Este jueves 17 de mayo se cumple el primer aniversario del surgimiento de las denuncias contra Jorge Plaza, profesor de la Escuela de Enología, acusado por algunas de sus alumnas de abuso sexual. De las cuatro causas, solo una quedó en pie.
Profesor de enología acusado de abuso: a un año de la denuncia, "tenemos mucha fe"
Al día siguiente de las denuncias, el hombre fue intensamente buscado por los efectivos policiales y recién el 19, dos días después, procedió a entregarse en Tribunales junto a su abogado Juan Bautista Bueno.
Las primeras manifestaciones de Plaza, de 60 años, era que “estaba desconcertado por las denuncias”. No podía creer lo que le estaba sucediendo. Ese mismo día, las alumnas denunciantes expresaron: "Mi compañera fue y le preguntó algo sobre la prueba. El profesor la agarró de la cintura y ella se hacia más atrás, y el profesor se hacía más atrás y no la soltaba, entonces mi compañera se asustó y vino corriendo asustada y me dijo a mi si podía acompañarla a preceptoría para avisarle al preceptor lo que había pasado porque tenía miedo", dijo una de las alumnas.
"A otra de mis compañeras la agarró de adelante para traerla más acá, de frente. A otra la tenía pegada y no la dejaba ir", expresó otra. "A una compañera mía no solamente le tocó la cola si no que le tocó la pierna, la cintura, se le tiraba encima, el profesor era muy desubicado. Mi compañera me dijo que iba a habla con preceptoría", indicó.
Según lo que contaban las propias alumnas en aquel momento era que: "Lo que más les da miedo y no vienen a la escuela es porque el profesor está prófugo. Les da miedo de que el profesor aparezca por acá y se las lleve".
Todas estas declaraciones fueron constatadas en la Cámara Gesell que se les hizo a las estudiantes que había radicado la denuncia. Lo cierto es que de todas las denuncias, solo prosperó una y fue por la cual su abogado defensor, Juan Bautista Bueno, apeló.
Otra cuestión que sucedió ese 19 de mayo fue que el hermano del acusado, Mario Plaza, empezó a juntar firmas por todo el establecimiento educativo para demostrar que su Jorge Plaza era inocente y no tenía nada que ver con lo dicho por las alumas.
El hombre, por falta de pruebas concretas, fue procesado pero le dieron la libertad. Días después, salió la versión de que el hombre en realidad se acercaba a las jóvenes porque tiene inconvenientes auditivos y para escuchar los pedidos de sus alumnos era necesario que se acercara a ellos.
“Estamos a la espera de la condena pero tenemos mucha fe ya que tenemos elementos contundentes a favor de mi defendido. Además, las declaraciones de la estudiante fueron bastante contradictarios”, expresó el abogado del docente en diálogo con Tiempo de San Juan.