LLEVA 23 AÑOS EN LA CÁRCEL

La dura vida del convicto que mató a un policía y a un preso

Está en el Penal desde los 18 años por matar a un policía y volvió a matar mientras estaba preso. Iba a cumplir su condena pero se agarró a las piñas con un policía y fue condenado nuevamente. Dice que odia a los efectivos policiales porque uno mató a su hermano menor. Por Agostina Montaño.
miércoles, 30 de septiembre de 2015 · 07:01
Por Agostina Montaño 

Juan Carlos Celán tiene 48 años y lleva la mitad de su vida preso. La semana pasada fue condenado a 2 años y 6 meses de prisión por el delito de amenaza, daño agravado y resistencia a la autoridad sumando así su cuarta condena. Ya tenía dos por homicidio y una por robo agravado. 

Es la historia de vida del convicto lo que no deja de sorprender a los funcionarios en los pasillos de Tribunales, que han llegado a emocionarse hasta las lágrimas al escuchar el relato de Celán. 

El hombre guarda un profundo odio a la policía y dice que es porque un uniformado mató a su hermano de 14 años y nunca fue condenado. La corta vida de Celán fuera de la cárcel parece reducirse a la muerte su hermano, hecho que nunca olvida contar cada vez que es citado a declarar. 

 "Él cuenta que iban con el chico  al cine Ópera que en aquel momento quedaba en Concepción cuando un policía los paró y sin mediar palabra le disparó al menor en la cabeza”, detalló una fuente del juzgado. Desde entonces, dicen que Celán no puede ver a un efectivo sin ponerse violento. Tal es así que en 1990 quedó preso después de haber matado a un policía en un enfrentamiento. 

"A pesar de que ya pasaron muchos años cada vez que cuenta la historia de su hermano se emociona, no parece que hubiesen pasado más de 20 años. Fue un hecho que lo afectó mucho”, dijeron en Tribunales.  En 1994 el hombre fue condenado a 12 años de prisión por el homicidio del policía.  

Celán tenía menos de 20 años cuando cayó preso y nunca trabajó hasta que en el Penal aprendió el oficio de la carpintería. Quienes lo conocen aseguran que  es muy bueno y que hasta llegó a construir un barco con palitos de madera. 

Sin embargo, dentro del Servicio Penitenciario volvió a matar y ésta vez fue a un interno a quien apuñaló en  una pelea. "Era mi vida o la de él”, habrían sido las palabras del convicto tras asesinar a un compañero. Desde el juzgado no pudieron precisar la fecha en que Celán mató al interno pero sí figura en su prontuario una condena en 2007 cuando fue sentenciado a 23 años de prisión. 

Al momento de matar por segunda vez, Celán ya estaba a punto de cumplir su primera condena y había empezado a salir con el beneficio de las transitorias. Afuera de la cárcel, el hombre se dedicó a hacer lo único que había aprendido en sus 42 años de vida, robar. Es por eso que al llegar al juicio, además del segundo homicidio, cargaba con un procesamiento por un robo a mano armada. 

Todas las penas fueron unificadas, dos homicidios y un robo agravado, terminó dejando a Celán preso. En julio de 2015 el convicto cumpliría su condena de 23 años y podría salir para empezar de nuevo su vida. Todo iba encaminado y la Justicia le había otorgado otra vez el beneficio de las salidas transitorias, que el hombre aprovechaba para trabajar afuera de la cárcel y mantener a sus dos hijos.

 Una vez más apareció la policía en su camino y el odio profundo que les tenía seguía intacto a pesar de los años. 

En un accidente de tránsito el 7 de octubre de 2014 Celán, luego de chocar, vio llegar a los patrulleros y se puso violento, golpeó a dos policías y destrozó un móvil. 

El pasado martes 22 de septiembre el tribunal de la Sala I de la Cámara Penal lo condenó a 2 años y 6 meses por amenazas, daño agravado y resistencia a la autoridad por lo que tendrá que pasar aún más tiempo en la cárcel. 

"Cuando salía nos contó que lo único que le ofrecían era seguir robando pero nadie le daba trabajo”, dicen quienes pudieron hablar con él. Juan Carlos Celán tiene que empezar de cero una vez que le den la libertad,  pero parece no saber cómo hacerlo. 

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