Perros de diseño: cuando la estética afecta la salud

El cruce de razas y la manipulación, que busca que las mascotas luzcan más 'bonitas', acarreó grandes problemas genéticos. Cuáles son las animales más afectados. Evolución desde 1900 a la actualidad.
miércoles, 20 de enero de 2016 · 21:24
Hay razas caninas que de por sí tienen una salud más frágil y otras que han sido afectadas por la manipulación genética que lleva a cabo el hombre. Cada vez es más común escuchar hablar de "perros de diseño": se cruzan en criaderos dos ejemplares de distintas razas para obtener un perro "especial", esto es, a gusto del comprador.

Esta manipulación genética despierta polémicas por parte de los expertos y defensores del pedigree, quienes alertan de que se trata de un negocio que pone en riesgo la salud de los animales.

Esa advertencia parecería no preocupar demasiado a celebridades de la talla de Tiger Woods, quien junto a su familia muestra orgulloso a su labraddodle (mezcla de labrador y poodle). Aunque él no es el único: numerosos famosos ostentan razas "mini" cuyos prototipos fueron desarrollados genéticamente.

Claro que también están los perros que fueron "diseñados" a partir de un cruce selectivo de ejemplares de una misma raza donde el objetivo es conservar determinadas características. Tal interferencia del curso natural de apareamiento de los perros da lugar, en muchos casos, a que los ejemplares de cada raza solo luzcan más "bonitos", pero vean afectada su salud.

El sitio Dog Behavior Science realizó una comparación fotográfica de distintas razas que muestra cómo se veían hace cien años y cómo se encuentran hoy. Los cambios dan cuenta de que más allá de lo que afirman los criadores (que mediante la manipulación ´mejoran la raza') solo se está perjudicando su salud en pos de una cierta apariencia que responde al gusto de los hombres.
 

 

Una foto publicada por Tiger Woods (@tigerwoods) el


Bulldog clásico o inglés

Originaria de Gran Bretaña, esta raza canina fue empleada en sus inicios como parte de las apuestas en peleas de perros durante el siglo XVII (hasta que en 1835 esta práctica fue prohibida en el Reino Unido). Actualmente, uno de los animales más emblemáticos de Inglaterra sufre de casi todas las enfermedades posibles: su esperanza de vida es menor de seis años (así lo indicó una encuesta que realizó Kennel Club) y los expertos afirman que casi no es posible encontrar un bulldog saludable.

Sus proporciones desmedidas hacen que muchos de ellos sean incapaces de aparearse y hay quienes señalan que no pueden nacer de manera natural dado el tamaño de sus cabezas.
 

Bull Terrier: su cráneo se vio modificado

Bull Terrier

De aspecto atlético hace 100 años, hoy se puede observar cómo fue modificado su cráneo y cómo se ensanchó su abdomen, lo cual deriva en distintas complicaciones. Además, sufre de dientes supernumerarios (más dientes de los que debería tener) y desarrolló una obsesión compulsiva en perseguirse la cola.

El Basset Hound se volvió más pequeño

Basset Hound

Los ejemplares de esta raza emblema de una reconocida marca de zapatos se han vuelto más pequeños, pero además se modificó la estructura de sus patas traseras, tienen exceso de piel, problemas vertebrales, ojos caídos propensos a sufrir entropión (cuando el borde del párpado se pliega o invierte hacia la superficie del ojo) y orejas excesivamente grandes.

El boxer curvó su hocico hacia arriba

Boxer

Su cara es visiblemente más corta y el hocico se ha curvado hacia arriba, lo cual acarrea una serie de problemas. Así como les sucede a todos los perros de nariz chata, sufren dificultades para controlar su temperatura frente al calor e inconvenientes de rendimiento físico. Además, es una de las razas que más padecen de cáncer.

Los salchicha actuales casi no tienen espacio libre entre su pecho y el suelo

Dachshund (el famoso "salchicha")

Sus piernas y su cuello solían ser proporcionados para su tamaño. Lo que se observa hoy es un alargamiento de su columna y cuello combinadas con patas cada vez más cortas, lo cual deriva en que el salchicha casi no tenga espacio libre entre su pecho y el piso.

Esta raza suele sufrir de algún tipo de complicación en los discos intervertebrales (aquellos que separan las vértebras), lo que puede terminar en una parálisis. Además, son propensos a otras enfermedades relacionadas con la acondroplasia (trastorno en el crecimiento óseo de los cartílagos que produce enanismo usualmente en las extremidades) y problemas en sus piernas.

El doble remolino de su cola puede derivar en parálisis

Pug

Por su cualidad de perros braquiocéfalos (hocico y cráneo acortados en comparación con otras razas), sufren problemas de presión arterial alta, de índole cardíaca y baja oxigenación, lo que les produce dificultad para respirar. Al igual que el boxer, les cuesta controlar su temperatura corporal y tienen tendencia a sufrir dermatitis en los pliegues y problemas dentales, entre otros.

El doble remolino de su cola, que es una de las características que más se buscan de esta raza, es justamente un defecto genético que en casos extremos puede conducir a parálisis.

El San Bernardo aumentó su tamaño considerablemente

San Bernardo

Si en algún momento fue un perro de trabajo, el actual San Bernardo se ve afectado por el tamaño desarrollado. Además, su nariz se acható y su piel es cada vez más abundante. Dadas estas características, le sucede lo mismo que al pug: su cuerpo se sobrecalienta con facilidad y es incapaz de realizar mucha actividad física.

Las complicaciones incluyen: entropión o ectropión, parálisis de Stockard (que afecta a las extremidades posteriores como consecuencia de un problema en la espina dorsal), osteosarcoma (cáncer de huesos) y trastornos hemorrágicos.
 
Fuente: Infobae 
 

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