ESCÁNDALO POR UN ABORTO LEGAL

El paso a paso del aborto que terminó con dos enfermeras suspendidas por negarse a intervenir

Mónica Lobos es la representante legal de las dos enfermeras del CIMYN sancionadas por no querer asistir durante la práctica de un aborto legal. Habló en Paren las Rotativas y desmintió al sanatorio: "No hubo abandono de persona".
martes, 12 de octubre de 2021 · 23:40

Esta semana, una protesta de enfermeras y enfermeros copó la puerta del Sanatorio CIMYN. En la misma, reclamaban por la suspensión de dos enfermeras que se negaron a participar de una práctica de aborto a una menor de edad y que, para hacerlo, hicieron uso de su derecho de objeción de conciencia. 

Sin embargo, el sanatorio decidió suspenderlas por 2 días a una y por 8 a la otra porque entendió que hubo "incumplimiento de la obligación de brindar el servicio de enfermería con diligencia y colaboración, con la puntualidad, la asistencia y la dedicación adecuadas a las características de su profesión y a los medios e instrumentos que se le han provisto a tal fin”.

La abogada Mónica Lobos, se hizo cargo de la defensa de las dos profesionales de la salud y estuvo en Paren las Rotativas para dar detalles de lo que ocurrió ese 12 de septiembre, fecha en la que se produjo la polémica. 

"Estas enfermeras habían asistido a la paciente anteriormente, habían hecho la ronda correspondiente, le habían tomado la temperatura y la medicaron porque presentaba fiebre", arrancó su relato la letrada. 

Sin embargo, al momento de realizar la práctica, la médica que la llevaba a cabo les pidió que la asistieran. Una de ellas se negó y la otra cedió "por presiones y amenazas", según explicó Lobos. 

"Hubo maltrato verbal donde se las trata de inútiles, de desconocimiento de la ley y se las obliga", aseguró Lobos. 

Según el relato de la abogada, la enfermera que decidió participar de la intervención "sostuvo la chata mientras se ingresaban las pastillas vía vaginal a la paciente, cerró los ojos porque no quería formar parte de eso", sostuvo. 

El problema es la interpretación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo con respecto a la objeción de conciencia que contempla a todo el "personal médico con intervención directa".  Para Lobos, las enfermeras son "necesarias para la intervención porque de otra manera no las hubiesen llamado". Desde el CIMYN, sin embargo, entienden que las dos empleadas no están contempladas en este fragmento de la ley porque no administraron el medicamento y sólo se les pidió asistencia para la médica que sí lo hizo. 

"La ley dice profesionales de la salud y entran médicos, enfermeros, la parte administrativas y hasta farmacéuticos que han ejercido su objeción de conciencia y se han negado a la venta de misoprostol", remarcó la abogada. 

Por ahora, la defensa de las enfermeras se limitó a apelar la suspensión de las mujeres pero no descartan iniciar acciones legales contra el sanatorio. "Lo estamos estudiando", dijo Lobos. 

 

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