Historias del crimen

Un femicidio y un dolor que no cierra a 26 años: “Mi mamá no era nada de ese asesino"

Tras la publicación del caso del asesinato de Liliana López en 25 de Mayo, ocurrido en 1992, su hija y sus hermanos aseguraron que ella no tenía ninguna relación con Raúl Videla, el homicida.
jueves, 19 de septiembre de 2019 · 07:05

“Mi mamá no era nada de ese asesino. Ese tipo era un enfermo y un desquiciado que se obsesionó con mamá y le hizo vivir un calvario”. Las palabras pertenecen a Ángeles Soria, quien a 26 años del crimen contra su madre, Liliana Inés López (29), no puede cerrar las heridas y sigue aclarando que la mujer no era novia y ni siquiera amiga del homicida, Raúl Ernesto “El Tanque” Videla.

El caso salió publicado en Historias del Crimen el fin de semana pasado y trajo recuerdos tristes a la familia López Soria, en especial a los hijos de Liliana: Rubén, Ángeles y Jorge, que en aquel entonces tenían 8, 4 y 3 años, quienes ahora señalan cosas que antes no pudieron decir.

El asesinato ocurrió la tarde del 16 de noviembre de 1992 en La Chimbera, en 25 de Mayo, después de que Raúl Videla obligará a Liliana a bajar del colectivo en el que regresaba a su casa en Las Casuarinas. El hombre la llevó por la fuerza hasta unos matorrales y ahí la atacó a golpes y a cuchillazos para luego fugar.

En las notas periodísticas sobre el caso  y en el mismo juicio, realizado en 1994  en la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional, se dio por sentado que ambos mantenían una relación amorosa, pese a que el padre de la víctima lo negó. Es más, Videla declaró en el debate que se sentía despechado porque ella no quería volver con él y habló de una supuesta infidelidad.

La hija de Liliana y las hermanas desmintieron esas versiones. “Mi mamá no tenía ninguna relación con este hombre (por Videla). Ella estaba en pareja con mi papá que era gendarme y en esos días se iban a ir a vivir juntos a Calingasta. Este tipo (por Videla) dijo un montón de mentiras para justificarse. Solo se obsesionó con mi madre, la persiguió y le hizo la vida imposible durante tres años. No es que ella no hizo nada. Hubo denuncias, pero en la comisaría de Las Casuarinas no hicieron nada. Los policías eran amigos de Videla. Mi mamá estaba amenazada y no sabía qué hacer”, relató Ángeles Soria, la segunda hija de mujer asesinada.

Juan López, el hermano, relató que Liliana tenía un kiosco y confitería en Las Casuarinas y ahí concurrían muchos vecinos del pueblo, entre ellos Videla. “Mi hermana saludaba a todos y era amable, pero jamás tuvo algo que ver con Videla. Ella me lo aclaró porque vivía asustada y él no dejaba de molestarla. Él la pretendía, era un enfermo y psicópata que la quería tener a toda costa. Era una persona repugnante y sobradora”.

La familia recordó las agresiones de Raúl Videla. Manuela López, la hermana mayor, contó que una vez “El Tanque” las siguió hasta el centro capitalino y escupió en la cara a Liliana y a su pequeño hijo. También les vino a la memoria aquella vez que tomó a golpes y mandó al hospital a la joven mamá, al punto que perdió un embarazado, todo porque ella lo rechazaba. El concubino de Liliana tuvo un cruce con Videla y llegó a apuntarle con una pistola para que no la acosara más, pero éste continuó. “La seguía día y noche. Muchas veces daba vueltas por nuestra casa en las noches. Le había dicho a Liliana que si no era de él la iba a matar. La amenazaba con matar a los niños. Este hombre le hizo la vida infeliz y no paró hasta matarla”, afirmó Natalia López, otras de las hermanas.

Los López contaron que nunca fueron citados para el juicio y nadie pudo defender la memoria de su hermana. Criticaron también al chofer del colectivo, de apellido Tello, que vio cómo Videla agredía a Liliana en el colectivo y no le prestó ayuda, según ellos. “Queremos que se sepa la verdad. Que mi mamá estuvo desamparada y que la Policía no hizo nada. Ella ya  no está, pero queremos limpiar el nombre de mi madre. A él (por Videla) ya lo condenaron y está libre, pero es un peligro. Es un enfermo, un desquiciado”, cerró Ángeles.

Es que después de que Raúl Videla salió de la cárcel volvió por un tiempo a Las Casuarinas. Los López contaron que andaba con desparpajo por el poblado, tanto es así que un día insultó y quiso golpear al hijo mayor de Liliana en la plaza. Si bien no lo vieron más, temen que regrese y se lo vuelvan a cruzar.

 

Comentarios