatalidades. Sin dudas, en ese momento y con motivo de la llegada del rock a San Juan, fueron aquellos jóvenes lo que buscaron provocar una transformación: cambiar mucha tristeza por un poco de alegría.
En aquellos primeros años, el rock se bailaba en las calles principales sanjuaninas. Se los podía ver al compás de la música que salía de algún gramófono –la clásica vitrola– en el que rodaba un disco de pasta que los nuevos rockeros llevaban con las últimas novedades musicales. Mientras tanto, los sorprendidos noctámbulos quedaban impávidos frente al espectáculo callejero que se había montado. Romper esquemas establecidos, desarticular costumbres pacatas y trasgredir tradiciones morales fueron algunos de los cometidos que tuvo el rock desde sus comienzos. El impacto que tuvo en la sociedad sanjuanina de aquella época, fue la de romper con una cierta hipocresía de posturas socialmente correctas. La consecuencia fue la impostura, es decir, lo políticamente incorrecto que poco a poco se iba metiendo en una cultura popular que, además de estar marcada por la melancolía de sus tonadas, ahora también incluía la espontaneidad del rock.
Prueba de esto son las repetidas veces que la policía “tenía” que correr a aquellos jóvenes que, al parecer, rompían con el prolijo orden social sanjuanino, cosa que generaba, sin dudas, una sensación de extrañeza para el resto de los comprovincianos.  Es que el sanjuanino no estaba acostumbrado a estos borbotones de sensualidad pública. Para muchos, esto provocaba un escándalo. Pero, para esos jóvenes, significaba la libertad vivida dentro de una conservadora y verticalista sociedad sanjuanina, de la mano de las canciones de Elvis Presley –como That’s All Right– o las de Bill Haley que, frente a los clásicos boleros que se bailaban pegados mejilla a mejilla. Seguramente para muchos esa “nueva y frenética” música no tenía nada de romántico. Pero, con el tiempo, fueron conquistando los corazones y lo oídos de cada vez más personas.

El despertar

El rock llegó a la Argentina en la década del ´50 como reflejo de una explosión musical que se expandía por el mundo. Pero ese furor ágil, rebelde y poco contraído, llegaría solo como una nueva música de moda. El verdadero rock argentino tardaría una década más en aparecer (1960). El panorama musical en la Argentina estaba gobernado por cantantes románticos. Por ese entonces, el bolero todavía cubría un lugar importante en las pistas de baile y, obviamente, el tango y el folklore eran herencias respetadas de otros tiempos. La influencia de Elvis Presley, Bill Halley & The Comets y otros despertó en los artistas argentinos las ganas de rockear. Ya en los '60 y con la incorporación del twist de la mano de Chubby Checker, el género ganó más adeptos entre cantantes y músicos locales. Con Los Beatles a la cabeza las escalas comenzaron a alterarse. En la Argentina, programas televisivos como “Ritmo y Juventud” y “El Club del Clan” proclamaba la llegada de la nueva ola musical. Palito Ortega, Johny Tedesco, Jolly Land, Violeta Rivas, Nicky Jones, Chico Novarro, Lalo Fransen y varios más asumieron la vanguardia juvenil del momento, pero el cambio no pasaría por ellos. Un grupo no numeroso de jóvenes rebeldes e inquietos asumió una nueva filosofía de vida que a partir del rock se extendería por el mundo.
Las pautas eran distintas y opuestas a lo establecido. Las premisas de los rockeros argentinos se apoyaban en nuevos conceptos éticos y estéticos. La idea consistía en tomar el nuevo mensaje musical y cantar en castellano los sentimientos y vivencias de quienes no estaban de acuerdo con el modelo aceptado socialmente. Como reflejo de la beatlemanía los pelos largos comenzaron a aparecer y la imagen externa sufrió cambios notables. Pero el gran cambio no pasaba simplemente por el aspecto: en bares, plazas, pensiones y otros puntos de encuentro, el rock en castellano comenzaba a ser realidad. Allí estaban Javier Martínez, Miguel Abuelo, Tanguito, Pajarito Zaguri y otros que, sin ser músicos, también compartían la flamante filosofía.
Las primeras épocas fueron realmente duras: carentes de medios, perseguidos por la policía, ignorados por los productores, incomprendidos por la prensa y el resto de los jóvenes, su radio de acción se vio circunscripto a unos escasos puntos de reunión.

