Indignación femenina contra un templo hindú

En la India se dio a conocer que autoridades de un templo hindú no permitirán a las mujeres entrar hasta que no se invente un detector de menstruación, ya que durante ese periodo la visión tradicional las considera 'impuras'.
lunes, 23 de noviembre de 2015 · 12:53

 
 
 
 
 
 
 
Gopalakrishnan, presidente de la Oficina de Propiedades Divinas del templo de Sabrimala, localizado en el estado meridional indio de Kerala, se refirió a la máquina de menstruación durante una rueda de prensa la semana pasada.

Sin embargo, sus palabras no cobraron relevancia hasta que se lanzó el sábado la campaña "Feliz por sangrar", a la que se han sumado hasta hoy numerosas mujeres de todo el país clamando contra "el patriarcado y el tabú" que supone el periodo menstrual.

"La campaña 'Feliz por sangrar' ha sido lanzada contra los tabúes menstruales y el sexismo al que están sujetas las mujeres. Esta reconoce la menstruación como una actividad natural que no necesita un telón tras el que esconderse", según clamaron las activistas en la red social Facebook.

Como consecuencia, otras mujeres, en su mayoría jóvenes, se volcaron en esa y otras redes sociales contra unos comentarios que consideran "misóginos y arcaicos" y reclamaron la "naturalidad" de la menstruación con fotos de sus compresas, algunas con mensajes.

"Mis ovarios, mi sangre, mi problema. Yo decido cuándo y a dónde ir, no un sacerdote", decía uno de los comentarios en Twitter o "nadie tiene derecho a llamar a mi periodo impuro", sentenciaba otro.

En la India, las mujeres sufren durante su periodo menstrual limitaciones como la prohibición de manipular alimentos o cocinar y la obligación de dormir en una habitación o en camas separadas de su pareja o familiares.

Solo el 1,6 % de ellas llevan una vida normal durante esos días, según datos de del Consejo de Suministro de Agua y Saneamiento Colaborativo (WSSCC), dependiente de la ONU.

En la India, 335 millones de niñas y mujeres tienen la menstruación cada mes, pero sólo un 12 % tiene acceso a compresas o paños higiénicos y 200 millones carecen de información adecuada sobre la higiene durante esa época.
 
 
 
 
Fuente: Diario Uno.

Comentarios