PASO 2019

El delicado juego de roles en la interna peronista de Rivadavia

Marcelo Delgado, Ruperto Godoy Raúl Alonso tienen estrategias y electorados objetivos bien diferenciados. Hay un pacto de no agresión.
sábado, 02 de marzo de 2019 · 09:19

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

Aunque le queda tiempo todavía a la campaña rumbo a las primarias del 31 de marzo, cuesta imaginarse que se repita en otro municipio lo que sucedió el lunes pasado en el Barrio Aramburu. Los tres precandidatos a intendente por el Frente Todos, Marcelo Delgado, Ruperto Godoy y Raúl Alonso, compartieron la misma caminata junto al gobernador Sergio Uñac. Detrás de esa foto de unidad en la interna, hay dos factores claves. 

El primero es que son conscientes de que tienen por delante a un rival difícil como Fabián Martín y la única chance de darle pelea el 2 de junio es todos juntos. Por lo tanto, están cuidando rigurosamente que la contienda primaria no los devore como ocurrió en ocasiones anteriores. El segundo elemento a considerar es que hay una delicada arquitectura de estrategias que pone a cada referente justicialista a desempeñar un rol específico, con un electorado objetivo bien diferenciado. Porque unidad no es uniformidad.

Con el distintivo kirchnerista en el ojal, Godoy se lanzó por la candidatura a intendente acompañado por una lista nutrida por dirigentes que adhieren a Unidad Ciudadana. Sin embargo, su primer concejal, Facundo Perrone, tiene otro origen. Creció políticamente junto a Daniel Tomas y mantiene diálogo frecuente con el diputado nacional José Luis Gioja. Intentó instalarse para llegar a la candidatura a intendente, pero terminó declinando y aceptando acompañar. El acuerdo político fue posible por la intervención directa del gobernador Sergio Uñac.

La apuesta de Godoy y su tropa es hacerse fuerte en los sectores más vulnerables del departamento, los que puedan tener fresco el recuerdo de Cristina con una dosis de nostalgia. En esta primera etapa rumbo a las primarias, no buscarán el voto de los sectores que naturalmente eligen a Martín, porque saben que les queda lejos. Entienden que este voto popular podría darles holgadamente la victoria en la primaria. Pasado el 31 de marzo vendrá el segundo capítulo y seguramente un diseño diferente.

El ex senador cuenta entre sus fortalezas el nivel de conocimiento e instalación en la gente. Sabido es que esta cualidad tiene doble filo, porque a menudo significa un piso alto y un techo que se alcanza muy pronto. Ahí aparece entonces el matiz que le puedan aportar los referentes de la lista de concejales con un aire de renovación. Desde Perrone hasta, por ejemplo, la directora del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la UNSJ, Sandra Buso.

Godoy no es el candidato favorito del uñaquismo, pero tampoco deja de serlo. El histórico dirigente justicialista que supo disputarle la candidatura a gobernador al pocitano en 2015 con la lista “Podemos”, hoy está colaborando con el Frente Todos no solo en Rivadavia sino en toda la provincia. Una eventual victoria suya no causaría incomodidad ni sentimiento de derrota en Libertador y Paula. Vaya como prueba de ello, nuevamente, la foto de unidad del lunes en el Barrio Aramburu.

Por su parte, Delgado consiguió una lista que presentaría más guiños desde y hacia Casa de Gobierno. Su primer concejal es el actual edil Leonardo Lorenzo. También aparecen en el segundo lugar Laura Villa, hija del secretario general de UPCN, y en el tercer puesto un funcionario de Emilio Baistrocchi, Walter Vazquez. Desde este espacio y en estricto off the record subrayan estos datos y se definen a sí mismos como el sector que más se parece al “estilo Uñac”. 

Esto significa, según definieron, que no están obsesionados por la liturgia peronista y apuntan a un electorado lo más amplio posible, aún en esta primera instancia. Confían en poder traccionar votantes de Martín con un mensaje moderado. Precisamente se diferencian de Godoy en el discurso no confrontativo.

El ex interventor de la Obra Social Provincia es posiblemente quien mayor despliegue de cartelería en la vía pública hizo hasta el momento, en sectores de mucho tránsito como Avenida Libertador. En todos aparece junto al gobernador, en un intento por ganar la instalación que no tenía en el inicio de la campaña. Estiman que su rival interno con mayores chances es el ex senador, dejando tercero a Alonso. Curiosamente, desde el rupertismo –o “petismo”- también identifican a Delgado como el rival interno con quien polarizar.

Como era de esperar, a Alonso este contrapunto no le agrada en absoluto. El ex concejal construyó su candidatura desde los barrios, villas y lotes hogares con referentes comunitarios hasta que finalmente consiguió la venia para competir en la primaria. Tuvo un tratamiento igualitario de parte de Uñac o al menos así lo sintió, cuando se generó la caminata de campaña compartida. En su entorno consideran que ninguno de los tres postulantes del Frente Todos en Rivadavia corre con ventaja o tiene la predilección de Casa de Gobierno.

Rechazan al mismo tiempo una versión echada a rodar desde los otros dos sectores en pugna, que indica que detrás de la candidatura de Alonso están las figuras históricas de la Junta Departamental, con Moisés Lara a la cabeza. Entienden que esta “imputación” es una estrategia orquestada para deteriorar sus chances electorales, porque son conscientes de que la conducción partidaria en Rivadavia hace tiempo cayó en desgracia. A los resultados hay que remitirse.

En el lanzamiento de su campaña, Alonso pidió expresamente no cerrar  el acto con la marcha peronista sino con el Himno Nacional Argentino, en respeto a los dirigentes que lo estaban acompañando, muchos de origen bloquista y otros que provienen de la militancia social. Es así que en el primer lugar de su lista de concejales aparece el presidente de la Unión Vecinal del Barrio Aramburu, “Tato” Pérez, un activo actor social del departamento que incluso tuvo alta visibilidad en la asistencia solidaria de los inundados de La Bebida, a comienzos de año.

Alonso quiere dar el batacazo confiado justamente en esta construcción de base que trasciende lo estrictamente partidario. Si tiene un punto de encuentro con sus ocasionales rivales de la interna, Godoy y Delgado, es que después del 31 de marzo habrá que juntar cabezas para sumar todo que se pueda en la pulseada con Martín. El gobernador se los planteó en una reunión amplia, con todos los referentes del Gran San Juan, en la previa al cierre de listas: no quiere peleas sangrientas. Ese es el camino marcado para encarar la recta final hacia el 2 de junio.

Dijo un dirigente de Rivadavia que si entre los tres precandidatos logran sumar 35 puntos, ese domingo 31 de marzo habrá preocupación en el palacio municipal, porque quedarían peligrosamente cerca del intendente basualdista. Un vaticinio con alta carga de deseo. Pero funciona al mismo tiempo como motor de campaña y sostén de este delicado juego de roles.

Más de