Por el ataque a la web infiel hubo suicidios e hicieron un mapa

lunes, 24 de agosto de 2015 · 18:44
Maridos y esposas de todo el mundo están descubriendo las aventuras extramaritales de sus cónyuges tras una catastrófica filtración del sitio web para adúlteros Ashley Madison que sacó a la luz pruebas de las infidelidades.

Además de hacer públicas las cuentas de 37 millones de usuarios de Ashley Madison, el ataque a la página web que promociona la infidelidad entre cónyuges provocó intentos de extorsión y al menos dos suicidios no confirmados, dijo en una conferencia de prensa Bryce Evans, superintendente interino del personal de la Policía de Toronto.

Los foros digitales arden con quejas de usuarios que dicen haber encontrado pruebas de que sus parejas usaban el sitio. En Gran Bretaña e Israel, varios parlamentarios están abochornados porque sus direcciones de correo electrónico aparecieron en el sitio. En Australia, una mujer se enteró por radio —en vivo y en directo— que los datos de su esposo figuraban en el sitio.

Los especialistas en derecho de familia discrepan en cuanto al impacto que tendrán las revelaciones, pero el abogado de divorcios Steve Mindel pronostica un aumento de su clientela y la de sus colegas.

"Todos estamos diciendo que llegará la Navidad en septiembre", dijo Mindel. "Todo esto va a salir a la superficie en poco tiempo y en consecuencia habrá muchos pedidos de divorcio", agregó.

Ashley Madison se presentaba como el sitio número uno para cónyuges infieles, hasta que la información robada por piratas empezó a difundirse por internet. La posibilidad de encontrar el nombre de un conocido entre los más de 35 millones de miembros registrados ha despertado un enorme interés en el mundo.

Los datos filtrados fueron aprovechados incluso para crear un mapa de infieles en el mundo, ciudad por ciudad, aunque sin revelar datos personales:




Maridos y esposas de todo el mundo están descubriendo las aventuras extramaritales de sus cónyuges tras una catastrófica filtración del sitio web para adúlteros Ashley Madison que sacó a la luz pruebas de las infidelidades.

Además de hacer públicas las cuentas de 37 millones de usuarios de Ashley Madison, el ataque a la página web que promociona la infidelidad entre cónyuges provocó intentos de extorsión y al menos dos suicidios no confirmados, dijo en una conferencia de prensa Bryce Evans, superintendente interino del personal de la Policía de Toronto.

Los foros digitales arden con quejas de usuarios que dicen haber encontrado pruebas de que sus parejas usaban el sitio. En Gran Bretaña e Israel, varios parlamentarios están abochornados porque sus direcciones de correo electrónico aparecieron en el sitio. En Australia, una mujer se enteró por radio —en vivo y en directo— que los datos de su esposo figuraban en el sitio.

Los especialistas en derecho de familia discrepan en cuanto al impacto que tendrán las revelaciones, pero el abogado de divorcios Steve Mindel pronostica un aumento de su clientela y la de sus colegas.

"Todos estamos diciendo que llegará la Navidad en septiembre", dijo Mindel. "Todo esto va a salir a la superficie en poco tiempo y en consecuencia habrá muchos pedidos de divorcio", agregó.

Ashley Madison se presentaba como el sitio número uno para cónyuges infieles, hasta que la información robada por piratas empezó a difundirse por internet. La posibilidad de encontrar el nombre de un conocido entre los más de 35 millones de miembros registrados ha despertado un enorme interés en el mundo.

Los datos filtrados fueron aprovechados incluso para crear un mapa de infieles en el mundo, ciudad por ciudad, aunque sin revelar datos personales:



Los sitios de internet utilizados para comparar correos electrónicos con la información filtrada están registrando una gran cantidad de tráfico. Foros como Reddit —un sitio de noticias y debates entre usuarios— están llenos de historias de maridos angustiados y esposas furibundas tras haber encontrado sus datos personales en el enorme cúmulo de información.

