ELECCIONES 2019

Bomba: el basualdismo ensaya ruptura con el macrismo

Una alta fuente partidaria descartó que el intendente Orrego comparta boleta con Macri en las legislativas. ¿De vuelta al massismo?
domingo, 14 de abril de 2019 · 11:35

Por Daniel Tejada

Canal 13 San Juan

 

“No hay que imaginarse a Marcelo Orrego, Fabián Martín o Sergio Miodowsky, nadie de nuestro espacio, compartiendo boleta con Mauricio Macri”, dijo con sorprendente seguridad un alto dirigente del partido Producción y Trabajo, fundado por el senador Roberto Basualdo, uno de los puntales de Cambiemos en la Cámara Alta del Congreso. La definición generó incredulidad de parte del periodista pero la fuente, en estricto off the record, elevó el tono con notable vehemencia.

“¿Cómo querés que te lo diga?”, retrucó el referente basualdista –posiblemente sería más apropiado llamarlo orreguista- ante la duda fundada. Y agregó: “Nosotros vamos a estar del lado de la gente y este gobierno ha ido en contra”. La pregunta siguiente y lógica era si esta postura anticipa la ruptura con el PRO en la provincia en las legislativas nacionales que vendrán en agosto y octubre. Pero la respuesta se diluyó en un “después te llamo”. Fue más que suficiente para interpretar el delicadísimo ensayo que están cocinando, no acabado todavía.

Orrego aprovechó el desdoblamiento de las elecciones provinciales para intentar despegarse del macrismo, a punto tal de que el mismo día de los comicios, el domingo 31 de marzo, dijo que no pertenece a Cambiemos. Lo manifestó en la puerta de la escuela Carlos Pellegrini, donde vota habitualmente. Fue una expresión dudable, porque sus listas dentro del Frente Con Vos llevan dirigentes que son miembros de la conducción del PRO e incluso son funcionarios del gobierno nacional en San Juan.

Vale citar, a modo de ejemplo, que el titular de Enacom, Enzo Cornejo, ocupa el quinto lugar en la lista de diputados proporcionales. La delegada del Ministerio de Desarrollo Social de Carolina Stanley, Gimena Martinazzo, es candidata a intendente de Rawson. El gerente de ANSES en San Juan, Rodolfo Colombo, es candidato a intendente de Capital. Y el titular de la oficina previsional en Chimbas, Mauricio Camacho, es candidato a intendente en ese distrito. La lista podría continuar, pero alcanza con esta muestra para contrastar aquel intento de desvinculación con Cambiemos.

En la semana que termina, circuló en la Legislatura una versión llamativa entre algunos diputados del oficialismo local, acerca de que el basualdismo podría retomar sus vínculos con el massismo, disueltos desde el balotaje de noviembre de 2015. En aquella segunda vuelta, puesto a elegir entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, Basualdo llevó todo su frente hacia Cambiemos.  El acuerdo se materializó en las legislativas de 2017, cuando fueron todos bajo el sello amarillo, con el senador y el diputado macrista Eduardo Cáceres en fórmula por sendas reelecciones.

Orrego llegó a ser señalado por la Casa Rosada, con foto en la prensa nacional y todo, como el elegido para representar al espacio en las elecciones provinciales sanjuaninas. Sin embargo, el intendente santaluceño nunca se mostró cómodo con este abrazo político y prefirió esquivar cuanto pudo. Recibió apoyo financiero para su gestión municipal como el resto de los intendentes afines a Cambiemos y fue anfitrión de visitas de jerarquía, como el jefe de Gabinete Marcos Peña y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, o el de Transporte, Guillermo Dietrich. Pero la debacle económica y el creciente malestar social con la gestión macrista empezaron a crujir.

El intendente devenido en candidato a gobernador le cambió el nombre al frente, sin romper con el oficialismo nacional. Cobijó al PRO y la UCR, socios fundadores y mayoritarios de la coalición gobernante. Y gambeteó cada vez que fue consultado sobre esta dualidad de ser pero no ser. Hasta que el mismo día de las primarias terminó poniéndolo en palabras: “Yo no soy Cambiemos”. Ahora habrá que esperar por las acciones que respalden esa sentencia.

