récord

Si lo pones en el living, tené cuidado con los invitados

Siete ofertantes se disputaron la obra 'El Grito', de Edvard Munch. Al final no se reveló el nombre del comprador que pagó...
jueves, 03 de mayo de 2012 · 13:17

 

La única de las cuatro versiones de El grito de Edvard Munch (1863-1944) que quedaba en manos privadas se remató ayer en Nueva York por 119,9 millones de dólares y se convirtió en la obra más cara que haya salido a subasta, al desplazar Desnudo, hojas verdes y busto de Pablo Picasso, vendido en 2010 en 106,4 millones.

Siete compradores se disputaron el codiciado lote número 20, inicialmente valorado en US$ 80 millones y el nombre del comprador quedó en el anonimato.

Esta versión de la obra del expresionista noruego fue pintada en 1895 y es la única que se mantenía en manos privadas. También es la única que tiene un marco pintado por el artista y se diferencia de las anteriores porque tiene colores más vivos en el cielo. Además, es la única en la que uno de los personajes –que aparecen detrás de la figura andrógina que grita y domina la obra– está encorvado y observa la ciudad de fondo.

Simon Shaw, director de la subasta intentó explicar algunas de las razones del nuevo récord. “Munch define la modernidad y es instantáneamente reconocible, porque es una de las pocas imágenes que trascienden la historia del arte y que tienen un alcance global, quizás sólo detrás de La Mona Lisa”. Por eso, sostuvo que se trataba de “una oportunidad sin precedentes para comprar una obra de semejante influencia”.

Esta versión de El grito era desde hace siete décadas propiedad de la familia Olsen, de Noruega. Thomas Olsen (1897-1969) fue vecino, amigo personal y mecenas de Munch, y fue vital para salvar 74 obras del pintor que iban a quemarse después de que Adolf Hitler incluyera al pintor en el catálogo de “artistas degenerados”. Su hijo Petter tomó la decisión de desprenderse del famoso cuadro. “He vivido con esta obra toda mi vida y su poder y su energía han ido aumentando”, sostenía el ahora ex propietario en el catálogo de Sotheby´s. Sin embargo, descendientes del coleccionista judío Hugo Simon criticaron la venta del legendario cuadro y reclamaron una compensación. Rafael Cardoso, bisnieto del coleccionista, declaró que Simon se vio obligado a vender el cuadro durante el nazismo. Olsen, por su parte, anunció que, con parte del dinero recaudado planea construir un nuevo museo dedicado al artista en Noruega.

Otras versiones de El grito protagonizaron espectaculares robos. Una desapareció de la Galería Nacional de Noruega en febrero de 1994 y fue recuperada 8 semanas después. En agosto de 2004, robaron uno de los dos “Gritos” del Museo Munch de Oslo. La policía recuperó el cuadro dos años después. Otras obras que descollaron en la subasta fueron Mujer sentada en una butaca , de Picasso (US$ 29,2 millones y Primavera necrofílica , de Dalí (16,3 millones).

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