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De archivos y vergüenzas ajenas

Por un lado, proliferaron nuevos formatos y programas periodísticos de archivos como 6,7,8 o Televisión Registrada, como paradigmas más visibles a nivel nacional. Pero por otro lado, en San Juan casi que no hay archivo periodístico. No está el recurso material, ni técnico para hacerlo y con ello algunas sanatas siguen estando a la orden del día.
domingo, 01 de enero de 2012 · 12:37

Por Daniel Soler
danisoler@tiempodesanjuan.com

En San Juan casi que no hay archivo periodístico.
Yo sé que De la Rúa fue a Tinelli a limpiar sus errores y se coronó  con 30 nuevos errores en 3 minutos de nota y hasta perdió la salida. Lo vi en la tele, está documentado. También vi y escuché algunas justificaciones posteriores más huecas que el error en sí.

“Sigo pensando que en cada corrupto se identifica un traidor a la Patria”. Lo dijo Menem en el Senado y aunque resulte increíble que él lo diga y que lo aplaudieran, lo vi en la tele, está documentado, y la historia posterior hizo de la frase una cita obligada para saber a dónde no volver.

Las “Patas de la Mentira” debe ser uno de los primeros trabajos documentales que hizo crujir de verdad el establishment político y esto de decir cualquier cosa amparados en la falta de memoria de la gente empezó a frenar sanateros.  La imagen manda y todos estuvieron de acuerdo en una cohesión corporativa mediática, que esa era la historia inteligentemente mostrada.

En ese trabajo re-versionado, muchas veces en la fértil realidad Argentina,  también se cita una frase de Bill Kovach: “El periodismo es la primera versión de la historia”.

Y aquí está lo nuevo: que el recurso perdió novedad, la corporación mediática unidad y las miserias saltaron en dos historias por cada hecho político.

Por un lado, proliferaron nuevos formatos y programas periodísticos de archivos como 6,7,8 o Televisión Registrada, como paradigmas más visibles, ambos encarados por el productor más odiado de la televisión argentina, Diego Gvirtz.

Por otro lado, ¿quién manipula mejor el archivo y la versión, para que triunfe como verdadera historia? Incluido el “conmigo no, Barone”, de la escritora Beatriz Sarlo.

Periodistas vs. periodistas, razón contra razón, medio vs. medio, dejó como cierto y como buen saldo la realidad de que existen otros intereses empresariales ocultos en la relativa objetividad de la prensa.

Muchos medios se subieron a la guerra.

Y POR CASA CóMO ANDAMOS

Pensar en este tipo de programas en San Juan es impensado hoy.

Veamos primero lo técnico.

Sergio Ribeyrolles, editor de Canal 8, cuenta que sus mejores archivos arrancan en el año 98. “Hay U-matic sueltos pero sin indexar, otros en VHS, y ahora en DVD, como aliado tecnológico tengo el Excell y en contra las horas del reloj para encontrar lo que busco, pero para atrás no hay nada”. Estamos hablando del canal histórico de los sanjuaninos que no tiene archivo.
Supercanal, que heredó todos los VHS de TVO, que sí tenía un archivo muy importante, los dejó a la intemperie muchos años en estanterías expuestos al sol y al Zonda de turno. Todo se perdió.

Daniel Guzmán, de Canal 5, expresa: “Mis archivos comienzan en el año 2006 en adelante y sólo tengo determinados hechos seleccionados por el editor de turno que guarda la nota editada, no el crudo”.

Mariano Bataller, de La Ventana, expresa: “Todos los programas de televisión de mi padre –Juan Carlos Bataller- están perfectamente archivados desde el 91, con Iglesias en Canal 8, y desde el 2002 hasta la fecha en Canal 5. Incluso los archivos fotográficos de 25 años de el Nuevo Diario están perfectamente indexados con software acorde que facilita cualquier búsqueda”. Por valorar el archivo de esta manera, son los únicos que para el año entrante encaran un proyecto con este recurso.

Diario de Cuyo, con más de 60 años de historia, posee una sección para el tema, pero sólo dispone de 10 a 15 años para atrás y en soporte de papel, sin una indexación precisa para la búsqueda.

No podría existir en San Juan hoy “Las Patas de la Mentira” versión local, no está el recurso material, ni técnico para hacerlo y con ello algunas sanatas siguen estando a la orden del día.
Será por eso que el ex Ministro de Economía Ricardo Ortiz hace poco pudo recrear en su discurso el corralito en San Juan pero sólo acudiendo a su memoria selectiva que lo dejaba bien parado en la historia que  contaba.

¿Y en el medio qué?

¿Qué dirá la historia de usted en el 2100? ¿Y de Gioja, Ibarra, Gómez Centurión, Escobar, Basualdo, Rojas  o Avelin?

¿Hay esfuerzos para ver quién logrará imponer su verdad y su historia para la historia?
Cualquier hecho del ´50 para adelante usted lo encuentra en la Biblioteca Franklin y en la versión del diario local toda una historia sanjuanina tendrá una referencia cierta a los artículos de la época, incluido el por qué de Ischigualasto como  Valle de la Luna. Si hasta eso fue un nombre periodístico.

Así fue durante mucho tiempo, con pocos medios y apresurados esfuerzos, por decirlo más alto y más fuerte, para que persista en la historia, y con una historia de profundas diferencias.
Sin embargo hoy, a diferencia de la Nación en San Juan, existen más cantidad de medios y voces, con estilos e intereses diferentes, con soportes empresarios distintos en escala e historia, pero no existen más odios.  Asistimos a una nueva época de entusiasmo y reflejo en las buenas iniciativas.

Entonces el Grillo triunfador de La Ventana tiene un jurado de otros medios competidores que con su presencia avalan la iniciativa de los Bataller y con ello los músicos sanjuaninos crecen.
El Deportista del Año se transforma en un evento provincial que es rescatado por los principales medios de San Juan, por que se respeta las ganas de hacer y a un mejor deporte sanjuanino más allá de quien encabeza la historia.

Hay una nueva generación en el gerenciamiento de los medios muy competitiva,  entusiasmada en crear y en hacer, en ganar y avanzar, conquistando su propio espacio y respeto, pero por suerte sin la necesidad de aplastar al ocasional competidor, y con ese esfuerzo alcanzar sólo un girón de futuro sanjuanino.

Después de todo, somos tan pocos y nos conocemos tanto que ni el archivo hace falta.

 

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