Claudio María Domínguez

El lado B de una mente iluminada

El escritor, productor y conductor visitó la provincia y habló en exclusiva con Tiempo de San Juan sobre los políticos, la política, religión y sobre cómo hizo para pasar de niño prodigio en el concurso Odol Pregunta a referente de la autoayuda y generar negocios fabulosos, con frases que ya son populares, tales como que “todos somos seres de luz que nacimos para ser felices”. Por Gustavo Martinez Puga
domingo, 18 de diciembre de 2011 · 10:15

Por Gustavo Martínez
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

La velocidad con la que habla y da sus charlas es muy parecida a la del ritmo de vida que lleva: no para un segundo. Siempre que viene a San Juan hace contacto con Alicia Sotomayor, quien le abrió las puertas de su casa y para toda la provincia hace 18 años, cuando Claudio María Domínguez empezó a dar sus primeros pasos en el interior del país con la autoayuda. Y hoy en día, ya convertido en un referente con libros en todos los kioscos, programas de televisión y radio, y una apretada agenda de charlas en todo el país, el ex niño prodigio es fiel a esa amistad. “Vendría a San Juan a dar charlas sin cobrar un centavo”, dice una y otra vez.

Claudio María Domínguez llegó a la provincia por enésima vez, justo el día que José Luis Gioja asumía su tercer periodo. Estuvo dos días. Dio talleres, charlas personalizadas, recorrió una decena de programas periodísticos de distintos medios de comunicación, habló cara a cara con los clientes de la tarjeta Nevada, quien auspició su última visita. Y hasta debió visitar a un dentista a las carreras. Fiel a su estilo de mezclar intimidades con sus ideas de auto superación, se lo contó a toda la gente: “Estoy muy apurado porque se me cayó un perno y tengo que volar al dentista”, dijo, despertando una sonrisa cómplice de la improvisada audiencia.

Era el mediodía y las chicas de Nevada le acercan una tasa mediana de café, con unas gotitas de leche, porque no había parado en toda la mañana del lunes 12 de diciembre. Mientras bebe un sorbo, le confiesa a Tiempo de San Juan: “Hace unos 15 años atrás, San Juan era la única provincia que yo metía Un mundo mejor –su programa de televisión-. Fueron los primeros en su momento. Cuando yo no era nada masivo”, recuerda.

A la hora de buscar una explicación para ese apoyo, el pensador que fue papá a los 52 años recurre a las fibras más íntimas de la historia sanjuanina: “Vaya a saber qué energía sana habría. Tal vez porque vivió tanto dolor, la tierra que en su momento fue golpeada –en alusión a los terremotos- y todo lo demás que genera que la gente sea muy buscadora, genuina”.
Alicia Sotomayor, quien sigue siendo el contacto en la provincia para poder traer a Claudio a dar sus charlas, recordó cómo fue: “Yo veía su programa Un mundo mejor. Un día anoté los teléfonos chiquitos que aparecían abajo, en letras chicas. Después fui a Buenos Aires a un curso y me dieron cuatro horas de descanso. Me acerqué a la producción, me dieron las condiciones y, muy audaz, acepté invitarlo. Esas primeras veces paraba en mi casa porque no había para hotel. No había tantos medios como ahora y era muy difícil poder difundirlo. Las charlas eran para 40 o 50 personas. Pero lo importante es que él ahora para en los mejores hoteles y tiene grandes ganancias, pero sigue siendo exactamente la misma persona”.
Mientras sale de la tarjeta y se dirige hacia el odontólogo, Claudio saluda a toda la gente por las veredas sanjuaninas. Allí acepta contestar rápidamente algunas preguntas. Pero la charla le interesa y se detiene a responder con gusto sobre política, políticos, religión y hasta de Maradona.

