análisis del día

El dinero no es todo

La historia del abandono en el que se encontraba Noel Ferreyra, un joven de 27 años discapacitado al cuidado de su anciana abuela de 78 desde que era bebe, dejó al descubierto una carencia social con muchos funcionarios públicos como responsables desde lo humano, más allá de que habían hecho todo lo que legalmente les correspondía hacer desde sus escritorios.
sábado, 12 de noviembre de 2011 · 10:48
Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

El por qué es simple:
¿Tenía asistencia social el muchacho? Sí: Pensión por incapacidad desde la Nación; bolsón de mercadería y pañales desde el PAMI.

¿Tenía atención médica? Sí: Los médicos del dispensario cercano a la Villa Ampakama, en Albardón, le daban algunos medicamentos y conocían su historia.

¿Su familia lo tenía escondido en un lugar inaccesible? No: Todos en Albardón conocen a su abuela, Juana Miranda, a su nieto Noel y a la pobreza estructural en la que viven.

Entonces, ¿qué falló? Falló la parte humana de todos los que, de alguna manera, conocen la historia de Noel y no se involucraron porque creen que con la ayuda estatal debía estar mejor.

Pero su historia evidencia que no todo es material: en la vieja y precaria casa de doña Juana viven 14 personas (ella, sus nietos y la numerosa familia de uno de sus hijos desocupados) y los problemas económicos fueron encerrando a la abuela y a su familia en un laberinto que no les permitió ver que otra vida era posible para Noel que no fuera la estar encerrado en una especie de corralito y hasta con heridas abiertas en su cuerpo.

Bastó la publicación en Tiempo de San Juan de esta historia para que el aparato estatal reaccionara y el muchacho empezar a vivir más dignamente.
 

Comentarios