(*) Fuente:
Diario de Cuyo, 25 de febrero de 1957
www.rockerosargentinos.com

BREVE HISTORIA DEL ROCK ARGENTINO

Primera etapa [1967-1977]. 
En 1965 llegaron a Buenos Aires Los Gatos Salvajes, un grupo rosarino que si bien ingresó en un circuito menos bohemio y más comercial, se sumó a la consigna casi utópica de cantar rock en castellano. Luego, desde Uruguay llegaron Los Shakers, de los hermanos Fattorusso. En 1967 Litto Nebbia y Los Gatos dieron la primer estocada: su disco simple debut, La Balsa-Ayer nomás. Con la aparición de Manal y Almendra, junto con Los Gatos, el rock tenía su trilogía esencial, y aquellos tibios intentos de Los Beatniks, Los Abuelos de la Nada y otros comenzaban a dar sus frutos. La década del '70 recibió al rock como movimiento en pleno desarrollo. Ya no sólo estaba Almendra, Manal y Los Gatos. Nuevas bandas y solistas se sumaban al género, cada uno con sus propias ideas, sueños y convicciones: Vox Dei, Arco Iris, Pedro y Pablo, La Barra de Chocolate, Pappo’s Blues, La Pesada del Rock and Roll y muchos otros. En Belgrano surgió Almendra, con Spinetta a la cabeza. En Caballito, de la unión de Charly García y Nito Mestre se forma Sui Generis. Miguel Peralta, cantante folklórico, se asomó un día por La Cueva y aceptó como desafío y a modo de repudio cantar Vidala del angelito. Lo aplaudieron a rabiar. Muy pronto se haría llamar Miguel Abuelo.
La Cofradía de la Flor Solar fue el primer grupo en intentar un modo de vida comunitario. Aparecieron en 1969, grabaron en 1971 y apoyaron a otro dúo que venía trabajando desde hace tiempo: Pedro y Pablo, es decir Miguel Cantilo y Jorge Durietz. En 1971 Vox Dei dejó grabada la primera obra conceptual: La Biblia. En el período 72-73 se produjo un sub-movimiento que, resistido en un principio por los propios rockeros, logró finalmente allanar el camino de la masividad: el rock acústico. Color humano, Pescado Rabioso, Aquelarre, Vox Dei, Arco Iris, Alma y Vida, Moris, Litto Nebbia, Billy Bond y La Pesada del Rock And Roll, Pappo’s Blues y algunos pocos más, eran los nombres importantes del panorama, pero la aparición del rock acústico de la mano de León Gieco, Raúl Porchetto, Miguel y Eugenio y Sui Generis modificó las estructuras musicales y amplió el horizonte.
Los grupos más populares del '75 fueron Aquelarre, Invisible y Sui Generis que con “Confesiones de Invierno” consolidó su prestigió y pegó el estirón con “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”. El 24 de marzo de 1976, la presidente Isabel Perón es derrocada por un golpe militar, y el nuevo gobierno ajustaría las clavijas en el rock que, como movimiento joven, pasó automáticamente a ser considerado sospechoso. Con la separación de Sui Generis tres nuevas agrupaciones surgieron y captaron la adhesión de un amplio sector de audiencia: Los Desconocidos de Siempre [Nito Mestre], La Máquina de Hacer Pájaros [Charly Garcia] y Polífemo [David Lebón].

Segunda etapa [1977-1987]. Esta se inició dentro del período histórico conocido como la “Gran Crisis” que coincidió con los peores años de la dictadura militar y con la desaparición de los grupos más importantes. El rock había ganado terreno en los medios de comunicación, pero seguía habiendo escollos insalvables.
El 11 de noviembre de 1977, Charly hace un recital como despedida que se llamó “Festival del amor”. Allí volvería a juntarse Sui Generis de manera informal, La Máquina tocaría por última vez y estarían presentes todos sus amigos. Algo así como la primera formación de Serú Giran. Luis Alberto Spinetta, Litto Nebbia, Rodolfo Mederos y Domingo Cura participaron de un espectáculo llamado “Encuentro”. En 1978 vuelve a la carga Pappo’s Blues. A León Gieco, con El fantasma de Canterville, y Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre.
En 1982 dos hechos marcaban la historia del rock en Argentina. Por un lado, la guerra de Malvinas, que provocó la inmediata censura de la música en inglés, logrando que el rock argentino consiguiera el espacio que reclamaba y merecía desde hacía mucho tiempo. Juan Carlos Baglietto fue la sorpresa de 1982, abriéndoles las puertas a músicos del interior postergados hasta el momento por el pulpo porteño. El rosarino y su banda –en la que estaban Fito Páez, Silvina Garré y Rúben Goldín– bajaron a Buenos Aires y grabaron Tiempos Difíciles, un disco que los pondría en boca de todos.

