En 9 de Julio

Quieren hacer otra Difunta y hay polémica

La idea es del intendente Allende pero en Turismo no la ven viable porque consideran que la gente seguirá yendo a Caucete.
lunes, 10 de octubre de 2011 · 20:32
Por Miriam Walter
mwalter@tiempodesanjuan.com

Un nuevo santuario de la Difunta Correa, con parrilleros y todo. La idea es del intendente de 9 de Julio, Walberto Allende, quien ya tiene elegido un predio en su departamento, en La Majadita, para levantar allí un proyecto turístico temático que, de concretarse, será el segundo provincial anclado en la leyenda de la difuntita, que atrae en el complejo caucetero de Vallecito más de un millón y medio de visitantes al año. Pero apenas asoma el plan y ya tiene resistencia. El ministro de Turismo provincial, Dante Elizondo, consultado sobre la iniciativa, la rechazó diciendo que "la Difunta Correa es una sola y la gente va a seguir yendo donde está la Difunta. Yo creo que hay que hacer algo más novedoso".

Según Allende, ya habló de su idea con José Luis Gioja, y hasta cuenta con algunos fondos para empezar con la infraestructura, pero sin fecha todavía. Planea aprovechar la versión de que alrededor del año 1850, Deolinda Correa vivía en La Majadita y que desde allí, con su bebé en brazos, partió a buscar a su marido, encontrando la muerte en Vallecito, donde hoy se levanta el santuario, el único en la provincia donde se le reza desde 1898 (ver aparte).

El intendente aseguró que quiere hacer un lugar de oración, que estará cerca de la ruta que une su comuna con 25 de Mayo, por lo que podrán ingresar los camioneros al lugar, como se estila en Caucete. De la mano de la Difunta Correa, Allende apunta a potenciar el turismo religioso en 9 de Julio, junto con el turismo educativo, por lo que también tiene en carpeta hacer una réplica de la Casa de Tucumán, aprovechando que el departamento lleva el nombre de la fecha patria.

Si bien el nuevejulino dijo que ya le expuso su idea al Gobernador y que recibió un aval provincial, el ministro Elizondo dijo que no sabía nada del proyecto y evaluó que "no lo veo" como propuesta viable."Hay que hacer cosas más atractivas, cosas que a la gente le guste, aprovechar la tecnología, un parque para niños, por decir algo. Queremos que 9 de Julio se desarrolle turísticamente pero nos pongamos a pensar cosas entre todos", lanzó el funcionario G.

Por su parte, Daniel Rojas, el administrador del paraje Difunta Correa, que es un ente autárquico, se mostró más receptivo con la idea de Allende, y dijo que "todo lo que se haga sobre la Difunta sirve". Sin embargo, en línea con Elizondo, analizó que "la Difunta es la Difunta, es allá (por Vallecito) y la gente va donde están sus restos. No hay vueltas que darle". Rojas dijo que hace poco el intendente le comentó su idea pero que se tienen que sentar a hablar del tema nuevamente. Aseguró que, si se lo piden, colaborará con lo que haga falta, al tiempo que apuntó que la Administración que regentea, tiene los derechos reservados sobre la explotación de la figura de Deolinda Correa, por lo que habría que consensuar en lo legal.


Cifras
 
1
 
Es, en millones, la cantidad de gente que visita la Difunta al año. Unas 150 mil en Semana Santa.
 
40
 
Son los micros que paran al día en la Difunta. Implican unos 600 mil visitantes de tránsito al año.
 
 
240
 
Son las hectáreas del santuario. Tiene hotel, capilla, 24 comercios y 350 mesas de camping.
 
2,3
 
Es el presupuesto anual  de la Administración Difunta Correa. El 70% proviene de donaciones.


Antecedentes

En San Juan no hay otro santuario para la Difunta más que el de Caucete, pero sí algunas capillas. En el país, el más importante tras el sanjuanino, es uno en Chinchinales, Río Negro, que construyó el promesante Alejandro Flores. Tiene 3 hectáreas y un edificio de 500m2.


Tras unos 5 años juntando donaciones, en la Administración Difunta Correa están preparando, con vistas a este año, el remate de autos, motos y bicis, más joyas y metales, llevados por los fieles. 


Versiones versus historia
 
Lo que se conoce de la Difunta Correa está más basado en la tradición oral que en datos fehacientes de la historia. La leyenda dice que alrededor de 1850, en medio de la lucha entre unitarios y federales, Deolinda Correa salió a buscar a su esposo con su hijo en brazos, sin  ninguna protección y transitando a pie, sin animales, con ropa liviana y una botella de agua, encontrando la muerte deambulando por Vallecito. Allí, habría subido al cerro más alto del lugar y sin ver esperanza de vida en el desierto, abrazó a su hijo tratando de darle de mamar, encomendándose a Dios. Unos arrieros la hallaron muerta, pero milagrosamente alimentando a su bebé, que logró sobrevivir. Oscar Romero Giaccaglia, en su libro sobre la Difunta Correa, referencia que Deolinda salió tras su esposo desde su casa en calle Dos Alamos, ubicada en La Majadita, 9 de Julio, que desemboca en el río San Juan, cruzando posiblemente en balsa hacia Villa Independencia, antigua zona capital de Caucete. En cambio, el historiador Edgardo Mendoza, sostiene que es difícil establecer la historia porque no hay documentación y que, además de 9 de Julio, la tradición oral habla de Caucete como lugar de partida de la difuntita. 


Se viene el hostel

Acaban de inaugurar un bosque, parrilleros y un museo en el complejo de la Difunta Correa y ya se viene la construcción de un hostel, para ampliar en 100 plazas los servicios que ya presta el hotel, inaugurado en 2006 con 76 camas, según dijo el administrador del paraje, Daniel Rojas.
Para hacer el hostel –es un tipo de alojamiento más económico que un hotel porque tiene servicios compartidos, como el baño- se usará una estructura donde funcionaba una escuela, aprovechando las aulas. Así, en una primera etapa se pondrán a punto 50 plazas, más la cocina y sanitarios y luego la otra mitad del proyecto. Todo, espera Rojas, estará listo durante 2012.
Con una inversión aproximada de 1,3 millones de pesos, de recursos propios, el miércoles se presentaron nuevas obras en las que se trabajó en los últimos 5 años, con la presencia de José Luis Gioja. Se trata de 300 mesas de camping y 85 parrilleros, además de sanitarios y un bosque emplazado en unas 17 hectáreas. Pero lo más atractivo es el Museo de la Fe, un espacio de 420 metros cuadrados, donde exponen más de 250 piezas, lo que es un 40% de todas las ofrendas a la Difuntita. “La museóloga nos dijo que el resto de los objetos irán rotando”, aseguró Rojas.
En el museo hay objetos dispuestos por sectores: vehículos reales, maquetas, elementos gauchescos, platería, muñecas, armas, objetos musicales, muñecas y, en la nave central, vestidos de novia y ofrendas especiales. Entre estas últimas hay unos guantes de boxeo que Nicolino Locche usó en los ’60 y llevó personalmente tras la pelea con el japonés Paul Takeshi Fuji, unos pantalones que usó Carlos Monzón en los ’70 en su pelea contra Nino Benvenutti, además de la toalla de Sandro que su esposa trajo cuando el cantante estaba con vida y fue en agradecimiento por haber conseguido la donación de órganos.
El museo está abierto de lunes a lunes y la entrada es a precio accesible.


 

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