Holanda a la derecha

El gobierno holandés prohibió la marihuana para turistas

La medida será paulatina desde mayo, y la exigió el nuevo gobierno holandés, una coalición de liberales, conservadores, partidos de ultraderecha y sectores demócratacristianos que entre otras cosas plantea la prohibiciòn del Corán y la expulsián de extranjeros no deseados.
viernes, 30 de diciembre de 2011 · 08:55

Para comprender lo que muchos leerán como un “fin de fiesta”, habrá que sobrevolar el escenario político. Hace poco más de un año, en Holanda asumió un nuevo gobierno: una coalición entre liberales, demócratacristianos y ultraderechistas. Este último basó parte de su programa político en la prohibición del Corán y en la expulsión de extranjeros no deseados. Pero si hubo algo que obsesionó al Ejecutivo fue la política de drogas y el turismo que sólo cruza para consumir y comprar. Así, decidió atacar desde varios flancos: desde mayo y progresivamente, los turistas tendrán prohibido ingresar a fumar marihuana o hachís a los coffeeshops . Además, el gobierno decidió reclasificar al cannabis más potente como “droga dura”, por lo que el 80% de lo que hoy se ofrece en estos locales quedará prohibido. Y en dos años, el tiro de gracia: los coffeeshops que estén a menos de 350 metros de una escuela secundaria deberán desaparecer.

Lo que hoy se conoce como coffeeshops ya existían antes de 1976 aunque funcionaban en bares o en panaderías tomadas. Pero fue durante ese año, cuando Holanda despenalizó el consumo de cannabis que comenzaron a multiplicarse. Llegó a haber 2.000.

“Ahora hay algo más de 600 coffeeshops en el país. El 40% está en Amsterdam pero el otro 40% está concentrado en tres provincias que limitan con Bélgica y Alemania. El problema partió de esas poblaciones de frontera que cada fin de semana reciben miles de extranjeros que cruzan sólo para comprar y, según las autoridades, colapsan”, describe Damián Zaitch, docente argentino en la Universidad de Utrecht. Y aunque para Amsterdam este tipo de turismo no era un problema –la visitan cada año 4,5 millones de extranjeros que también se hospedan o van a museos–, la ligó igual.

“La normativa establece que sólo podrán ingresar holandeses o residentes con un carnet. Y cada local podrá tener un máximo de 2.000 socios. Pero muchos municipios salieron al cruce: dicen que esta medida va a hacer crecer la criminalidad y la venta clandestina”, sigue. Así, las tres provincias del sur reclamaron para estirar los tiempos: la prohibición iba a regir desde el 1° de enero y se postergó para el 1° de mayo. En el resto del país, arrancará en enero de 2013.

Pero hay más: “El gobierno llamó a una comisión de científicos para que analizara la potencia del cannabis de producción local. La comisión concluyó que, como hay muchas variedades mejoradas, parte del cannabis holandés tiene más de un 15% de THC, la sustancia que produce el efecto psicoactivo”, dice Zaitch. “Y recomendó que ese cannabis fuera reclasificado como ‘droga dura’ y se prohíba su venta en los coffeeshops . Esto representa el 80% de lo que ofrecen. El intendente de Amsterdam salió a decir que no hay forma de controlar a cada local. Y los críticos, que ahora el cannabis más liviano va a venderse a mayores de 18 dentro de los locales y el más potente, a los menores, en la calle”.

Además, desde 2014 los que estén cerca de una escuela secundaria deberán esfumarse. Con esa última bala, el gobierno eliminará a 134 de los 223 coffeeshops que, entre canales, Van Gogh y bicicletas, hoy embellecen Amsterdam.

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