Atrapan a un prófugo de Rawson

Golpeador rompió la pulsera electrónica, se fugó y cayó en tribunales

Lo detuvieron frente a los juzgados que pedían su captura. Fue denunciado por agredir a su ex pareja y tenía el dispositivo justamente para que no se acercara a ella, pero violó la medida judicial y escapó.
jueves, 08 de agosto de 2019 · 21:10

Un joven que era buscado por la Policía hace más de 20 días después de que rompiera la pulsera electrónica que le pusieron y fugara de su casa en Rawson, fue recapturado y detenido este jueves en los pasillos de tribunales mientras charlaba con sus parientes. Ahora afronta los delitos de daños y desobediencia judicial, dado que destruyó el dispositivo con el que lo controlaban para que no se acercara a su ex pareja que lo denunció por violento.

Franco Emanuel Guajardo, de 23 años, había sido denunciado meses atrás por su concubina a raíz de agresiones físicas y psicológicas, revelaron fuentes allegadas al caso. Tras permanecer detenido unos días, la jueza correccional Ana Carolina Parra le fijó a Guajardo una prohibición de acercamiento a la víctima de 500 metros a la redonda y, además, para que cumpliera la medida dispuso que le colocaran una pulsera electrónica, con el objetivo de vigilarlo.

El joven podía moverse libremente mientras no tomara contacto con su ex mujer, pero debía andar con el dispositivo. Sin embargo, aparentemente un día se cansó y rompió la pulsera. Esto fue detectado por los organismos de control y se envió el alerta a la Policía, que fue a buscarlo a su casa en el barrio Valle Grande, Rawson. Cuando llegaron los uniformados ya no estaba. Eso sucedió a mediados de julio y se comunicó al Primer Juzgado Correccional –que estaba de turno-, a cargo del juez Juan Pablo Ortega, quien de inmediato ordenó la búsqueda y detención de Guajardo. Lo mismo hizo la jueza Parra, que lo declaró en rebeldía, señalaron fuentes judiciales.

Los policías de Seccional 35ta de Rawson y de Seguridad Personal de la Central de Policía realizaron media docena de allanamientos en distintos domicilios, pero no lograron dar con el prófugo. Y lo siguieron buscando, pero todo parecía en vano. Hasta este jueves al mediodía que apareció como si nada en el primer piso de tribunales, justo en frente a los dos juzgados que pedían su detención. El muchacho andaba en compañía de dos mujeres, que serían sus familiares, explicaron. También estaba su abogado, que después aseguró que el muchacho iba a entregarse voluntariamente. Para entonces, ya había sido visto por personal del Primer Juzgado Correccional y por el propio juez Ortega, que llamaron a los policías para que apresaran al prófugo. En cuestión de minutos, cuando Guajardo aún charlaba muy tranquilo en el pasillo, aparecieron dos efectivos de civil de Seguridad Personal, que lo pusieron contra la pared, lo esposaron y se lo llevaron preso a la Central de Policía.

Comentarios