ámbito financiero

En su discurso, Macri mostró el pensamiento puro de Cambiemos

sábado, 02 de marzo de 2019 · 09:45

Por Liliana Franco

“Hoy podemos decir que la Argentina está mejor parada que en 2015. Mejor no significa que ya estamos donde queremos estar, sino que hemos salido del pantano en el que estábamos. Quiere decir que lo que estamos haciendo es importante, es de verdad y es para siempre”, dijo con convicción el presidente Mauricio Macri en su discurso ante la Asamblea Legislativa.

Este es el pensamiento puro de Cambiemos. En el Gobierno, en particular el entorno más estrecho del jefe de Estado, están convencidos que los obstáculos o inconvenientes son producto de factores externos como, por ejemplo: la sequía, la salida de los capitales emergentes y las denuncias de los cuadernos. “Creció la economía, bajo la inflación, aumentaron las inversiones, las exportaciones, bajo la pobreza y creamos 700 mil puestos de trabajo cuando empezábamos a crecer…”dijo Macri en su discurso.

Se podría pensar que se evitó hacer referencia a los errores propios porque estamos en año electoral o para dar un mensaje alentador, entre otros argumentos. Sin embargo, en la Casa Rosada se señala que seguro lo que más primó es el convencimiento íntimo de que “el Gobierno hace bien las cosas, pero a veces los resultados no son los esperados”. Es que están convencidos de que la gestión está destruyendo décadas de incompetencias, negociados, corrupción, etc.

La falta de autocrítica o mejor dicho, creer que los fracasos responden a problemas exógenos, explican la causa por la cual el Gobierno dilapido más de un año manteniendo un esquema de inflation targeting para bajar la inflación (sin demasiados resultados) y permitiendo un atraso del tipo de cambio (que derivó en un aumento considerable del déficit de cuenta corriente) por citar un par de errores de política económica que no se puede atribuir a la suba de la tasa de interés de la Reserva Federal; la sequía y menos aún al tema de corrupción que desataron las confesiones de los cuadernos de Centeno.

Tampoco se puede responsabilizar a estos factores externos a la decisión de no contar con un ministro de Economía que coordine todas las variables. Así, cada área desde el inicio, manejó su cartera como “un rancho aparte”. Algunos recuerdan que el primer aumento de tarifas del entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren fue resuelto sin el conocimiento del entonces ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, por citar solo un ejemplo de la falta de una visión conjunta de la macroeconomía.

Como anticipó ámbito.com, los temas económicos fueron soslayados en el discurso presidencial. No obstante, Macri tomó su propia frase de campaña referido a que debía ser evaluado por la baja de la pobreza, y respondió a las críticas al señalar que su Gobierno está encarando los problemas de fondo: “Estoy convencido de que lograr el equilibrio fiscal sin parches en los presupuestos de 2020 y 2021 será el mayor acto de justicia social que habremos hecho, porque es la base fundamental para terminar con la inflación que es la principal causa de la pobreza”.

Por eso afirmó enfáticamente que “hoy podemos decir que la Argentina está mejor parada que en 2015. Mejor no significa que ya estamos donde queremos estar, sino que hemos salido del pantano en el que estábamos. Quiere decir que lo que estamos haciendo es importante, es de verdad y es para siempre”.

Las quejas y la decepción con el Gobierno llegan a despachos oficiales y por eso Macri intentó explicar que el malestar o las dificultades que siente gran parte de la población es porque: “Los cambios profundos requieren paciencia. Muchos pensarán "yo estoy peor que antes" o "me cuesta todo más". O que les dije "lo peor ya pasó". Y tienen razón. Pero lo que estamos logrando es enorme. Estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas”.

Estano es una frase de un político en campaña, sino que Macri realmente lo cree, señalan en su entorno. En Cambiemos están convencidos de que se está “refundando” la Patria para que los argentinos vuelvan a retomar la senda del trabajo, la educación y el respeto a las instituciones.

Creen que en materia política son la “antítesis de la política que gobernó a este país durante décadas”, y este pensamiento explica la reticencia a llevar adelante acuerdos con la oposición.

En este marco se comprende la respuesta de Macri a las críticas por cómo encararon el primer año de gestión. “Si hubiésemos elegido el camino del atajo como otras tantas veces, estaríamos parados en relatos. Y no. Estamos mejor parados que hace tres años, sobre bases sólidas. Empezamos por lo básico, creamos los cimientos, generamos las condiciones y estamos listos para avanzar”.

Estos conceptos resumen lo que será uno de los ejes de la campaña electoral del oficialismo que bien podría decirse que comenzó con el discurso ante la Asamblea Legislativa.

En este marco se comprende que el presidente en vez de enumerar las acciones de Gobierno que piensa llevar a cabo este año, se ocupó más de criticar a su principal opositor, el kirchnerismo.

Concretamente hizo referencia a la división que estableció el gobierno anterior al decir “Se construían enemigos ficticios, apelando a un nacionalismo cobarde que evitaba hacerse cargo de los problemas domésticos. Se profundizaba el aislamiento y el mundo nos daba la espalda”.

Cuestionó el apoyo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y no solo en palabras sino con el gesto concreto de recibir a Juan Guadio en la tarde.

La mayoría de los dirigentes de la oposición cuestionaron el discurso calificándolo de “fantasioso, provocador, de campaña, carente de proyectos y soluciones”, entre otros conceptos.

Criticas

En sectores empresarios y en estricto off, consideraron “lamentable el comportamiento del Parlamento al tiempo que también cuestionaron que el jefe de Estado diera un discurso divisor de aguas”.

Los hombres de negocios en su mayoría, también están decepcionados. Si bien reconocen los problemas estructurales de la economía argentina, cuestionan la falta de eficiencia y que si bien “te reciben, no te escuchan”.

“Comienza un año electoral donde la grieta se agigantará más que nunca alimentada tanto por el kirchnerismo como por el oficialismo”, decía un importante empresario industrial, “y en el medio una gran mayoría de argentinos que intentaran sobrevivir como se pueda”.

Macri admitió que la pobreza volvió a los valores del gobierno de Cristina Kirchner, es decir un 32% de los argentinos son pobres y en el caso de los niños llega casi al 50%. Por esta razón, el único anuncio concreto fue el aumento de 46% de la AUH para unos 4 millones de niños. “Porque con promesas no se come”, sintetizo un empresario.

Comentarios