Vaticano

El Papa abogó por el fin de la violencia en Siria en el tradicional mensaje de Navidad

Benedicto XVI impartió la bendición urbi et orbi ante miles de fieles que colmaron la plaza de San Pedro; invocó 'paz y estabilidad' para Tierra Santa, a través de la 'reanudación del diálogo entre israelíes y palestinos'.
domingo, 25 de diciembre de 2011 · 09:33

En el tradicional mensaje papal de Navidad urbi et orbi (a la ciudad y a todo el mundo), pronunciado desde el balcón central de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, Benedicto XVI invocó "paz y estabilidad" para Tierra Santa, a través de la "reanudación del diálogo entre israelíes y palestinos", y el cese de la "violencia en Siria".

Que "él, que es el Príncipe de la Paz, conceda la paz y la estabilidad a la Tierra en la que ha decidido entrar en el mundo, alentando a la reanudación del diálogo entre israelíes y palestinos. Que haga cesar la violencia en Siria, donde ya se ha derramado tanta sangre. Que favorezca la plena reconciliación y la estabilidad en Irak y Afganistán", dijo

Ante decenas de miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro para escuchar el séptimo Mensaje de Navidad de su pontificado, el Papa reclamó también la ayuda del mundo con los países de Africa y la "solidaridad" con los refugiados "duramente probados en su dignidad".

"Invoquemos juntos el auxilio divino para los pueblos del Cuerno de África, que sufren a causa del hambre y la carestía, a veces agravada por un persistente estado de inseguridad. Que la comunidad internacional no haga faltar su ayuda a los muchos prófugos de esta región, duramente probados en su dignidad", aseguró.

Asimismo, Benedicto XVI, en un tradicional discurso en el que repasa la situación del mundo, abogó por la "plena reconciliación y la estabilidad" en Irak y Afganistán.

El Pontífice aseguró que Jesús vino al mundo para salvar al hombre de ese "mal profundo y arraigado" en el hombre y en la sociedad, que es separarse de Dios, "de intentar ocupar su puesto y ser dueño de la vida y de la muerte de los hombres".

"Volvamos la vista a la gruta de Belén: el niño que contemplamos es nuestra salvación. Él ha traído al mundo un mensaje universal de reconciliación y de paz. Abrámosle nuestros corazones, démosle la bienvenida en nuestras vidas", señaló el papa.

Tras el mensaje, Benedicto XVI impartió su tradicional bendición en decenas de idiomas. En español proclamó: "Feliz Navidad. Que la paz de Cristo reine en vuestros corazanes, en las familias de todos los pueblos". Fuente: lanacion.com

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