Ex policías se negaron a declarar en el juicio por el nieto 109

Fueron el ex comisario Juan Dib y uno de sus subalternos, el ex espía Enrique López.
miércoles, 18 de noviembre de 2015 · 07:37
Dos ex policías federales de Rosario se negaron a declarar ayer, acusados en el juicio oral por la apropiación de Pablo Germán Athanasiu Laschan, el Nieto 109 restituido por Abuelas de Plaza de Mayo. Se trata del comisario (r) Juan Dib, responsabilizado como entregador del bebé entre abril y junio de 1976, y de quien era su subalterno, Enrique López, quien se desempeñó como inspector en el Servicio de Inteligencia. López está acusado como apropiador junto a su esposa Carmen Saunier, quien ayer no concurrió a la apertura del juicio porque se cortó la luz de su edificio y por su avanzada edad no podía bajar por las escaleras, informó Tiempo Argentino.

El juicio oral debía comenzar a las 10, pero la ausencia de la imputada demoró el inicio hasta las 11:15. Tras la negativa de los imputados a declarar, este viernes continuará el debate con la declaración de Saunier y las declaraciones testimoniales de funcionarias del Banco Nacional de Datos Genéticos y de Claudia Carlotto, de la Comisión Nacional de Datos Genéticos, además de testigos propuestos por Dib.

Pablo nació el 29 de octubre de 1975 en la Ciudad de Buenos Aires. Sus padres, Frieda Laschan Mellado y Ángel Athanasiu Jara, eran militantes chilenos exiliados en el país. En abril de 1976, la familia fue secuestrada en el hotel donde residían. Frieda y Ángel permanecen desaparecidos desde entonces; Pablo fue apropiado por 37 años. En 2013, Abuelas anunció su restitución pero, en abril de este año, impactó la noticia de su fallecimiento. Su voz, sin embargo, estará presente en el debate a partir de los dos testimonios que dio en el expediente y que serán incorporados por escrito en las audiencias.

El Tribunal Oral Federal Nº 5 arrancó el juicio con la lectura de las acusaciones de la fiscalía, representada por Miguel Ángel Osorio y Pablo Parenti, titular de la Unidad de apropiación, y la querella de Abuelas.

"Es un caso donde está claro que los actores de la apropiación son actores del terrorismo de Estado. López y Dib fueron dos engranajes del terrorismo de Estado", explicó Parenti. Tanto la fiscalía como Abuelas pusieron énfasis en ese punto: ninguno de los tres acusados podía desconocer que el niño y sus padres habían sido víctimas de la represión ilegal.

"López conocía que se estaba llevando adelante un ataque generalizado y sistemático contra la población civil, ataque en el cual incluso él tomó activa intervención, y que la conducta que desplegó en relación a Pablo Germán Athanasiu Laschan se inscribía en ese contexto", señaló la querella de Abuelas en la elevación a juicio. Lo mismo sostuvieron de Dib y Saunier.

El propio López reconoció su rol en el aparato represivo en un expediente judicial de 1977, en el que aseguró que "desde enero de 1976 se desempeña en el Servicio de Inteligencia de la Delegación Rosario de la Policía Federal".

Por su rol en dictadura, López deberá enfrentar otro juicio oral en Rosario, en la que se conoce como causa Klotzman, por la desaparición y asesinato de un grupo de militantres del PRT-ERP en Rosario. Entre los delitos, se encuentra también la apropiación de una niña, la hija de Ricardo Klotzman y Cecilia Barral, la nieta 103 restituida por Abuelas en 2011.  

 

Fuente: Infonews

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