Una jubilada de 59 años fue víctima de un salvaje ataque de motochorros en Capital, que no sólo se llevaron sus pertenencias sino también le arrebataron el recuerdo más vívido de su esposo, recientemente fallecido por causa del coronavirus. Es que a la mujer que sorprendieron y golpearon el domingo le llevaron el celular donde atesoraba los últimos audios que recibió de su marido, que de alguna forma lo acercaban tras su partida.
Atacan a jubilada enferma y le roban lo último que le quedaba de su marido fallecido de Covid
Así lo detalló la damnificada a Telesol Diario, Alicia Pellegrinuzzi, quien además tiene un tumor y debe ser operada, pero por culpa de la pandemia esa intervención aún no puede ser posible. La mujer que atraviesa un duro momento quedó seriamente herida en sus piernas, después de haber sido arrastrada por el piso y brutalmente golpeada por dos asaltantes en inmediaciones de calle Urquiza y lateral Norte de Avenida Circunvalación.
Según detalló en la nota, la mujer que tiene un pequeño almacén había salido a buscar tortitas a una panadería y, en ese momento, fue emboscada por los delincuentes sobre ruedas. Como se resistió al asalto, pues pretendían llevarse el recuerdo más reciente de su compañero, los malvivientes le dieron trompadas y patadas para finalmente salirse con la suya y escaparse. Así, se llevaron su cartera con el móvil, sus documentos personales y una suma de 10 mil pesos.
"Lo único que quería evitar era que me robara el celular. Allí tengo los audios de mi esposo y todos los días lo escuchaba para recordarlo”, expresó al borde del llanto. El 9 de mayo, su esposo Raúl Alberto Nicolás Molina Gordillo, de 61 años, perdió la vida por una neumonía bilateral, complicación que le trajo aparejada el Covid.
Un joven motociclista que vio cuando se marchaban los ladrones, a contramano por el lateral de la Circunvalación hasta el Conector Sur, auxilió a la mujer y a los pocos minutos llegó la Policía.
Castigada por la pandemia, incluso antes de la muerte del padre de sus hijos, Alicia contó que tras jubilarse de la docencia debieron abrir un negocio en su casa para hacerle frente a la crisis, ya que a él lo habían despedido de su trabajo en el 2020. “La gente cree que esta pandemia es chiste y hacen cualquier cosa, no respetan nada. Yo perdí a mi compañero de vida por este virus y mire todos los problemas que nos ha traído. Hay que tomar conciencia de que esto es serio", sostuvo.
Tras sufrir el ataque y quizás con la espera de que las cámaras de seguridad de la zona hayan captado a los delincuentes, la víctima del violento robo radicó la denuncia en la comisaría con jurisdicción. Quién sabe, quizás se apiaden y le regresen el aparato que hasta dañado en la pantalla se encontraba.