Megajuicio por causas de la dictadura

Militares se tiran la pelota por el crimen de la modelo

El represor Olivera declaró que él no fue quien secuestró en 1976 a Marie Anne Erize y culpó a un coronel y a un capitán de Mendoza. La esposa de este último dijo que “mi marido ni conoce San Juan”.
sábado, 19 de noviembre de 2011 · 11:55

Por Miriam Walter
mwalter@tiempodesanjuan.com


“Un momentito... “ El vacío en la línea telefónica se extendió por 55 segundos y luego la mujer retomó la conversación: “Disculpe, ha salido. Y él vuelve recién a la noche”. La periodista preguntó “¿Será inconveniente que le llame más tarde?”. Ella contestó: “Por qué mejor no me dejás tu número...” Mientras buscaba el anotador, la mujer preguntó por qué era el llamado. Recibió como respuesta que su marido, el coronel Jorge Pedro Wagner, había sido señalado en el juicio que se está haciendo en San Juan por crímenes durante la dictadura, como partícipe del secuestro  de la modelo de origen francés Marie Anne Erize en octubre de 1976, que lo había incriminado el militar Jorge Olivera, quien es el imputado por la desaparición de la joven.
La mujer contestó: “él no tiene que dar ninguna versión, porque es totalmente ajeno y si tiene que hablar lo hará ante quien corresponda y por los medios que corresponda. Desde ya te digo que absolutamente nada que ver”. Luego de identificó como la esposa de Wagner y con su nombre, Cristina. “Imaginate que  no va a dar ningún tipo de opinión, lo hará mediante los abogados. Gracias a Dios no tiene ningún juicio en contra”, dijo. Y concluyó: “Mi marido no conoce San Juan”.
Tiempo de San Juan intentó ubicar a los dos militares a quienes apuntó Olivera con su declaración el lunes, cuando fue indagado y se declaró inocente mientras más de medio centenar de testigos lo señalan como el jefe de la represión en San Juan y algunos de ellos lo relacionan directamente con el secuestro, violación y muerte de Erize. De hecho, Olivera ya fue juzgado en Francia por este hecho y logró la libertad.
La esposa de Wagner dijo que ya sabía que Olivera acusó a su marido: “Opinión no tiene que dar ninguna, porque es totalmente ajeno al problema, ni conocemos San Juan y no lo conocemos al señor, ni siquiera de cara, ni nos hemos cruzado por ningún destino”, dijo sobre Olivera. ”Nos enteramos por los medios y somos absolutamente ignorantes de todo”, aseguró.
El otro militar al que culpó Olivera es el coronel José Luis Piedra, de quien dio desde el DNI hasta detalles sobre dos supuestas veces que se vieron. Dijo que en octubre de 2000 a su estudio de abogado de Capital Federal fue una persona que no quería decir su nombre pero que se presentó como un coronel retirado del Ejército. "Me dijo que deseaba manifestarme sus disculpas porque él había sido quien efectuó el procedimiento de Erize. Me dijo que se apodaba Pichi, era un hombre de estatura baja, con poco pelo, de unos 65 años".
Buscando en internet, aparece un coronel con ese nombre en una  nota de Página 12 del año 2002, disertando en un seminario sobre lucha antiterrorista organizado por el Estado Mayor Conjunto. Pero en la foto que se muestra ( muy pequeña y de la cual el diario hoy no tiene copia), el hombre no parece tener “poco pelo”.
Hay más historia sobre Piedra. Olivera aseguró que el mes pasado se encontró "fortuitamente" en el Hospital Militar Central con el coronel que fue hace 11 años a su escritorio, y que le increpó estar pagando por un crimen que cometió él. Olivera dijo que el coronel le pidió de nuevo disculpas. "Averigüé de inmediato su nombre y se trata del coronel (RE) del Ejército José Luis Piedra", señaló y aseguró que el hombre era jefe de la  Sección Operativa del Destacamento de Inteligencia de Mendoza en 1976.
Tiempo de San Juan trató de ubicar a Piedra en el número que Olivera divulgó públicamente. Atendió una mujer: "Acá no vive nadie con ese nombre. Yo tengo este número hace una semana y yo vivo acá hace 36 años y nunca vivió nadie con ese nombre acá”, dijo.
El fiscal general del juicio, Dante Vega, pidió al tribunal que averigüe sobre estos dos nombres a los que señaló Olivera. Sobre los resultados, sentenció que “todavía no tenemos novedades, las respuestas no son tan rápidas, Olivera podría haber mencionado 30 nombres y yo hubiera pedido informes sobre 30 nombres. A mí como fiscal no me preocupa la fuga de personas que estén indicadas, sino que me preocupa juntar pruebas. Acá un imputado dice que otras dos personas son responsables del hecho que se imputa a él. Esperaremos la documentación y después veremos qué haremos”. Y agregó: “Olivera dio su versión de descargo, no importa si le creemos o no le creemos, al final de este juicio veremos con la prueba qué le creímos y qué no le creímos”.  

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