Aunque todavía falta superar las elecciones generales del 2 de junio, el reparto de fuerzas que quedó plasmado por las urnas el 31 de marzo adelanta algunas preguntas que cada espacio tendrá que hacerse y responderse pensando en el segundo semestre. El 22 de junio será el cierre de listas presidenciales y para legisladores nacionales. Nadie lo dirá en voz alta, porque es políticamente incorrecto reconocer que está en la mesa de las estrategias aquella elección, superpuesta con las definiciones de carácter estrictamente provincial.  Pero es tema de análisis hace rato, discretamente.

Ante la pregunta directa de si el basualdismo-orreguismo está probando el regreso al massismo, el alto dirigente de Producción y Trabajo respondió que a él no le constaba. Por lo tanto, no fue una negativa rotunda, ni tampoco una cuestión que haya que descartar. Fue ahí cuando la misma fuente redobló la apuesta y aseguró que, pase lo que pase, de ninguna manera habría que imaginar a Orrego, Martín, Miodowsky o cualquier otro referente del espacio compartiendo boleta con Macri. El resto del diálogo se reprodujo en el comienzo de esta nota.

Todo está ocurriendo debajo de la superficie, fuera de la vista del observador común. Para que salga a la superficie, posiblemente habrá que esperar que se acerque el mes de junio, cuando las definiciones serán impostergables, por imperio del calendario electoral nacional. Si Orrego saldrá a romper con Cambiemos y con el PRO abiertamente, o elegirá alguna manera elíptica como por ejemplo, evitando que cualquier referente de su partido aparezca en la lista de diputados nacionales, eso habrá que verlo.

Incluso, sería prudente dejar la puerta entreabierta a que en este par de meses restantes haya algún reencuentro y el malestar basualdista-orreguista ceda en pos de una renovación del acuerdo con el macrismo. El abanico de posibilidades es amplio y, en definitiva, la política es el arte de lo posible.

En rigor de verdad, no es la principal preocupación de los dirigentes del Frente Con Vos por estas horas, ya que antes que nada está la defensa de los municipios que, salvo Santa Lucía, quedaron seriamente amenazados por los resultados del uñaquismo en las primarias. El municipio de Orrego fue la gran excepción porque allí su lista se impuso incluso hasta en la categoría de gobernador, dejando a su hermano Juan José con media victoria en el bolsillo, al lograr 15 puntos más que el justicialista Lucio González para la intendencia.

Rivadavia, el otro gran bastión de Producción y Trabajo, quedó en la cuerda floja. El Frente Con Vos obtuvo, sumando los votos de Fabián Martín y Delia Pappano, 22.190 votos según el escrutinio definitivo. Apenas por encima de los 21.458 votos del Frente Todos, contando la performance de Marcelo Delgado, Ruperto Godoy y Raúl Alonso. El reparto de sufragios para la banca departamental directamente dejó a Sergio Miodowsky por debajo de la candidata justicialista, Graciela Rodríguez, por 20.373 votos contra 21.226 votos respectivamente. El 2 de junio será crucial en este distrito.

Luego aparecen los otros municipios donde el basualdismo está en serio riesgo de perder la territorialidad: 9 de Julio y Caucete. Allí los intendentes Gustavo Núñez y Julián Gil, respectivamente, quedaron en desventaja en las primarias con respecto al Frente Todos. El Frente Con Vos obtuvo 2.192 votos contra 3.693 del Frente Todos en el municipio donde se asienta el aeropuerto. Mucho más amplia fue la diferencia en la tierra de la Difunta Correa, donde el Frente Con Vos alcanzó 5.711 votos contra 14.003 del Frente Todos.

En medio de estas urgencias domésticas –no por ello menores- se cuela el escenario nacional y empieza el testeo sobre una ruptura que por primera vez parece posible. Queda, sin embargo, otro aspecto importantísimo por analizar, que se mencionó al comienzo: Roberto Basualdo. ¿Dejaría el senador que su partido acompañara a otro candidato presidencial aún perteneciendo él al espacio de Cambiemos en el Congreso Nacional? ¿O acompañaría la decisión de Orrego y la primera línea de Producción y Trabajo llegado el caso, tomando distancia del oficialismo amarillo por lo que resta del año? Sea una opción o la otra, llegará el día en que haya que poner blanco sobre negro. Todavía hay tiempo para suavizar tensiones. Y dejar abierta la posibilidad de que todo siga como hasta ahora.

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