Jack Higgins

Tiene autismo y se graduó: así lo "ovacionaron" en silencio

Todos sus compañeros se pusieron en pie espontáneamente, mientras Jack recibía su diploma en el escenario sin que se escuchara un solo ruido en el auditorio
jueves, 11 de julio de 2019 · 08:20

El Instituto Carmel es uno de los centros de educación secundaria de Putnam County, unos 80 kilómetros al norte de Nueva York. Como muchos otros colegios, organiza cada año una ceremonia de graduación entre los estudiantes que terminan sus estudios, una fiesta en la que no faltan los trajes con birrete, los discursos y, sobre todo, los aplausos, muchos aplausos.

Cuando decidieron organizar el evento de 2019 se dieron cuenta de que uno de los alumnos que se iba a graduar tenía unas necesidades especiales. Jack Higgins padece autismo en grado severo y tiene un grave problema con los ruidos, por lo que se presentaba un problema: no podría asistir a su propia graduación ya que lo pasaría realmente mal.

Los padres, Pat y Barbara Higgins, hablaron con su profesor explicándole que no podría estar sentado durante horas en un evento en el que el ruido sería ensordecedor, por lo que era imposible que recibiera su diploma. Sin embargo, el director del instituto, Lou Riolo, tenía la solución: una ceremonia en silencio solo para Jack.

Un comportamiento ejemplar

El director explica a la CNN que al entrar en el colegio tienen un cartel que pone ‘Lo mejor para los niños’. Y lo mejor, en este caso, era hacer una programación especial. Así que tuvo una idea: que todo el mundo estuviera en silencio mientras Jack Higgins subía al escenario a recoger su diploma. Lo explicó al resto de profesores y todos estuvieron de acuerdo en llevarla a cabo.

El día de la ceremonia, antes de que Jack Higgins entrara en el auditorio, Lou Riolo se dirigió a los asistentes al acto y les explicó que el primero en recibir el diploma sería Jack, pero que habría que guardar un absoluto silencio. Poco después, el chico con autismo entraba en la sala acompañado de su hermano y un ayudante escolar y con las manos en los oídos para no escuchar ruido.

Sin embargo, según se fue acercando al escenario, se fue dando cuenta de que todo estaba en silencio. Nadie gritaba ni aplaudía. Subió, recogió su diploma y, espontáneamente, todos sus compañeros se pusieron en pie: algunos hicieron el gesto de aplaudir en silencio, mientras otros movían las manos. Jack había recibido su diploma y sus compañeros habían dado una enorme muestra de solidaridad y compañerismo.

Nadie gritaba ni aplaudía. Subió, recogió su diploma y, espontáneamente, todos sus compañeros se pusieron en pie

Para el director Riolo, fue algo inolvidable: "He tenido la suerte de ver algunas cosas realmente notables en mis 31 años de carrera, pero esto tiene que ser lo más increíble. Los estudiantes estuvieron a la altura de la ocasión, pero también lo estuvo Jack: está muy limitado verbalmente, y fue abrumador para él estar delante de una gran multitud esperando que hubiera mucho ruido. Fue muy valiente por dar ese paseo hasta el escenario, que debió parecerle una eternidad, y hacerlo con gracia, clase y fuerza".

Fuente: El Confidencial

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