-¿Se puede cambiar la imagen que hay de la clase política en la Argentina?
-Sí, pero la imagen la tienen que cambiar los políticos. Si los políticos no tienen espiritualidad va a seguir siendo lo mismo. Si el político se hace espiritual, va a ser una maravilla. La imagen solo la cambia lo involucrado adentro. El público tiende a ser inocente y confía. Hemos confiado tantas veces, nos han defraudado tantas veces. Tampoco deberías confiar en el político afuera. Vos sos el artífice de tu vida. Si vos decidís cambiar tu vida, el mundo exterior cambia. Si vos no cambiás, sos dependiente de la clase gobernante del momento. Mis comentarios son siempre a-partidarios, a-políticos. La otra vez invitó la gente de Gioja, Gastón, su hijo, Lorena, su nuera. Divinos. Me conmueve cuando un político banca espiritualidad. Eso qué significa, en lugar de regalar bailanta y cuarteto, le regala una charla de estas en el Centro de Convenciones. La presenciaron 5.000 personas. Tuve que dar tres charlas. Y por eso no voy a decir “voten a Gioja”. Si obra, vótenlo. Si no obra, no lo voten nada. Entonces me parece muy sano que lo mío sea nuestro. Y ahora te diría que se pelea gente de Cristina con gente de Macri por llevarme a las charlas. Y si yo veo que la intención es genuina y no me condicionan que diga voten a tal, voy siempre. No le hago asco a nadie. Basta que el mensaje llegue.
-¿Qué te llevó a dar ese paso del niño prodigio que ganó el concurso de Odol Pregunta, el súper inteligente, a usar esa inteligencia para ayudar a los demás?
-En buena hora, ahí demostré inteligencia. No en Odol. En Odol demostré memoria. Eso me llevó a eso mi propia desesperación, mi propia vida quedó en la nada. Ahí entendía que lo esencial es invisible a los ojos. Nada de todo lo que logré me hizo feliz. Me pregunté por qué pasaba eso. Y eso me llevó a mirarme hacia adentro.
-¿Siempre decís que no hay que estar atado ni al cielo ni al infierno. Crees que las cuestiones religiones te atan a cosas que no son necesarias?
-Creo que las personas verdaderamente religiosas no necesitan ninguna religión en particular. Por qué, porque yo soy religioso de la vida. Si yo necesito de una religión en particular que me divida y me separen de los otros, entonces yo de religioso no tengo nada. Si soy Católico, judío de miércoles, negro asqueroso, Alá, ratatá, tatá, ¡qué es eso! Católico es amar, ayudar, disfrutar y que cada uno crea en el Dios que quiera. ¿O vos crees que una religión es superior a otra? ¿Crees que hay un Dios para uno y  no para otro?
-¿Cristina?
-En mi casa la adoran tanto, que yo los veo tan felices, que yo valoro que ella exista. Y yo no soy partidario. Pero me encanta y me conmueve.
-¿La votaste a Cristina?
-Sí, sí, pero la vote por una razón muy clara: no encontré ninguna opción que me gustara más. Si vos me decís: para vos es “la crem de la crem”. No, yo no soy fanático, devocional. Si hubiera surgido alguien que me hubiera alumbrado y maravillado, lo hubiera votado. Pero como no surgió, seguí en el mismo contenido. Yo quiero que el país funcione y mando luz todo el tiempo. Pero jamás diría Alfonsín de mierda y Carrió gorda de mierda. Para nada. Que cada uno se haga cargo de lo que da.
-¿Cristo?
-Jesús, el Cristo interno. Si apareció Jesús en el planeta es para que vos saques el Cristo interno todo el tiempo. Que vos seas una humilde imitación del Cristo.
-¿Maradona?
-No soy futbolero. No soy de deificar. Cuando dicen “Maradona es Dios” yo jamás me pliego a eso. Un gran tipo que le dio gran felicidad a la gente.
Las personas que lo asisten le piden a Claudio que corte las respuestas porque el odontólogo estaba esperando. Finalmente, Domínguez acepta detenerse algunos minutos más para tomarle unas fotografías en la esquina de General Acha y Mitre, con la plaza 25 de Mayo de fondo. Carismático, deja el apuro de lado y tira varias poses para que el fotógrafo pudiera tener distintas imágenes.

En dos horas más debía dar un taller vivencial en el complejo El Horizonte, donde estaba parando. Ese taller, para un grupo más selecto de gente, se llamó el Despertar de la Conciencia. Más tarde, a las 20.30, lo esperaba la segunda y última charla en Hugo Espectáculo, donde asistieron más de 500 personas.

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