Análisis

La nueva relación de fuerzas en la legislatura provincial

Empezará el período 2019-2023 casi igual a como terminó el 2015-2019. Pero hay nuevas configuraciones internas en cada bloque. Y nuevos liderazgos.
sábado, 3 de agosto de 2019 · 09:48

Por Sebastián Saharrea

Hasta el próximo 10 de diciembre, habrá en la legislatura sanjuanina 26 diputados oficialistas y 10 opositores, mayoría calificada para aprobar por dos tercios las leyes que lo requieren. A partir de ese día, y desde que asuman los nuevos diputados elegidos el 2 de junio pasado, la relación será de 25 oficialistas y 11 opositores, aunque en el conteo fino de los porotos puede quedar en 26 a 10. Casi igual o literalmente igual.

Con tablas virtuales en lo cuantitativo, el análisis deberá pasar entonces por lo cualitativo y por el flujo migratorio que siempre está a la orden del día en los parlamentos: uno puede saber cómo comienza, pero nunca cómo termina.

De hecho, el 2015 arrancó con una relación distinta: 23 a 13, que no le permitía al oficialismo conformar la mayoría calificada de los dos tercios, que de todos modos nunca necesitó una vez que la obtuvo. Los usuales cambios de lado en los bloques, ninguna novedad en siglos de democracia, terminaron reforzando al bloque mayoritario con 3 bancas más, las que generaron los traspasos del zondino Chango Sancassani, el caucetero Frías y el rawsino Carlos Munizaga. Los tres habían llegado en listas opositoras a las de Uñac, se terminaron acercando por diferentes motivos políticos a lo largo del mandato.

Se descuenta que el futuro no cambiará en estas migraciones que ocurren en los parlamentos de todos los países, ni qué hablar del Congreso Nacional, y lógicamente también en San Juan. Existe sí en este caso una particularidad, que es lo que aún deja en indefinición el número de la relación de fuerzas: es el caso de San Martín, donde un diputado parece a punto de cambiar de espacio incluso antes de comenzar su mandato.

Se trata de quien protagonizó uno de los grandes batacazos de la elección. Ocurrió en el departamento San Martín, donde el intendente Cristian Andino obtuvo su reelección con 4900 votos, pero su compañero de Fórmula Rolando Cámpora (quien también iba por la reelección) sólo retuvo 2.700 votos. Milagros de un corte de boleta monumental, lo sobrepasó Miguel Sánchez, quien cosechó 3.400 votos y se convirtió en el legislador del distrito.

Sánchez se presentó bajo el paraguas del frente Con Vos, liderado por Marcelo Orrego. Pero ahora parece que no está demasiado dispuesto a sentarse en su bloque de origen. Tal vez sea por su identificación con el peronismo, donde revista como allegado al ex senador César Gioja. De su decisión dependerá la conformación numérica del cuerpo: si 25 a 11 o 26 a 10, como hasta ahora. Nada significativo en la conformación de mayorías, por ahora.

Lo que sí será significativo es la conformación de los nombres del equipo, y la pertenencia de cada uno de ellos a las agrupaciones internas. En el oficialismo, por ejemplo, el bloque integrado por 19 legisladores peronistas, 5 bloquistas y dos nuevos socios (Munizaga y Frías),  mutará a 22 del peronismo y 3 del bloquismo. La estrella pierde dos bancas: tenía a Andrés Chanampa, Mauro Marinero, Edgardo Sancassani, Carlos Maza Pezé, Jorge Espejo, ahora retiene a los 3 primeros. Y lógicamente seguirá manteniéndose como un bloque propio por motivos estratégicos y de recursos, como el resto de la oposición que más adelante se verá: un bloque diferente dispone de dos cargos jerarquizados más, también pueden tallar en las minorías para los organismos como el Tribunal de Cuentas, donde el bloquismo logró ubicar a Enrique Conti. Para el ibarrismo, que inició con Munizaga en bloque opositor, ahora pasó al oficialismo con la banca de Florencia Peñaloza, no aparece con bloque propio por ahora.

