por primera vez

Habló Puentedura: "Nunca robé droga del Juzgado Federal"

En declaraciones a Tiempo de San Juan, el instructor preso por el robo de 40 kilos de droga intentó despegarse de cada una de las pruebas que lo incriminan. Habló del caso Videla, el cambio de Farina por Tacca y su situación social y económica. Por Gustavo Martínez Puga
jueves, 26 de noviembre de 2015 · 12:02

Sergio Puentedura, el instructor del Juzgado Federal que está procesado como autor del robo de más de 40 kilos de droga y 25.000 pesos, por primera vez habló públicamente del escándalo que lo tiene como único detenido.

Lo hizo en la mañana del jueves en el Casino de Oficiales del Servicio Penitenciario Provincial, tras la autorización judicial del juez federal Miguel Ángel Gálvez. Puentedura pasa sus días en prisión en el Pabellón 14, donde están los detenidos por delitos de Lesa Humanidad.

Desde el casino de oficiales, vestido con traje y el cabello más corto de cuando lo usaba en el Juzgado Federal, dio una respuesta periodística a cada una de las pruebas que lo incriminan en el expediente judicial.

Y, lo que más lamentó, es que en el expediente administrativo determinaron que no se le pague el sueldo desde hace seis meses, ni que tenga una obra social para su familia: "Mi hijo tuvo que dejar de estudiar Abogacía y mi hija asmática tiene problemas para conseguir los remedios”.

Puentedura se mostró confiado y dio una explicación para cada prueba que se logró en su contra en la investigación judicial, con la cual lo procesaron y luego le ampliaron los hechos que en un principio le habían imputado.

En todo momento se mostró como una víctima del sistema: "Nunca robé droga del Juzgado Federal”, aseguró varias veces. Y atribuyó como posible respuesta a su caso a que "soy un chivo expiatorio para tapar los problemas de infraestructura que tiene el Juzgado Federal". 

Puentedura dice que advirtió de ese problema de infraestructura al juez Rago Gallo: "Yo le pedí por escrito al juez Rago Gallo que requisara a la gente que entraba y salía del Juzgado y que pusiera cámara y él me respondió que no era necesario y que nadie debía robarse nada".

Pero esa versión de Puentedura va en contramano de las medidas que aplicó el juez Rago Gallo.

Después del escándalo, el cual se destapó en mayo último, Tiempo de San Juan publicó que el juez Rago Gallo había pedido a la Nación un sistema de cámaras de seguridad para el Juzgado Federal, pero que nunca llegaron: "Se mejoró la seguridad. Los secretarios reorganizaron el trabajo de control y se ordenó quemar con más continuidad la droga secuestrada. Las cámaras no llegaron y se está investigando si el titular de la Secretaría 4 (Carlos Tacca, jubilado desde marzo) cumplió o no con esas normativas que yo impuse a partir de octubre de 2011, cuando ocurrió el caso Videla”.

Puentedura también habló del caso Videla, quien pidió ser absuelto por el primer robo de drogas que hubo en el Juzgado Federal, entendiendo que eso siguió ocurriendo cuando él ya no era instructora, y deslizando la responsabilidad en Puentedura sobre aquél caso del 2011: "Cada uno tiene su responsabilidad en cada caso. Nunca saqué nada del juzgado”.

Puentedura complicó al jubilado secretario Carlos Tacca, sobre el manejo de la llave del lugar donde tenían el secuestro de droga: "Cualquier empleado iba y sacaba la llave del cajón en la que la tenía el doctor Tacca. Le avisábamos y listo. Cuando asumió la doctora Farina eso cambió. Ella hizo una reunión y dijo que de ahí en adelante ella manejaba la llave (del lugar donde se guardaban los secuestros de droga)”.

El instructor complicó al ex secretario Tacca al sostener que "a partir del caso Videla, nunca se cumplió con la orden de revisar causa por causa y ver cuánta droga había y cuanta faltaba. Se hizo una revisión rápida y listo. Habían 2000 causas y era una pérdida de tiempo”.

De esa manera, Puentedura confirma que en la Secretaría N° 4 no se cumplió con la orden del juez Rago Gallo de revisar cada causa después el caso Videla.

Sobre su vínculo con "Pato” Zárate, quien usó la figura legal del arrepentido para atestiguar en la justicia que Puentedura le proveía de droga para que él y su familia la vendieran, el instructor dijo que "nunca tuve trato con Zárate, más allá de recibirlo en Mesa de Entrada del juzgado para los trámites. Nunca me junté con él en la puerta de la Federación de Patín. Una sola vez hablé con su mujer afuera del juzgado, fue en la vereda y a la vista de todo y por un tema de la causa de un hijo de ellos que habían metido preso”. 

Puentedura también tuvo una explicación a la misteriosa desaparición de su teléfono celular, el cual nunca pudo ser hallado por los investigadores para ver con quién hablaba o se intercambiaba mensajes de texto.

"Mi teléfono celular despareció cuando me detuvo la Policía Federal. No le quiero echar la culpa a nadie pero eso fue lo que pasó. El teléfono era mi salvoconducto. Yo hay tenía un video me hubiera salvado y también habría demostrado que nunca me contacté con Zárate”, dijo Puentedura, quien reconoció que su versión también es difícil de creer si se mira desde el punto de vista de los investigadores judiciales, quienes creen que fue Puentedura quien lo hizo desaparecer para hacer desaparecer pruebas.

Respecto de por qué tenía causas paradas, siendo que tenían dictamen fiscal y que debían ser elevadas al Tribunal Oral Federal (de donde se supone que Puentedura sacaba droga), el instructor preso dio una larga explicación para decir que era por la burocracia judicial y que la orden era que "se le daba prioridad a causas con detenidos y a las del artículo207 del Código Procesal Penal.”

Puentedura también tuvo una explicación sobre por qué era el único que se quedaba a trabajar en la siesta, cuando se supone que pudo haber sacado la droga que iba a ser incinerada y la reemplazaba por paquetes de guano de caballo: "Como yo vivía en Caucete, le pedía autorización al doctor Tacca y me quedaba un rato más. Nunca fue más de una hora, porque llegaban las personas de la limpieza y me tenía que ir. Además, ahí habían policías y mi oficina estaba a la vista de todos”.

El instructor también tuvo una explicación al trato familiar que tuvo para con un condenado por tráfico de drogas, Roberto Muñoz: "Una sola vez hablé con él por teléfono. Lo recibí en el juzgado para escuchar un planteo de prisión domiciliaria. Y… cualquiera que conozca a Muñoz sabe que es un tipo muy canchero, te puede vender un buzón…”, dijo para justificar por qué lo atendió él, siendo que no su función como instructor.

Finalmente, Puentedura también dijo por qué cree que sólo él está preso por el escándalo del robo de droga: "No sé por qué a mí me trataron de narco antes de juzgarme. No sé por qué nunca investigaron a mis compañeros si cualquiera pudo tener acceso a la droga. Me destruyeron económicamente, socialmente y moralmente. A mí y a mi familia”.

 


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