Perfil

Daniel Scioli: el Vice de Kirchner con vocación de servicio

Fue el vicepresidente de Néstor Kirchner en 2003, aunque ingresó al peronismo de la mano de Carlos Menem. Fue deportista ganador de títulos mundiales y empresario.
domingo, 22 de noviembre de 2015 · 10:26

Su nombre ya era conocido mucho antes de iniciarse en la política, había conseguido ocho títulos mundiales en diferentes categorías de motonáutica. Pero en 1989, el país se estremeció cuando un accidente en una carrera hizo que perdiera el brazo derecho. Por entonces pensó que pasaría el resto de su vida como empresario, siguiendo la actividad de su padre, Osvaldo Scioli, quien era propietario de un local de venta de electrodomésticos, Casa Scioli. Pero el destino tenía otros planes para él.

Todos los argentinos sabían quién era Scioli y esa fama le facilitó su inicio en la política. En 1997, el entonces presidente Carlos Menem le propone sumarse a sus filas y comienza su ascendente carrera política. Asumió como Diputado Nacional por la Ciudad de Buenos Aires y fue el primer paso del hombre que hoy busca convertirse en el sexto presidente peronista elegido en comicios democráticos.

En 2001 fue reelecto Diputado y en medio de la crisis asumió la Secretaría de Turismo y Deporte de la Nación.

Scioli es definido por sus compañeros dirigentes peronistas como "un hombre que no habla mucho", pero que "tiene una firme convicción de cumplir con lo que se propone, con mucha paciencia y siempre poniendo la otra mejilla a las críticas".

Esta personalidad hizo que muchas veces fuera subestimado por propios y extraños por sus discursos pocos creativos o reiterativos con palabras comunes como "fe" y "esperanza". Pero su voz terminó imponiéndose de cara a la segunda vuelta como la del único vocero de su propia campaña.

"En el 2003 me convocó Néstor Kirchner en un momento muy especial del país. Tras una elección histórica accedí a la Vicepresidencia de la Nación y al cargo de Presidente del Senado. Dese allí acompañe a la transformación del país generando trabajo y nuevas oportunidades. Fueron años de mucho trabajo, lealtad, sacrificio y aprendizaje”, dice el mismo Scioli en su página web.

En el 2007 fue elegido Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y fue reelegido por el voto popular en 2011, cargo que ocupa hasta ahora.

No le fue fácil a Daniel llegar a ser el candidato del Frente para la Victoria. Enfrentó en las PASO a Florencio Randazzo, quien se decía el candidato preferido de la presidenta Cristina Fernández; y ganó Scioli.

Al hombre nacido el 13 de enero de 1957, que vivió sus primeros años en el barrio porteño de Villa Crespo, muchos políticos y empresarios lo imaginaron enfrentado con el proyecto político que conduce la Presidenta y, sin embargo, la propia mandataria fue quien aseguró días antes del 25 de octubre que "este proyecto va a seguir porque Daniel Scioli va a ser el próximo presidente".

Con su estilo que combina la clásica liturgia de un dirigente peronista con los modos de un empresario, siempre preocupado por mantener una buena relación con los medios, Scioli conquistó a más de uno de los férreos soldados del ex presidente y lleva como compañero de fórmula a uno de los fundadores del FpV en la provincia de Santa Cruz y amigo de Kirchner, Carlos Zannini.

Durante toda la campaña se lo vio acompañado por su esposa Karina Rabolini, con quien se casó en 1991, se separaron en 1998 para volver a convivir en 2003. Desde el primer momento esta fue una historia de amor de las preferidas en las revistas del corazón.

También lo acompañan sus hermanos 'Pepe' y Nicolás, su hija Lorena Scioli, que tuvo antes de casarse y que reconoció años más tarde, y su nieta Camila.

Daniel sigue muy vinculado al deporte, es hincha de Boca Juniors y su casa ubicada en Villa La Ñata, Tigre, es casi un club de futsal profesional, su equipo participa del torneo de AFA y a veces juega de delantero con camiseta naranja, su color preferido.

En su página web publicó: "Tengo fe y confianza en que, llegado el momento, la gente me va a dar una oportunidad y podré hacer un buen trabajo. Los tiempos que se vienen exigirán a alguien con experiencia, capacidad de construir consensos, que sea un puente entre la continuidad y la defensa de aquellas políticas constructivas para el país. Tengo una profunda vocación de servir a mi país”.

 

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