Cuando los conductores de un programa matutino de radio en Sydney, Australia, dijeron a la audiencia que llamaran aquellos que querían compulsar los datos de su cónyuge con los de la base, una mujer llamó para decir que sospechaba de su esposo, ya que su conducta era extraña desde que trascendió la filtración. Los conductores introdujeron los datos en un sitio y dijeron que habían encontrado respuesta.

"¿Hablan en serio? ¿Están bromeando?", preguntó la mujer con voz temblorosa. "Estos sitios son repugnantes". Y cortó.

También la prensa pasa el peine fino a los datos en busca de celebridades, políticos, jerarcas religiosos, una tarea compleja porque muchas de las semblanzas tenían direcciones de correo electrónico prestadas o falsas.

En Gran Bretaña, la legisladora escocesa Michelle Thomson dijo que una dirección suya en desuso había sido "cosechada por los piratas" para abrir una cuenta en el sitio. Algo similar dijo Talab Abu Arar, un legislador árabe beduino en Israel cuya dirección parlamentaria apareció entre la información filtrada.

Como muchos beduinos, Abu Arar practica la poligamia, y además de esposa tiene una concubina. Con dos parejas, ¿para qué querría una página de internet? "Mujeres no me faltan", dijo entre risas.

Al menos dos suicidios podrían estar vinculados al ataque cibernético sobre Ashley Madison, y su empresa matriz ofrece una recompensa de 500.000 dólares canadienses (u$s379.132) para atrapar a los piratas del llamado Impact Team.

Por otro lado, un servidor de correos electrónicos comenzó a alertar sobre mensajes spam distribuidos al azar entre sus usuarios para hacerles creer que su información de Ashley Madison fue filtrada y convencerlos de que paguen un rescate en bitcoins para mantenerla oculta.

La filtración de datos también está afectando a los miembros del sitio web en un ámbito más oficial: el secretario de defensa de los Estados Unidos dijo que comenzará a buscar a los dueños de algunas de las cuentas que se abrieron utilizando dominios militares ".mil". Para los militares, el adulterio es una ofensa que merece penalización, por lo que estos usuarios podrían recibir castigos que exceden los del ámbito privado.

La industria, preocupada
Larry Flynt, defensor a ultranza de la libertad de expresión, tiene este consejo para aquellos a los que preocupa el ataque: ponte un bozal.

"No hagas ni digas nada que querrías que lean en la portada del New York Times", dijo el fundador de la revista Hustler y propietario de negocios que venden en internet vídeos de sexo explícito.

"Supone un precedente alarmante" por el alcance y la profundidad de invasión de la privacidad de la gente, dijo Ajay Sood, directiva en Canadá de la empresa de ciberseguridad FireEye/Mandiant. "Ashley Madison no ha sido la primera, pero es el caso por excelencia", agregó.

Para el segmento de entretenimiento online para adultos, que supone más de un 10% del tráfico en internet, la tendencia es especialmente preocupante.

"No conozco a nadie que esté preparado para algo así", dijo Joanna Angel, famosa empresaria de porno punk que vende películas para adultos en la web Burning Angel.

El caso de Ashley Madison es el segundo ataque a una web de este tipo en lo que va de año. En marzo, Adult FriendFinder fue víctima de un fuga de datos masiva que supuso la filtración de detalles de 4 millones de cuentas en la web.

Las webs para adultos, que están entre las primeras empresas de internet que aceptaron los pagos con tarjetas de créditos, suelen tener sistemas potentes para combatir el fraude. Pero sus sistemas para garantizar la seguridad de los datos no financieros de los clientes no es tan fuerte, dijeron expertos.

Flynt, que luchó por la libertad de expresión en los tribunales, dijo que aquellos a quienes sorprenda la invasión de la privacidad de la gente son ingenuos.

"La privacidad no existe", dijo, "y hace tiempo que es así".

Fuente: Infobae
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