Asia y América Latina serán el eje de poder económico

Lo evidencia un informe de la consultora internacional PWC, que destaca el cambio de paradigma tras la crisis de los países centrales. Destaca además que la potencia de los BRICS y las economías emergentes forzaron un cambio en los negocios.
domingo, 04 de octubre de 2015 · 21:52
Un informe de la consultora internacional Price Waterhouse Coopers (PWC) sorprendió a propios y extraños con un sinceramiento del escenario geopolítico en el mediano plazo: en el año 2030, la atención deberá estar puesta en Asia y Latinoamérica como faros del mundo productivo y financiero. 

El trabajo, titulado Mega-tendencias: cambios en el poder económico global, afirma que "el foco de crecimiento mundial ha cambiado, en el reparto del nuevo poder económico los emergentes van ganando terreno sobre los desarrollados". Y agrega que los activos estratégicos que se identificaron en las últimas décadas en China y las naciones emergentes, son las primeras muestras de modificaciones en el paradigma de construcción de poder global. 

Según consignó Tiempo Argentino, el análisis de la firma estadounidense, -uno de los 4 auditores más grandes del mundo- va incluso más allá y concluye que ante este escenario, el sector empresario empezó a planificar estrategias diferentes para sus negocios. El impacto de semejante mutación en el eje -desde los Estados Unidos y los países centrales de Europa, hacia China, los BRICS y algunas naciones de América Latina-, también está influyendo en la conquista del nuevo gusto de los consumidores.

A pesar de la crisis que afrontan algunos países de los denominados BRICS (ver aparte), y de los problemas de naciones sudamericanas, los números del trabajo evidencian un escenario que parece promisorio para esas economías. Pwc estima que para el año 2030, 7 de 12 de las economías más grandes del mundo provendrán de países emergentes (los denominados E7). Mientras que para 2050 el PBI de los 7 países emergentes (China, India, Brasil, Rusia, Indonesia, México y Turquía) crecerá exponencialmente. Lo que en 2009 representaba 20,9 cuatrillones de dólares, en cuatro décadas alcanzará los 8138 cuatrillones. Uno de los buques insignia del cambio de paradigma fue el año 2014, cuando China sustituyó a los Estados Unidos como la mayor economía mundial en términos de paridad de poder adquisitivo. El informe afirma que, en el año 2030, esta superioridad se trasladará al volumen del PBI a tipo de cambio de mercado. 

Otro dato relevante es que se espera que a fines de este año el tamaño de la clase media en la región Asia-Pacífico supere al de Europa y América del Norte sumadas. Uno de los analistas que realizó el informe, John Hawksworth, de PWC Reino Unido, consideró que "el futuro del poder económico global será disputado por los actuales mercados emergentes: hace 20 años, el E7 (los BRICS más otras economías emergentes) estaba millas atrás del G7 (Estados Unidos, Japón, Francia, Italia, Reino Unido, Alemania y Canadá); pero ahora la brecha se ha estrechado considerablemente y, para el año 2030, creemos que el E7 será relativamente más grande que el G7, en términos de tamaño de sus economías". El análisis anticipa además que "los países más desarrollados experimentarán una caída en el crecimiento, mientras que la mayoría de los países en desarrollo y las economías emergentes lo incrementarán". 

En otro orden de cosas, el informe hace referencia a lo que denomina las economías más dinámicas de frontera. Las llamadas F7 tendrán un rol preponderante en los próximos cinco años, ganando terreno aunque con menor celeridad que Latinoamérica y Asia. Las F7 son, según el trabajo, Nigeria, Perú, Colombia, Marruecos, Viet Nam, Bangladesh y Filipinas. Se las describe como pequeños mercados altamente dinámicos, una especie de intermedio entre las E7 y las G7.

Impacto en los negocios
El fenómeno geopolítico empezo además a calar hondo en las posibilidades de negocios. Tanto es así que los empresarios ya replantean su estrategia comercial instalando sedes de negocios en los países y regiones con mayor potencial. El trabajo de PWC resalta, por caso, que el 57% de los empresarios argentinos consideran que el cambio en el poder económico global transformaría sus negocios en los próximos 5 años. En paralelo, destaca que hoy, cuatro de cada diez empresarios argentinos se encuentran trabajando para acceder a nuevos mercados geográficos -y a sus consumidores-, a través de alianzas estratégicas, joint ventures o colaboraciones informales. "Las empresas argentinas  en general presentan la ventaja comparativa de la flexibilidad y adaptación a un entorno altamente volátil, como lo ha sido la economía de los últimos 50 años", explicó José María Segura, directivo del área de Economía de PWC a nivel local. Y agregó que "Argentina, siendo el octavo país del mundo en tamaño y con poca densidad poblacional, presenta un enorme potencial para la producción, industrialización y exportación de bienes basados en recursos naturales, cuya macrotendencia de largo plazo es de una mayor escasez". Otro detalle relevante es que esta nueva apertura del eje de poder mundial, hizo que muchas de las empresas argentinas empiecen a trabajar en industrias adyacentes o no tradicionales, que son derivaciones de las industrias más relevantes. Si bien el trabajo no lo especifica, este tipo de "nuevas industrias" tiene que ver con el procesamiento y el agregado de valor a las materias primas. Es que, por lo general, los países emergentes suelen ser -como es el caso de Argentina- buenos productores de materias primas pero con escaso o nulo valor agregado. 

El nuevo orden mundial también pone el ojo en el desafío de la tendencia del nuevo consumidor, que deja de centrarse en los deseos y necesidades netamente occidentales, más relacionadas a los usos y costumbres de los Estados Unidos y las naciones europeas.

Fuente: Infonews

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