Primero fue el llamado a la puerta. Después, los gritos amenazantes de un par de hombres que decían: “¡Abran la puerta! ¡Somos policías!”. Segundos más tarde, todo fue pánico dentro de esa vivienda situada en Carpintería. Los visitantes vestían uniformes similares a los de la fuerza provincial, pero eran asaltantes que encañonaron con armas a los dos dueños de casa, los maniataron y les robaron dinero, celulares y hasta las claves de acceso a sus dispositivos.
Al grito de "¡somos policías!", cuatro ladrones con uniformes asaltaron y ataron a una pareja en Carpintería
La banda llamó a la puerta de la vivienda de este matrimonio. Fue de noche y entraron armados a la casa. Robaron dinero, documentación, celulares y les exigieron las claves de acceso a sus aparatos.
Las violentas escenas se vivieron en un domicilio situado a la altura del kilómetro 37 de la ruta nacional 40, en la localidad pocitana de Carpintería, y las víctimas fueron Claudio Mallea, de 63 años, y su esposa, revelaron fuentes policiales. Todo ocurrió el viernes por la noche, pasadas las 22, cuando la pareja miraba televisión y alguien golpeó la puerta principal de la vivienda.
La pareja relató que escuchó esos gritos que aseguraban que eran “policías”. Cuando Mallea salió a atender, se encontró con cuatro encapuchados que vestían uniformes similares a los de los efectivos de la Policía de San Juan y portaban armas de fuego, de acuerdo con las versiones. Directamente le apuntaron y lo empujaron hacia el interior de la casa.
Los sujetos zamarrearon a Mallea hasta tirarlo al piso. Lo mismo hicieron con su mujer. A ambos les ataron las manos y los pies con unos cordones y las tiras de sus batas. Una vez que los inmovilizaron, los ladrones comenzaron a revisar toda la vivienda en busca de objetos de valor.
Los delincuentes se apoderaron de 400 mil pesos en efectivo, un televisor LED, tarjetas de crédito y débito y dos celulares, aseguraron en la Policía. También amenazaron con matarlos si no les proporcionaban las claves de acceso a sus teléfonos y sus cuentas, contaron.
Cuando lograron obtener todos esos datos, los ladrones escaparon. No se conoció si la banda se movilizaba en un vehículo o en motocicletas. Más tarde, un vecino escuchó los gritos, se acercó a auxiliar al matrimonio y los liberó.
Al lugar arribaron efectivos de la Subcomisaría Carpintería y del Comando Radioeléctrico Sur, pero la causa quedó en manos de los investigadores de la Brigada Sur, bajo directivas del fiscal de turno de la UFI Delitos contra la Propiedad.