Ingenieros se buscan… y periodistas

Lo primero lo pidió las mismísima Presidenta. Decir que faltan Ingenieros es hablar en positivo de un progreso, de estímulo y crecimiento, de las ganas de hacer Industria Nacional y es una muy buena noticia. Pero… y lo de periodistas a cuento de qué viene.
viernes, 02 de diciembre de 2011 · 19:47
No me voy a referir a lo más convencional de la comunicación y de la función periodística en medios masivos. Todo lo contrario a este roll.
Hoy se necesita y mucho a  profesionales nuevos de carreras humanísticas para ayudar a las empresas a ser mejores, se los necesita en la economía para generar y acentuar riquezas. Entre ellos a los periodistas.
Joan Costa, el padre de la comunicación moderna, hace 20 años advirtió en Europa que la cultura organizacional, la comunicación interna, la identidad corporativa e imagen institucional pasaban a ser los pilares más importantes de una organización relegando a la producción y a la administración a un 40 % del sostén de la empresa.
El periodista no solo que puede trabajar en cualquiera de esas 4 áreas de la organización, sino que por ejercicio profesional nomas está acostumbrado a cinco preguntas elementales, que para un lado (empresa) y para el otro (clientes internos-externos) replica pudiendo obtener un diagnóstico claro de la situación, otorgando valor al entendimiento y acuerdo en cualquiera de estas áreas.
Jorge Puga, un experimentado profesional de San Juan ahora estudiando en Córdoba estos temas, me lo define con simpleza: “Podemos ayudar a las empresas a cambiar la conversación con el mercado y con su cliente interno”.
Una de las empresas en San Juan pioneras en esta incorporación de profesionales fue Electrometalúrgica Andina, pese a no ser una empresa de consumo masivo, pudo diseñar un equipo multidisciplinario interno capaz de atenuar en la opinión pública el impacto negativo de sus chimeneas. Incluso de armar hasta piquetes vip frente a Casa de Gobierno. Hasta ese momento eran el blanco de las quejas por el daño al medioambiente, espacio que con gusto cedieron a las mineras.
Horacio Diez, un destacado consultor en Comunicación, hace años casi exigía que "la minería debe facilitar en caminos de comunicación la explotación de la montaña. Adentro de la empresa se necesita un periodista local". Este tema específico ya lo abordamos en el número 2 de Tiempo de San Juan.
Reparticiones gubernamentales, ministerios, gobiernos municipales, no se quedan atrás en la contratación de periodistas para facilitarles la comunicación, pero con torpeza observo que contratados y contratantes remiten muchas veces como única responsabilidad a las gacetillas de prensa que hasta por nombre suena a los años 70.
Julian Olivera, hijo y de familia de periodistas, está abocado con los responsables de prensa del Ministerio de la Producción a desarrollar mejor comunicación interna, entre otras acciones un “house organ” para que todos sepan en la repartición los objetivos, logros, alcances de lo actuado, incluso que les permita conocerse entre ellos desde sus particularidades.
En el mismo sentido, Energía San Juan reflotó su comunicación intracorporativa; la COVIAR sumó a Andrea Alaniz; Barrick a Marcela Sosa y ya había incorporado a Miguel Martin, quienes mucho están facilitando la “CONVERSACION” con la empresa.
Saúl Tapia en el EPRE, pese a estar formado en las ciencias duras, ya posee muchos años de experiencia en este oficio de comunicar, y reconoce que hoy “más allá de la técnica y de las herramientas, sólo importa lo que la gente percibe. Cada vez más nos encontramos en todas las áreas de la institución esta conciencia de comunicación y la preocupación en lo que pueda percibir el usuario”. Lo dice el responsable de comunicar las acciones de un ente con más de 20 audiencias públicas, e incluso de casos por suerte  ya superados, como la contaminación ambiental por PCV.
Alberto Amín, hoy subsecretario de Información Pública, antes se destacó como movilero, periodista y hasta Director de Medios de radio Universidad, y define enfáticamente: “Empresas, gobiernos, instituciones, somos lo que percibe la gente y el resto son pretextos. Para adentro estamos obligados a representar al colega y a la gente, somos los primeros en preguntar lo que todos querrán saber, y en esa etapa, mucho se puede corregir del plan o la acción para favorecer la identidad. Para que esto sea posible es necesario que el trabajo de la comunicación se haga con responsabilidad y honestidad”.
Pese a estas buenas noticias y necesidad de incorporar a profesionales de la comunicación, todavía hay una mirada antigua en las metodologías, procedimientos y alcances de éstos especialistas.
Veamos si podemos introducir 300 años en 7 renglones.
La era industrial introdujo cambios definitivos en el mundo. La capacidad de producir en un punto era mayor a la de consumir, así nace la publicidad, para acelerar el ritmo entre la fábrica y el mercado. A su vez, la fábrica debió administrarse y organizarse de una manera diferente pero todavía en una mirada muy para adentro y al bulto,  fue entonces que los inversores exigieron mejor rendimiento y en esa búsqueda descubrieron que el mercado tenía las claves. Por escuchar y satisfacer ese mercado  inventaron el Marketing, casi al mismo tiempo apareció la revolución tecnológica que parió nuevos códigos y formas de comunicar y reinventó todo otra vez.
Ahí están 300 años y 200 libros resumidos.
Dicho esto, reafirmo la necesidad de periodistas, especialistas, publicistas que entiendan que la comunicación como la conocíamos cambió.
Que la publicidad como la conocíamos murió.
Que las inversiones en medios tradicionales disminuyó, y aparecieron millones de oportunidades más efectivas.
Que el Marketing  dispone de nueva, segmentada e infinita información por hora del mercado y casi de cada individuo conectado.
Decodificar estos nuevos códigos, poder simplificarlos y flexibilizarlos para el entendimiento de empresas y mercados es algo que un periodista puede hacer.
Periodistas,… se necesitan.

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