En Indonesia

Impactante video: el pueblo que "resucita" a sus muertos

Usan formalina para evitar el rápido proceso de descomposición. Pueden convivir hasta años con sus fallecidos. IMÁGENES SENSIBLES.
miércoles, 27 de febrero de 2019 · 13:00

Enterrar para siempre a los muertos no es una tradición que tengan los Toraja, un pueblo de Indonesia que convive con sus familiares, aunque ya hayan fallecido. Para ellos, no hay grandes diferencias entre el mundo de los muertos y el de los vivos. Morir, para ellos, es un lento proceso en el que el alma se despide de a poco. Por eso no es algo traumático y lo atraviesan como una situación natural. Así es que pueden convivir durante semanas, meses o hasta años con los difuntos.

Habitantes de una región montañosa de Indonesia, los Toraja tratan de mantener la piel y la carne de los fallecidos recubriéndolas con una solución química llamada formalina, con la que intentan evitar su descomposición. Sin embargo, el olor que desprenden es tan fuerte que colocan plantas secas junto a los difuntos para disimular el hedor.

Mientras, los cuidan como si aún estuviesen con vida. Los visten, les colocan adornos, posan con ellos para las fotos, les sirven comida, bebida y hasta les dan cigarrillos. "Mi madre murió de repente, por lo que no estamos preparados para dejarla ir", contó una mujer, que agregó que no puede aceptar "enterrarla tan rápido".

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Creencias

Para esta comunidad de la región de Sulawesi, mantener los cadáveres en buen estado les dará fortuna, por lo que las familias los tienen envueltos en mantas, acostados en una cama de la casa y hasta en viviendas de mayor nivel, donde pueden pasar años hasta que se realice el funeral.

Algunos también son enterrados. Pero nadie se olvida de ellos y periódicamente son sacados de sus ataúdes, en una ceremonia llamada "cuidado de los ancestros", para llevarlos a su casa, donde los bañan, les cambian la ropa y hasta les ofrecen alimentos.

Esta tradición es considerada como una manera de unir a familiares y amigos y para que los más chicos puedan encontrarse con quienes fueron sus ancestros, hasta que son devueltos a sus ataúdes, con sus nuevas ropas, joyas, anteojos y relojes.

(Fuente: Crónica)

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