La Policía ya empezó a investigar para dar con el autor de la amenaza de bomba contra el Centro Cívico el martes último y que desató un caos y el desalojo de miles de personas en horario pico. Es posible localizarlo, existe un antecedente. El año pasado detuvieron a un contador acusado de otra amenaza de artefactos explosivos en el mismo edificio y en la Legislatura provincial.
La Policía investiga quién fue el de la amenaza de bomba en el Centro Cívico
Fuentes policiales confirmaron que se abrió una investigación en la sección Seguridad Personal de la Brigada de Investigación. Los policías de esta área fueron los que en septiembre del año pasado apresaron al contador Ernesto Manuel De León Maussion (39) por las amenazas de bomba en el Centro Cívico y la Legislatura la mañana del 24 de julio. Por ese caso, el profesional luego fue excarcelado, pero quedó procesado y se le dictó un embargo de 300 mil pesos por el delito de intimidación pública.
Este mismo delito, que tiene pena de 2 a 6 años de prisión, pueden imputarle al autor de la amenaza de bomba del martes último. Fuentes del caso informaron que el llamado anónimo fue recibido a las 9.59 en el cuartel de los Bomberos Voluntarios de Chimbas. El operador que atendió, se presentó y del otro lado le habló un hombre que tenía la voz quebrada y se notaba nervioso: “estoy en el Centro Cívico y tengo una bomba…”, largó el desconocido, de acuerdo a la causa. El bombero trató de calmarlo, también le preguntó en qué sector estaba y el otro contestó que estaba en el baño. En ese breve diálogo, éste último señaló “estoy solo”, pero ahí nomás agregó “estamos todos”. Después cortó.
No pudieron tomar el número del cual realizaron la amenaza porque el teléfono de los bomberos no tenía batería y no funcionaba el identificador. La Policía igual puede averiguarlo. El procedimiento habitual es pedir un informe a la compañía telefónica para tener la lista de llamadas, en este caso al teléfono de los bomberos voluntarios de Chimbas.
En ese análisis informático pueden saber si provino de un teléfono fijo o de un celular. Y por más que cambien el chip de la compañía, es posible localizar el teléfono a través del IMEI o código de identificación del aparato. Así fue cómo llegaron al contador acusado de la amenaza anterior.