Parece que perdieron los rastros del homicida condenado a perpetua y del asaltante penado a 31 años de prisión que permanecen prófugos desde diciembre último. Ambos desaparecieron del penal de Chimbas tras los permisos por salidas transitorias. La Policía no logra recapturarlos, pero en esa búsqueda arrestaron a la mujer de uno de ellos.
No dan con los dos peligrosos presos fugados, pero detienen a la mujer de uno de ellos
Las desapariciones de Alberto Guillermo “El Chingolo” Naveda y Maximiliano Javier “Monchiche” Barrera, despertaron polémica porque fugaron durante las salidas transitorias, a veces tan cuestionadas. Y es que Naveda es un preso que cumple condena de reclusión perpetua por el robo y asesinato cometido contra la contadora María Herrera en el Bº Walter Melcher, en abril de 2003. La mataron de un tiro en la cabeza. Por su lado, Barrera tiene una condena de 31 años de prisión y en sus antecedentes aparecen causas por delitos de robo a mano armada, privación ilegítima de la libertad, amenazas, homicidio en grado de tentativa, abuso sexual gravemente ultrajante y tentativa de robo, según fuentes judiciales y policiales.
Ambos figuran en la lista de 14 reos que fugaron tras las salidas transitorias en el último mes. Tres de esos presos ya fueron capturados, pero siguen buscando a los otros 11. La prioridad la tienen Naveda y Barrera, los más peligrosos. En ese afán, el jueves último allanaron la casa de la familia del “Monchiche” Barrera en inmediaciones de la Villa Mariano Moreno, en Chimbas, y terminaron arrestando a la mujer, supuestamente por “encubrimiento”.
El procedimiento policial fue duramente cuestionado por el abogado Gustavo De la Fuente, quien señaló que policías de civil –serían de Seguridad Personal de la Brigada, aseveró- llevaron presa a Alejandra Pugliese. Ella es la mujer de Barrera. El procedimiento fue tomado como una forma de presionar para que el ahora prófugo se entregue. “Habría una detención ilegal. Es un hecho grave. Por lo que averigüé, no existe orden de detención contra esta señora en los juzgados de ejecución, correccional o de instrucción. La Policía puede buscar donde quiera a Barrera, pero no puede arrestar a otra persona y menos a un familiar”, aseguró el letrado. Según explicó, Barrera y los otros presos no cometieron delito alguno al regresar al penal, sólo se trató del quebrantamiento de un permiso otorgado por ley.
Dijo que, cuando se llevaban a la mujer, los policías dijeron a los familiares que quedaba detenida por encubrimiento. “Fui a la Central de Policía y me respondieron que no estaba detenida, sino arrestada por una contravención, pero no explicaron qué falta cometió. Esto no puede ser”, denunció De la Fuente, que contó que la mujer, finalmente, fue liberada el viernes pasado el mediodía.