Estadísticas oficiales

En un año creció un 15% la cantidad de borrachos al volante

Es lo que detectó la Policía en los distintos operativos. El 6% de las 26.800 multas que hicieron en este 2011 era por conducir en estado de ebriedad. El 8 de diciembre, un joven alcoholizado le arruinó la vida a una familia tras chocarla en la esquina de 9 de Julio y el Conector Sur: murió la madre y, a los 6 días, la bebita de 6 meses que se gestaba en su panza.
domingo, 18 de diciembre de 2011 · 14:02

Por Ernestina Muñoz
Canal 13 San Juan

El primer día del último fin de semana largo fue funesto para los Calderón. Eran las 9 de la mañana cuando, en familia, se trasladaban por el Conector Sur y al llegar a 9 de Julio fueron impactados por un Peugeot 206. El choque fue tan violento que el Duna de los Calderón terminó arrancando carteles y volcando. Griselda Luna de Calderón quedó atrapada en el auto chocado. Tenía 33 años y estaba embarazada de 6 meses. Su hija de 3 años, Angelina, también terminó herida. En el Peugeot 206 venía un joven de 24 años, borracho.

Este 2011 cierra con un aumento del 25% en los accidentes fatales en la vía pública, según dijo Abel Hernández, comisario de la División Tránsito de la Policía de San Juan. Como nunca antes, incrementaron en este año los operativos de control. Creció un 22% la cantidad de infracciones labradas: un total de 26.800. De esa cantidad, sólo el 6% fue sancionado por conducir en estado de ebriedad.

"No puede ser que uno que anda corriendo picadas y curado me lleve por delante cuando yo voy tranquilo con mi familia", dijo a los medios ese 8 de diciembre entre sollozos José Antonio Calderón, el padre de familia, en el lugar de los hechos. Griselda, su esposa, murió al llegar al Hospital Rawson. Mientras la intentaban reanimar, las terapistas de la guardia de Neonatología le practicaban una cesárea para intentar salvar la vida de la beba de 6 meses de gestación. Pesó apenas 1.255 gramos y tenía un desarrollo neuronal y físico incompleto. "Si sobrevive pasará mucho tiempo más en el hospital, nos estamos adelantando mucho"; dijo la doctora Graciela Lloveras. Una semana después, María Concepción, como la bautizaron las médicas y enfermeras, murió. El nombre le fue dado en honor a la advocación de la Virgen que cuida los embarazos y gestaciones, esperando que ese 8 de diciembre pudiera comenzar un milagro. No ocurrió.

El dosaje en la sangre de Juan Carlos Rivas, así se llama el responsable de la tragedia del Conector Sur, dio el doble del nivel de alcohol en sangre permitido. Manejaba en estado de ebriedad. El año pasado 1.400 conductores como él fueron sancionados por la policía, detectados en los operativos. En 2011 la cifra de borrachos al volante creció un 15%, según los registros policiales. Más allá de que sea obvio, es preciso decir que quedan fuera de registro los borrachos que evadieron los operativos.

Los números que sí se tienen muestran en frío una tendencia en alza respecto de accidentes en tránsito. "No son positivos, pero fácilmente pueden ser revertidos porque el factor humano es el denominador común", dijo Abel Hernández, jefe de la división Tránsito. Este 2011 se llevó 146 vidas y 580 lesionados graves con discapacidades casi irrecuperables. A los Calderón, les llevó media familia, les arruinó la Navidad y la vida.

Speedy y agua bendita, restos de la tragedia
Por Gustavo Martínez

Una semana después del accidente que le costó la vida a una mujer y a su beba de 6 meses, Tiempo de San Juan caminó sobre el lugar de la tragedia para ver cómo es esa esquina de la Capital en la que se cruzan dos calles con alto flujo vehicular. Allí, aún sobreviven entre los restos de plásticos, maderas y manchas de combustibles, un recipiente plástico con una leyenda que dice “agua bendita”. Y, a pocos metros, una lata de Speedy, el energizante que los jóvenes suelen mezclar con alcohol para potenciar la energía.

Si bien el cruce está perfectamente señalizado, con el cartel de Pare para lo que transitan por 9 de Julio hacia el Oeste, cortando el Conector Sur, donde debió frenar el joven que chocó a los Calderón, también es cierto que la falta de espacio visual para los que transitan por esta calle obliga a tener que adelantar el vehículo unos metros por encima de la línea de frenado para ver si vienen vehículos desde el Sur por el Conector Sur y así saber si se puede o no continuar con la marcha. Igual, esto no justifica que se viole una señal de tránsito, pero en la práctica sí dificulta el tránsito.

Cabe recordar que la doble vía vehicular del Conector Sur, que une Capital con Rawson, fue hecho sobre la traza de la línea por donde antes pasaba el tren.
A esto se agrega que, quien transita por el Conector Sur, lo hace por una autopista y generalmente lo hace a una velocidad constante, por lo que en el cruce con la calle 9 de Julio los conductores vienen a frenar cuando ya están prácticamente encimados unos con otros.

Desde la oficina de guardia de la seccional Cuarta de Desamparados, quien tiene jurisdicción legal en esa esquina, informaron que “en promedio, en esa esquina se produce un choque por semana. Pero la característica que tiene es que siempre son violentos, de alto impacto”, informó el oficial en servicio, quien coincidió que una de las dificultades del cruce es la poca visibilidad que los conductores tienen de las dos arterias.

 

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