Hablan los padres

La historia de violencia y secuestro de la mujer desaparecida en Rivadavia

Alejandra Pelayes está desaparecida desde el martes, cuando fue al médico y no volvió más. Hace años su familia pasó una situación parecida cuando fue secuestrada por su ex pareja. Los detalles de una historia de terror que no quieren repetir.
jueves, 11 de abril de 2019 · 23:29

Los padres de Alejandra Pelayes, Juan José Pelayes y Cristina Sosa, viven horas angustiantes: su hija está perdida y no tienen rastros de ella, sólo un llamado recibido pasada las 20 de este jueves diciendo "Por qué tanto quilombo, estoy trabajando”. Según los papás, la mujer se comunicó al teléfono de la familia e hizo mención a las noticias de todos los medios y las publicaciones que aparecieron en las redes sociales. Después fue todo silencio. Cortó la comunicación y no dio explicaciones de por qué se fue o dónde está. 

Sin embargo, la familia está desesperada. Su mamá contó que apenas empezó a notar la ausencia de su hija pensó lo peor, porque hace unos años ya vivió una situación parecida. Según contó la mujer a Tiempo de San Juan , hace un tiempo su hija fue secuestrada por su ex marido, el padre de uno de sus tres hijos y quien tiene una medida perimetral por violencia de género. El sujeto la tuvo cautiva, afortunadamente fue una pesadilla que duró unos días y, según expresaron, "pasó a la historia". Además para aumentar su miedo expresaron: "Este hombre no apareció tampoco y no sabemos nada de él".

Ahora, con Alejandra desaparecida desde hace más de 50 horas, aquel dramático secuestro vuelve a la memoria de su madre: “Esto ya lo pasamos, no quiero que vuelva a ocurrir, ahora hay que esperar. Y agregó: “Estoy tranquila porque está viva, ha hablado, pero ahora tiene que volver y estar con nosotros y con sus dos hijos que la extrañan y lloran por ella”.

Su papá, el señor Pelayes, un jubilado que por estas horas está invadido por la angustia y desesperación, expresó: “No sé cómo vivir esta situación, estoy muy cansado, no he podido dormir. Estoy yendo y viniendo de la policía, voy para otro lado y así todo el día y ya no puedo más. Quiero que vuelva, que esté con nosotros”. El hombre, quien no se despega un momento de la sede policial y mucho menos del teléfono de la familia, dijo: “No estoy tranquilo, hay momentos que pienso lo mejor, pero también lo peor. Se me pasan muchas cosas por la cabeza y no puedo estar así”.

Con respecto la misteriosa llamada que recibieron por parte de su hija, los papás comentaron que "Fue cerca de las 20, nos dijo en pocas palabras ‘porqué tanto quilombo, estoy trabajando’ y cortó. No supe más nada, ni preguntó algo ni nada, habrá durado segundos la llamada”.

Desde la Policía les dijeron que podía estar en Mendoza, pero no hay nada confirmado porque la llevada salió desde un número privado: “Ella no está, no sabemos en donde está o con quién está, puede que esté secuestrada y le hayan obligado a cortar el teléfono, no lo sé”, exclamó Juan José.

Al borde de las lágrimas, los padres utilizaron los medios de comunicación para hablarle directamente a su hija: “Quiero que vuelvas y hablemos porqué está situación, no te vamos a reprochar nada, nos sentaremos para hablarlo tranquilo y que esto ya no vuelva a pasar. Volvé por tus hijos que te extrañan y quieren tenerte al lado”.

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