Tercera etapa [1987-2000]. 1987 sería el año de cosecha de Soda, que provoca crisis histéricas en varios países latinoamericanos. Tras sus pasos estaban Los Enanitos Verdes. Quienes comenzarían a declinar serían los Zas, que perdieron terreno en la Argentina. Uno de los primeros grupos de reggae fueron Los Pericos, que causaron conmoción con el tema El ritual de la banana, que empuja hacia arriba su álbum debut. Pronto aparecen más bandas como la Zimbabwe, Todos al obelisco, etc. Los Fabulosos Cadillacs comenzaron a crecer de ritmo con Yo te avise, su segundo trabajo.
Charly García vuelve a convocar multitudes con Parte de la Religión y Luis A. Spinetta madura su Tester de Violencia. Fito Páez comienza a recuperarse de las desgracias familiares con Ciudad de pobres corazones. Pappo vuelve a armar Riff con Oscar Moro y un muchacho que promete: Jaf. Los que inician un camino por el sendero del éxito son Los Ratones Paranoicos.  Pero lo peor del año fue la muerte de Luca Prodan en Diciembre de 1987. No podía controlar el alcoholismo. Iba a internarse en una clínica para desintoxicarse, pero murió dos días antes de cobrar la suma que se lo permitiría. Moría el hombre y nacía la leyenda. Cuando el rock no había asimilado la perdida de Luca, también moría Miguel Abuelo. Sólo, con pocos amigos alrededor y sin dinero, dejaba el mundo en marzo de 1988. Sumo se dividió en dos grupos: Divididos y Las Pelotas. Andrés Calamáro se dedicó de lleno a su carrera de solista sin mucho éxito. Los que comenzaron a llenar cualquier lugar donde tocasen fueron Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Hilda Lizarazú formo la banda Man Ray. Rata Blanca comenzó a imponerse como una banda de “metal clásico”, tomando influencias de Deep Purple. Fabiana Cantilo mantenía su carrera de solista con algunos altibajos. Todos tus Muertos llegaba con el disco Invasión 88, un compilado Under. 1988 terminó con otra muerte: Federico Moura, que tomó al público de Virus con la guardia baja. Su enfermedad fue mantenida en secreto por su entorno, y eso ayudó a que sus últimos días transcurrieran en paz.
En 1989 la crisis no perdonó a nadie, el país atravesó la peor hiperinflación de su historia. Para esa época el disco de vinilo ya era viejo y el compact caro. El rock no sería ajeno a tales vaivenes y muchos contratos fueron devueltos. A comienzos de 1990, Fito Páez hace pública su decisión de irse del país y sus palabras causan revuelo. Tenía Tercer Mundo parado y sin miras de salir. En Europa lo edita y consigue un éxito masivo y regresa. Mientras tanto Andrés Calamaro en España, junto con Ariel Roth y otros, conforman Los Rodríguez. Rata Blanca dió una gran sorpresa con sus millones de discos vendidos. Charly compone Filosofía barata y zapatos de goma en el que incluye su versión del Himno Nacional. La Portuaria grabó cuatro albumes, el último fue Huija. Diego Frenkel abandonó La Portuaria para grabar un álbum como solista. Los años '90 fueron cambiantes para la escena del Rock nacional. Los grandes como Charly García, Spinetta, Fito Páez y Soda Stereo, mantuvieron intactos sus laureles. Fito Páez tuvo éxito masivo con las ventas de El amor después del amor, Circo Beat y Euforia. Spinetta fue diametralmente opuesto con la aparición de Fuego Gris. En 1995 volvió con Los Socios del Desierto y un repertorio renovado.
Charly García tuvo una década compleja. Atravesó dos internaciones tras un par de colapsos nerviosos. Pero nada pudo pararlo: en 1992 se reunió con Serú Giran -llenando dos River-, y dejó el álbum doble grabado en directo: Serú '92. Editó La hija de la lágrima, Estabas en llamas cuando me acosté e hizo un Unplugged para la cadena MTV. En 1996 se preparó para sacar Say no more. Patricio Rey y los Redonditos siguen con su estilo underground vendiendo y convocando mucho público con su último disco Luzbelito. Illya Kuriaki & The Valderramas pasó de ser el grupo de “el hijo de Spinetta” a tener peso por derecho propio con Chaco, su tercer disco, el que rindió cuentas de un crecimiento. Rata Blanca y Attaque 77 disfrutaron de un éxito circunstancial con Mujer Amante y Hacelo por mí, respectivamente. Las Pelotas se autoabastecieron sin necesidad de contar con una burocracia multinacional a la que abominaban. Los Divididos alcanzaron con su tercer disco, La Era de la Boludez, la masividad, una radiografía de la mentalidad argentina de los '90.

 

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