Hay varios que repiten en esta estructura: Barifusa, Jalife, Federico Hensel, Cabello, Leo Gioja, Seva y los tres citados del bloquismo. Pero lo más notorio será la baja de su presidente, Pablo García Nieto, quien compitió en Rawson y ahora suena fuerte en algún espacio del Ejecutivo. ¿Quién lo reemplazará como jefe del bloque oficialista, pieza clave, lógicamente, para articular con el gobierno?

Todos los dedos apuntan a Alberto Hensel, hombre político del equipo y puesto como primer proporcional por el propio Uñac seguramente en señal de confianza. Ahora Uñac tiene tiempo para pensar una jugada importante: si retener a no a Hensel en el Ministerio de Minería, un lugar donde no abundan los nombres de recambio.

Si no es Hensel, aparecen otros dos posibles. Fabio Aballay, de extrema confianza del gobernador al punto de dejarle la posta en su departamento, pero el pocitano también suena para otras cosas y puede formar parte de este rompecabezas. O Juan Carlos Abarca, un decano de los intendentes aunque ahora el albardonero irá a Diputados y su experiencia puede ser convocada para la ocasión.

Donde habrá cambios aún más bruscos será en el bloque opositor de la legislatura. Lo dicho, no en términos cuantitativos, donde se calcula que ocupará las mismas bancas, sino en la pertenencia de cada uno de ellos. Para empezar, el bloque basualdista no sólo cambiará de acepción por la de orreguista (como ya se analizó en esta columna), sino estará marcado por algunos cambios de caras. Eran 6 (Laciar, Miodowsky, Juan Manuel Orrego, Platero, Sepúlveda y Solera), ahora seguirán siendo 6 (Roca, los dos Quiroga, Marcela y Carlos, Nancy Picón, más los departamentales Platero y Miodowsky).

Pero para una lectura más fina, el cambio es trascendente: no habrá ningún legislador del espacio que no tenga otra vinculación que con los dos nuevos líderes opositores, Marcelo Orrego y el intendente rivadaviense Fabián Martín. Entre ellos se dividieron los espacios: 4 para Orrego (Roca, los Quiroga y Platero), dos para Martín (Picón y Miodowsky).

Actuar pudo conservar su lugar con Gustavo Usín, y mantendrá estructura de bloque propio para entrar y salir según impongan los tiempos. Irrumpe ahora el primer legislador del PRO puro, que en 2015 había acordado con Dignidad Ciudadana y cedió el primer lugar (el único que conquistó) a Fernando Moya. Ahora el PRO y Dignidad no están juntos, y el lugar de Moya será ocupado por Enzo Cornejo, primera espada de Eduardo Cáceres.

Los otros dos lugares de la oposición en la Legislatura también conforman un dato relevante a nivel político. Hasta diciembre estarán en manos de un bloquista disidente, César Aguilar, y un radical, Eduardo Castro. Los dos integraron ahora el frente Con Vos, pero los agarró el corte de la proporcional y se quedaron afuera: entraron 6 de los 17, ellos figuraban en los puestos 7 y 8.
Como contraparte, ingresaron dos legisladores opositores de otro frente, y no lo hicieron por la proporcional sino por los departamentos. Son de San Juan Primero, frente debutante que se anotó dos valiosos porotos: Iglesia y Angaco.

Iglesia fue otro prodigio del corte, donde los dos candidatos más votados por paliza, ambos del mismo frente (el actual Marinero y el electo Espejo), no pudieron imponer a su diputado. Les pasó por el medio el postulante de SJ1, que para intendente no apareció ni cerca pero se quedó con una banca de un distrito sumamente delicado.

El iglesiano Daniel Montaño compartirá bloque con el angaquero Marcelo Mallea, quien llegó más o menos de la misma manera. Pasando por el medio de la interna oficialista, aunque esta vez su frente sí llegó a la intendencia con Carlos Maza Pezé, un renegado del bloquismo que se salió con la suya al resistirse al acuerdo de permanecer adentro, y ganó por afuera.

Forman ambos el bloque SJ1, que de un día para otro quedó cerca numéricamente de empardar a un espacio político centenario como el bloquismo, y en superar a otro centenario como la UCR, que esta vez se quedó sin representación en la legislatura provincial por primera vez en su historia. Lo dicho para propios y extraños, se conoce cómo comienza, no se sabe cómo termina.
 

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