Canal 13 San Juan
La bomba de Roberto: Cambio de hermanos
Habla en serio el senador Roberto Basualdo cuando dice que no lo desvela ser candidato a gobernador en 2015. Tanto es así, que tiene un plan en incubación que involucra una jugada tan audaz como inesperada: sacar a Marcelo Orrego de Santa Lucía, hacerlo encabezar la fórmula provincial el año que viene y dejar en su lugar, como candidato a intendente, al hermano menor y actual presidente del Concejo Deliberante santaluceño, Juan José Orrego.
Tras las deserciones sufridas desde 2011, al basualdismo le quedó sólo una de las cuatro intendencias que había logrado en aquellos comicios generales. Se fueron José Castro, de Angaco; Daniel Albarracín, de Ullum; y César Monla, de Zonda.
Santa Lucía se convirtió en el único bastión del senador para exhibir gestión. Y no le ha ido mal al intendente Orrego, a juzgar por el unánime diagnóstico de los consultores de opinión pública: es uno de los caciques departamentales mejor valorados por los vecinos.
Cursando su primer mandato y bendecido por la consideración popular, la ortodoxia política aconsejaría repetir en el departamento del Este del Gran San Juan. No correr riesgos innecesarios. Sin embargo, Basualdo está convencido de que el menor de los Orrego, Juan José o “Canqui”, también estaría en condiciones de retener el poder en el municipio llegado el momento de las urnas.
El senador tiene números de imagen pública según los cuales Juan José es el segundo dirigente mejor reputado en Santa Lucía, después de Marcelo. Otros nombres, de otras fuerzas políticas, aparecen mucho más abajo. Puestas así las cosas, el riesgo de perder el municipio se reduciría sustancialmente.
La jugada, por otra parte, permitiría proyectar a Marcelo a nivel provincial. Hace al menos un año que Basualdo tiene intenciones de impulsar al santaluceño de este modo. Las circunstancias electorales de 2013 -la proliferación de candidatos- desalentaron a última hora la postulación del intendente como legislador nacional. Pero estuvo en consideración interna, según reveló una fuente calificada.
Si Basualdo hubiera decidido impulsar a Orrego como candidato a diputado nacional, su compañera de fórmula por el cupo femenino hubiera sido Susana Laciar. El test electoral de 2013 hubiera permitido proyectar idéntica dupla para 2015. Pero el proyecto quedó sólo en los papeles porque el voto opositor se dividió demasiado. Resultaba muy alto el riesgo de derrota. Igualmente, el senador no archivó la posibilidad.
Orrego ha esquivado hasta ahora las insinuaciones de Basualdo, con una tímida declaración de lo que le gustaría: otro periodo más al frente del municipio. Ha contestado, cada vez que ha sido consultado al respecto, que el propio senador es el hombre indicado para encabezar una fórmula provincial.
Aún más que el año pasado, el escenario de 2015 será complejo y habrá que evaluar múltiples factores antes de la decisión final: cuántos partidos se unan bajo el ala de Compromiso Federal, si nuevamente José Luis Gioja es candidato a gobernador, y cómo evolucione el posicionamiento de los presidenciables, sólo por mencionar tres aspectos.
El factor edad también pesa en la concepción de Basualdo. Estar enrolados en el Frente Renovador, con un candidato presidencial que apenas pasa los 40 años como Sergio Massa, cuadra perfecto con un candidato a gobernador de la misma generación.
“Si tengo que ser yo, seré”, termina admitiendo el senador en cada entrevista, con cámaras encendidas. Tampoco descarta la idea de que el bloquista disidente Enrique Conti pueda competir por la gobernación. Han cultivado una relación política de respeto mutuo y que goza de buena salud.
Sin embargo, no sería lo mismo que el candidato a gobernador proviniera de Producción y Trabajo. El partido de Basualdo, de a poco, va instalando sus propios nombres en los municipios de mayor peso electoral y tiene la misión de conservar su rango de primera minoría, sostenido desde 2003 hasta la actualidad.
En Rivadavia, Fabián Martín se consolidó como segunda fuerza en las elecciones municipales de 2011 y promete una dura batalla en las urnas. En Chimbas hay dos figuras emergentes, el ex candidato a intendente en 2011 Manuel Chávez y el actual concejal basualdista José Plaza. La única salvedad aparece en Rawson, donde la figura de Mauricio Ibarra podría monopolizar el apoyo del sector para intentar recuperar el municipio hoy en manos de Juan Carlos Gioja.
Capital merece un párrafo aparte, porque allí el propio Basualdo habilitaría el juego de propios y asociados. Picó en punta el concejal y médico cirujano Gonzalo Campos, hijo del ex diputado, que ya lanzó sus pintadas en espacios públicos. Su juventud es un atributo bien ponderado por el senador.
Entre los asociados, aparece con fuerza el propio Rodolfo Colombo y su partido ACTUAR, que ya tiene al menos otros dos nombres para ofrecer en la contienda: el diputado provincial Juan Sansó y el concejal Gustavo Usín.
Basualdo sabe que tendrá que cobijar una interna de cierta intensidad en Capital. Más aún si ocurriera lo que espera que ocurra: que el PRO termine cediendo al convite de una gran PASO. Así, aparecería otro jugador de peso en el municipio, el diputado nacional Eduardo Cáceres, hoy mandado desde Buenos Aires a encabezar una candidatura a gobernador. Al legislador esta orden lo encuentra algo desacomodado y le trunca su real aspiración, que está en el sillón de Marcelo Lima.
“Canqui”, el militante
Según contó un memorioso peronista hoy enrolado en las filas del basualdismo, Juan José Orrego se ganó el respeto y el afecto de muchos cuando colaboró con su padre, Humberto Orrego, durante su gestión al frente del Ministerio de Desarrollo Humano a fines de los ’90, en el último mandato de Jorge Escobar. Era chico, pero entonces ya exhibió vocación militante.
Su hermano mayor, Marcelo, debió dejar la provincia para estudiar en la Universidad Nacional de Córdoba, donde también tuvo una intensa participación política siempre con el signo del peronismo. Luego, ya graduado, regresó a San Juan pero inmediatamente fue convocado por Roberto Basualdo como asesor en el Congreso. Lógicamente tuvo que repartir sus días entre la provincia y la Ciudad de Buenos Aires.
Juan José, en cambio, nunca se movió de San Juan ni de Santa Lucía. No faltó quien opinara que el candidato a intendente debía ser originalmente el menor de los Orrego. Es que, además de su trabajo de calle, también cuenta con la simpatía de sectores no necesariamente amigos de su hermano Marcelo, como el diputado José Peluc y su tropa interna.
Hoy Juan José, desde la Presidencia del Concejo Deliberante, tiene una presencia permanente en la gestión municipal junto a su hermano, el intendente. Muestran el mismo estilo: se los suele ver mucho en la calle y en contacto con los vecinos.
Tras la muerte de su tío “Chiquito” Orrego, que estaba al frente de la Secretaría de Obras de Santa Lucía, Juan José se hizo cargo también de esa responsabilidad, aún pagando el costo de la polémica doble función.
Los íntimos lo conocen como “Canqui”, apodo que carga desde la infancia. Así lo bautizó su hermano Marcelo, cuando era muy pequeño y no podía pronunciar correctamente el nombre del recién nacido.
Datos
Para Basualdo, la juventud del candidato presidencial del Frente Renovador combina bien con la juventud de Orrego.
El bloquista disidente Enrique Conti es otra de las alternativas posibles para la candidatura a gobernador.