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Desarrolló 2500 personalidades diferentes para "defenderse" de las continuas violaciones de su padre

Al sujeto le dieron 45 años de cárcel, por una de las historias más trágicas de abuso sexual en Australia.
martes, 10 de septiembre de 2019 · 12:39

La Justicia australiana condenó a 45 años de prisión a Richard Haynes, de 74 años, quien violó en reiteradas oportunidades a su hija, Jenny Haynes, entre los 4 y 14 años. Por la brutalidad de esos abusos, la mujer desarrolló 2.500 personalidades para poder hacer frente a su realidad.

De acuerdo al fallo de la jueza del tribunal de distrito de la ciudad de Sidney, Sarah Hugget, el agresor no podrá solicitar la libertad condicional hasta 2050 por los delitos cometidos contra su hija, entre los años 1974 y 1981.

El juicio había comenzado el pasado marzo y Jenny testificó a través de sus distintas personalidades, además de renunciar al derecho de anonimato que le correspondía como víctima de violación.

"El abuso de mi padre fue planeado, calculado y deliberado. Disfrutó de cada minuto", aseguró la mujer a la corte en una impactante declaración en mayo de este año. "Me escuchó rogarle que se detuviera, me escuchó llorar, vio el dolor y el terror que me estaba infligiendo, vio la sangre y el daño físico que me estaba causando. Y al día siguiente decidía hacerlo todo de nuevo", relató.

Jenny comenzó a ser abusada por su padre a los 4 años.

A la salida del juicio, Jenny, que ahora tiene 49 años, afirmó a medios locales que no quiere volver a pensar en su padre y abusador; y destacó que la jueza reconociera el pasado viernes en la condena "la necesidad e importancia de terminar con el caso para retomar" su vida.

Jenny es la segunda de los tres hijos de Haynes y fue violada regularmente por su padre en forma violenta, en ocasiones torturada, cuando vivían en Sidney. El caso es considerado como uno de los peores de abuso infantil que haya existido en ese país.

Jenny, con su padre y sus hermanos.

Para mantener en secreto esos continuos abusos sexuales, el hombre la amenazaba con matar a su madre o sus hermanos, además ejercerle un maltrato psicológico que desencadenó un trastorno de identidad disociativo mediante el cual la víctima desarrolló unas 2.500 personalidades.

Es una táctica que pueden desarrollar los niños con traumas psicológicos experimentados antes de los 8 años. Los "alter ego" de Jenny incluyen, entre otros, a una niña de 4 años, llamada Symphony; un chico de 11 años, llamado Judas; y un adolescente, llamado Muscles.

Symphony fue quien logró que Haynes se declara culpable de 25 delitos de abuso sexual infantil,  ya que "no pudo manejar" lo que su hija contó a través de Symphony con "detalles explícitos y desgarradores", indicó Jenny durante una entrevista al programa 60 minutos de Australia.

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