DESDE EL PENAL

Habla el “Manochanta”: “Yo no las violé, ellas me pagaban con sexo”

Después de haber sido condenado a 19 años de reclusión por el abuso sexual de su hijastra, se defiende. “Todo lo que dice lo sacó de una revista pornográfica”, dijo. Por Agostina Montaño.
lunes, 05 de octubre de 2015 · 08:26
Por Agostina Montaño

Miguel Ángel Delgado Oyola fue condenado por haber violado a su hijastra desde que ésta tenía 15 años. Llegó a la casa de la joven ofreciendo sus servicios de curanderismo y diciendo que podía sanar a sus hermanos menores a través de rituales que incluían acceder carnalmente a la menor. 

Desde el Penal de Chimbas habló con Tiempo de San Juan, después de recibir una pena de 19 años por parte de la jueza Silvia Peña Sansó de Ruiz, de la Sala I de la Cámara Penal. La magistrada es quien lo encontró culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal, doblemente agravado por la convivencia y su calidad de guardador de la víctima, Bárbara Chaparro. 
 
LA PRIMERA IMPRESIÓN

Por momentos se pierde y parece un inocente abuelito, camina despacio y encogido de hombros, pero de repente recupera la lucidez para decir cosas terribles, como que está bien pegarle a las mujeres. "Yo le pegué, pero no sabía que cuando una mujer lo engaña a uno hay que regalarle un ramo de flores”, dice sin ningún remordimiento. 

El hombre se pierde en el relato y es muy difícil seguirle el hilo, cosa que sucede justamente cuando se le pregunta por los ritos sexuales a los que sometía a Bárbara. De hecho es por esto que en Tribunales se hizo conocido con el apodo del "Manochanta”. Es más, en la investigación en su contra salió a la luz que la familia Chaparro no habría sido la primera en tener contacto con sus extraños rituales. Tal es así que aparecieron otras mujeres que aseguran que les prometió sanación a través de estos procedimientos que consisten en acostarse con ellas. 

"No eran así los rituales. Lo que pasa es que a veces mis clientas no tenían plata para pagarme, entonces me pagaban la mitad con plata y la otra mitad con sexo”, relata Oyola, para rematar diciendo "así tuve un montón”. 

El hombre se metió en la casa de los Chaparro, diciéndole a la madre de Bárbara que él podía curar a sus dos hermanos enfermos, sin embargo, él lo desmiente. Es más, asegura que la joven sacó todo lo que dijo a la policía de una revista pornográfica que encontraron en la basura. "Un día que fuimos a recoger cartones, ella encontró una revista pornográfica y un libro de curanderismo, de ahí sacó todo”, dice. 

Con respecto a los rituales de curanderismo que incluían acostarse con Bárbara, el convicto los desmiente tajantemente. 

"Les ofrecía ayuda espiritual, rezábamos, además yo vendía productos online a base de yuyos que traía de Colombia, pero nada de curanderismo. Es lo que enseñan en la escuela científica Basilio”, sostiene el hombre.  La escuela Basilio es una corriente religiosa espiritista. (VER RECUADRO)

Si bien admite haber mantenido sexo con la víctima, insiste en que fue de mutuo acuerdo, una vez que se separó de la madre de la chica. 

LA INVESTIGACIÓN

Según consta en la causa en su contra, Oyola dejó embarazada a Bárbara en varias oportunidades en las que, con ayuda de la madre de la chica, la obligaron a abortar tomando pastillas. Sin embargo, el hombre afirma que no sabía que esos medicamentos eran para abortar. 

"Una vez me pidió 210 pesos para unas pastillas y me dijo que eran para los huesos, yo no sabía que eran abortivas”, sostiene y se hace el desentendido. A pesar de esto, dice que tiene muy claro el motivo por el que Bárbara lo denunció, después de 14 largos años de abusos sexuales. 

"Ella se inventó toda esta película porque estaba enamorada de mi sobrino, pero le salió mal. Tuvo que inventarse algo muy grave para que le recibieran la denuncia. Creo que lo hizo porque cuando yo me enteré que me engañaba le dije que la iba a denunciar por haber abortado”, afirma. 

Al conocer a Oyola no cuesta imaginarse cómo hizo para meterse en una familia y convencer a la madre de la adolescente para someterla a tales vejaciones. Para el hombre, un manipulador experto, no fue difícil aprovecharse de la desesperación de una familia entera. 

En la actualidad, Bárbara tiene un hijo en común con Oyola, que tiene 5 años, y que según ella, olvidó todo lo que pasaron junto al "Manochanta”.

¿Qué es la escuela Basilio?

Fundada en Buenos Aires en 1917, la escuela Basilio, se define como una institución religiosa cuyo fin es lograr la evolución espiritual del ser humano. 

Sus discípulos creen en la existencia de una dimensión espiritual y de otra material, que está inmersa en la primera. Además sostienen que los espíritus están en continua interacción con el mundo material a través de las vibraciones espirituales que los humanos recibimos por medio de la mente. 

Se denomina a sí misma científica porque utilizan una "disciplina científica propia”, la mediumnidad. Esto es distintos tipos de intuiciones que comprueban la existencia de un mundo espiritual en relación con los seres humanos. 

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