Seis años después

Zafan los dueños de la bodega donde operó la mafia de las 4x4

La Cámara Federal de Mendoza dictó una nueva resolución: cambió la situación de tres de los 12 procesados. Sobre el principal implicado, Guillermo Criscuolo, aún no resuelven. Por Gustavo Martínez Puga.
domingo, 16 de agosto de 2015 · 12:22

Por Gustavo Martínez Puga

A Natalia Vignoli y a su padre, el abogado platense Humberto José Vignoli, un tribunal de la Cámara Federal de Mendoza les dictó un sobreseimiento y los desvinculó para siempre del escándalo judicial que sacudió al país hace seis años: la mafia de las 4x4, tal como se denominó a la organización que robaba camionetas doble tracción en distintos puntos del país para alquilarlas a la actividad minera en San Juan.

La situación legal del principal sospechoso, Guillermo Lucas Criscuolo, al igual que la de su padre y de su hermano, aún la Cámara Federal de Mendoza no resuelve. Esto se debe a que la apelación al procesamiento de ellos tres fue un trámite posterior a los 12 primeros procesados.

Los Vignoli eran los dueños de la Bodega Ansilta, ubicada en el departamento Ullum, donde se destapó el escándalo de la mafia de las 4x4 cuando la policía llegó buscando una retroexcavadora robada en Lavalle, Mendoza, y dio con un taller clandestino de camionetas, autopartes y hasta motos importadas camufladas en los corrales.

Natalia Vignoli es la ex esposa de Guillermo Lucas Criscuolo, procesado como el jefe de la asociación ilícita, y había quedado involucrada y procesada porque la habían sorprendido conduciendo una de las camionetas robadas y con documentación adulterada que comercializaba su ex pareja.

Mientras que el abogado Humberto Vignoli había sido procesado como parte de la asociación ilegal porque era el dueño de la bodega y seguía manteniendo negocios con su ex yerno Criscuolo, con quien se intercambiaban mutualmente cheques, además de haber sido visto por los testigos en la bodega.

Sin embargo, la Cámara Federal de Mendoza entendió que los Vignoli no habían tenido nada que ver y los sobreseyó definitivamente del escándalo.

La tercera persona a la que el tribunal superior le cambió, para su bien, la situación legal fue a Mirtha Barud Molina: le dictó una falta de mérito, por lo que consideraron que las pruebas en su contra no son suficientes para procesarla, pero sigue legalmente vinculada al escándalo.

Esa mujer había sido procesada por falsificar, adulterar o suprimir la numeración de un objeto registrado por ley; falsificación de documentos y por usar documentación falsificada.

Esa mujer es la esposa de otro de los procesados, Sebastián Chatard, quien sigue procesado al igual que su padre, Pablo Chatard.

Ésos tres imputados son clientes del abogado Ricardo Moine, quien junto a los abogados porteños de los Vignoli, son los únicos que sostuvieron la apelación del auto de procesamiento en la exposición oral que hicieron ante la Cámara Federal en Mendoza.

En el caso de varios de los otros involucrados, la cámara mendocina les confirmó el procesamiento porque sus abogados defensores no hicieron ese trámite de sostener la apelación al auto de procesamiento mediante un alegato oral en Mendoza, por lo que el recurso se cayó, según confirmaron fuentes judiciales.

De esa manera, a quienes les confirmaron el procesamiento que había dictado el juez federal Leopoldo Rago Gallo a fines de diciembre de 2012, son: Pablo Sebastián Chatard, Pablo Argentino Chatard, Juan José Quintero, Vicente Javier Mancuso, Mauricio Daniel Olivera y Gustavo Daniel Olmo.

Todos ellos están procesados por distintos delitos, como asociación ilícita, falsificación de documentos públicos o comercializar con bienes robados.

Todo lo que había en la bodega

En el auto de procesamiento del juez Rago Gallo se especificó todos los elementos de prueba que se hallaron en el interior de la Bodega Ansilta y la finca Los Caporales, en Ullum, ambas propiedades de Vignoli.

Dos camionetas, 6 motores, 2 motos, la retroexcavadora robada en Mendoza y un juego de llaves tipo Halen: según los peritos, la usan para imprimir los asteriscos en los motores y chasis.

También secuestraron discos de corte y amoladoras que habrían usado para el desarme de autopartes.
En la bodega Ansilta: una camioneta Toyota Hilux doble cabina color negro robada en Maipú, Mendoza; una camioneta Toyota Hilux SW4 negra sin motor, robada en La Plata el 11 de junio de 2009; la retroexcavadora Casse 580 Super H modelo 1997 color amarillo robada en Lavalle, Mendoza; un chasis y motor marca Toyota que habían sido robados en Mendoza a una camioneta Toyota Hilux doble cabina; un motor Toyota robado el 11 de junio de 2009 en La Plata; un motor Chevrolet sin identificación y dañado en la zona de numeración; un motor Maxium robado en Godoy Cruz, Mendoza, el 5 de mayo de 2003; un motor Diesel que no pudo ser identificado.

En la finca Los Caporales: una moto Honda África Twin 750 cc color negro, con el número de motor y chasis adulterado, robada el 12 de julio de 2007 en San Juan; una motor Honda Translap XL600 color verde oscuro, robada en San Juan en el 2006; un motor Toyota robado el 20 de octubre de 2008 en Guaymallén, Mendoza, a una Toyota Hilux doble cabina.

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