ELECCIONES 2019

Rivadavia: peronismo a la carta para las PASO

Están entusiasmados desde los jóvenes de la Junta Departamental hasta un ex concejal que ya acordó con el SUOEM. Un ultra K mide los tiempos.
domingo, 02 de diciembre de 2018 · 10:10

Por Daniel Tejada

Canal 13 San Juan

Perforando el hermetismo de Casa de Gobierno, trascendió la última semana una coordenada que comenzó a aclarar el panorama, rumbo a las PASO del 31 de marzo: hay pulgar arriba para las internas al menos en algunos municipios, particularmente en aquellos que están en manos de la oposición. Generó entusiasmo la noticia en el seno de la Junta Departamental del PJ en Rivadavia.

El peronismo tocó un piso en las elecciones de 2015, al obtener apenas una banca en el Concejo Deliberante. Cuatro años después tiene todo por ganar. Desde sumar espacios en el Legislativo municipal hasta, por qué no, desafiar la continuidad del basualdista Fabián Martín.

En el haber cuentan con el efecto arrastre del gobernador Sergio Uñac, cuya imagen mide en Rivadavia en niveles acordes al resto de la provincia, por encima de los 60 puntos. En el debe, sufren la ausencia de un candidato nítido para disputar la Intendencia. Por eso la posibilidad de competir en primarias generó, en principio, una cuota de alivio.

Hay nombres en boxes desde hace meses. Con la definición del calendario electoral –faltan menos de dos meses para la presentación de listas- algunos aceleraron. Cabe hacer el repaso, corriendo el riesgo de que quede alguno afuera.

El ex candidato a diputado departamental Marcelo Delgado es reconocido dentro de la Junta como uno de los posibles precandidatos a intendente, valiéndose de que en la última elección sumó más votos que su compañera de fórmula, Ana María López de Herrera, corte de boleta mediante. Algunos le objetan haberse abierto de la estructura orgánica del departamento. Nunca dejó de militar, pero lo hizo desde afuera, distanciado de la conducción de Moisés Lara.

También embaló el ex concejal Raúl Alonso, quien selló el apoyo del sindicato municipal SUOEM para buscar primero la candidatura y luego la Intendencia de Rivadavia. Tiene excelente diálogo con los más jóvenes dirigentes de la Junta y se acercó a Casa de Gobierno para obtener respaldo. No se lo dieron. Pero tampoco al resto. Ni le pidieron que se detenga. Lo dejaron hacer y él siguió actuando a ritmo acelerado, con reuniones en cada barrio, villa y lote hogar, apostando a los sectores más vulnerables del departamento.

Mantiene diálogo con Luis Rueda, atento a la cercanía del joven bloquista con Uñac y también a su potencial participación en las listas de Rivadavia. El subsecretario de la Unidad Gobernación vive en el departamento y se ha vinculado mucho con los peronistas de su generación. Es un soldado del proyecto y si tiene que jugar lo hará, pero no es una candidatura que le quite el sueño por el momento.

Rueda tiene charlas permanentes con dirigentes justicialistas del municipio como el subdirector de Lucha contra las Drogas y el Narcotráfico, Matías Sotomayor, y el concejal Leonardo Lorenzo. Este último recibió una instrucción clara de parte del gobernador: convocar a todos, militar con todos, evitar las divisiones internas. En eso estuvo trabajando el edil, que no oculta sus aspiraciones pero parece más enfocado en el armado que en el posicionamiento personal.

Desde la Legislatura, el asesor Facundo Perrone también se anotó temprano y viene desarrollando una intensa tarea en el territorio. Formado bajo el ala de Daniel Tomas, el joven abogado confesó que su meta es llegar al sillón de Martín, más allá de que su momento no sea 2019. Estará sentado en la mesa de los acuerdos.

El más veterano en esta línea de largada es también uno de los más conocidos en el electorado, por su extensa trayectoria política como presidente del Club Del Bono, Jefe de Policía o Subsecretario de Trabajo: Luis Salcedo Garay. El dirigente que compitió y perdió con Ana María en las primarias de 2015, tiene la tropa lista para volver a intentarlo en 2019. Sin embargo, espera una señal clara de Casa de Gobierno acerca de que habrá condiciones equitativas para todos los que disputen la PASO. Y esto incluye, entre otros aspectos, apoyo económico para la campaña.

Salcedo Garay es sin dudas el referente del kirchnerismo en Rivadavia. Basta como ejemplo recordar que Unidad Ciudadana se presentó en Del Bono, con la presencia de dirigentes del Instituto Patria del calibre de Carlos Parrilli. En privado, “Lucho” se ufana de haber defendido a Cristina aún en el peor de sus momentos, cuando ocurrió el episodio de los bolsos de José López. Hoy la senadora parece recomponerse en la consideración pública y el efecto podría derramar en la provincia y el municipio.

También se echó a rodar el nombre del ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi. Hombre de confianza de Uñac, cada vez que se lo consultó al respecto dijo que está cómodo en la gestión al frente de la cartera responsable de la seguridad provincial y que estará donde lo requiera el conductor. Punto final.

El inventario de nombres no es exhaustivo, pero refleja representativamente la línea de posibles precandidatos. A ellos habría que sumar un par de extrapartidarios con aspiraciones de estar y mirados muy de reojo por los peronistas militantes: el voleibolista Jorge Elgueta y Martín Azcona, fundador de su propio movimiento, llamado “Rivadavia Excelente”. Solo tendría cabida cualquiera de ellos si Uñac lo decidiera. Parece difícil a esta altura.

El gobernador reunió a los cauceteros en el transcurso de la semana y de esa reunión salió una coordenada que también aplica a los rivadavienses: habrá juego de internas, pero con hasta dos listas por departamento. Ni una más. Por lo tanto, tendrán que sentarse en una mesa larga, a discutir largamente, para ir agrupando posiciones hasta ordenar las aspiraciones.

Los jóvenes de la Junta Departamental, encabezados por el vicepresidente de ese órgano partidario, el concejal Lorenzo, ofrecen disciplina absoluta a la orden uñaquista. Acompañar donde disponga el gobernador. Pero en segundo plano abrigan la expectativa de que empiece el trasvasamiento generacional.

Sueñan que estas elecciones de 2019 sirvan para hacer una buena elección con dirigentes nuevos que permitan trazar una línea con la vieja guardia de Jorge Salvador Abelín, José Amadeo Soria,

Elías Álvarez y Ana María. Sin tirar a nadie por la ventana. Sin correr a ningún histórico. Pero acelerando la renovación.