Economías regionales

La Sociedad Rural sugirió revisar el Plan Vitivinícola

En un documento elaborado por un equipo propio analizan la crisis del sector. Entre sus propuestas está la de “rever el PEVI” en función de un nuevo escenario económico. Por Viviana Pastor.
lunes, 13 de julio de 2015 · 08:17
Por Viviana Pastor

En un crítico informe del sector vitivinícola, elaborado por el equipo técnico de la Sociedad Rural Argentina, sugirieron a modo de "propuestas” rever el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) "en función de un nuevo escenario y la necesidad de búsqueda de competitividad, de cara a los problemas estructurales que se presentan en la actualidad”.

La propuesta no es original, en marzo pasado, durante el tradicional desayuno para el sector  realizado por la Corporación Vitivinícola (COVIAR), en Mendoza, el gobernador Francisco Pérez y el ministro de Agricultura de la Nación, Carlos Casamiquela, pidieron lo mismo: la revisión del PEVI que maneja la COVIAR. Ya lo habían pedido los viñateros y bodegueros.

Es el análisis de la coyuntura del sector lo que llevó a los técnicos de la Sociedad Rural a proponer la revisión del PEVI: durante 2014 la pérdida de ventas, que fue del 4 % en el mercado interno y del 15 % en el internacional, generó un aumento de los stocks de vinos que presionan sobre los valores actuales pagados al productor, señalaron.

Luego de reseñar el acuerdo entre Mendoza y San Juan por el cupo de uva destinada a mosto, para regular la actividad, concluyeron que funcionó bien mientras el precio internacional del mosto podía limpiar el mercado de las uvas comunes a esos precios. Pero con la caída del precio internacional del mosto, por un fuerte aumento por parte de China de la producción de jugo de manzana (que actúa como sustituto), los precios internacionales se resintieron.

A esta situación se agregó que en la vendimia 2014 "los funcionarios que determinaban el porcentaje para regular la oferta erraron en su estimación, puesto que consideraban que ese año la producción caería un 25 %, y al final de la zafra encontraron sólo un 4 % de caída. Este error de cálculo llevó a que en vez de mantener el histórico valor que rondaba el 30 % de la producción con destino a mosto, lo bajaron a 18 %”.

A este error de regulación atribuyeron que la vendimia 2015 presentó un exceso de oferta de 200 millones de litros de vino de calidad enológica media (blancos escurridos). Si bien este volumen representa el 10 % de la producción anual, deprime el mercado de todos los precios del vino.

"Como consecuencia de las desacertadas medidas de gobierno, el sector, a pesar de las inversiones realizadas, hoy se encuentra en la puerta de una nueva crisis, similar a la que se dio en la década del 80. El sector ya no es competitivo tanto en el mercado interno como en el comercio internacional”, aseguraron.

Basado en datos del Observatorio Vitivinícola, el informe destacó que la vitivinicultura representa un poco más del 1 % del Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina; y que en el sector trabajan 400.000 personas de forma directa e indirecta.

Junto con esta revisión del PEVI, la SRA pidió establecer el funcionamiento de los mercados de forma transparente, evitando intervenciones distorsivas; eliminar los derechos de exportación y elevar los reintegros a la exportación a los valores máximos permitidos. También agilizar la devolución de IVA exportación y reintegros, insertar a Argentina en el mundo, "el desarrollo del sector vitivinícola está muy relacionado con una política efectiva para ser un jugador confiable y permanente en los mercados internacionales”. Y generar las condiciones para que los actores puedan disponer de financiamiento internacional a tasas competitivas. Todos pedidos ya realizados por la mayoría de los actores locales de la vitivinicultura.

Este análisis fue presentado hace pocos días por la Sociedad Rural Argentina junto al de todas las economías regionales y a las principales actividades ganaderas y agrícolas del país. "La Agenda del Campo” se llama este documento que en sus 160 páginas concentra el diagnóstico de cada uno de los sectores, el potencial del campo y las propuestas de la entidad para la definición de una política agropecuaria argentina para el período 2015-2020. 

Las cifras buenas

En los últimos 20 años se ha impulsado un fuerte proceso de reconversión a partir de inversiones que recibió el sector tanto en la parte primaria como en la industrial. Esto permitió una fuerte transformación hacia variedades de uvas finas: en 1990 sólo el 38 % de los viñedos eran de alta calidad, mientras que en 2005 alcanzaron el 68 % del total.

A esto se le suma las inversiones realizadas en bodegas, posicionamiento de marcas, y del vino en el mercado interno y el desarrollo de canales en el mercado internacional.

El sector que en 1994 exportaba anualmente U$S10 millones, alcanzó los U$S1.200 millones en 2011, lo que representa un aumento del 2050 %, posicionándonos como 10º exportador mundial de vinos con una participación del 4 % del total comercializado en el mundo.

Localmente, hay fuertes distorsiones de precios relativos que deterioran la rentabilidad. En el frente externo, la fortaleza del dólar y el debilitamiento de las principales monedas de los países a los que se destinan los productos vitivinícolas como Canadá, la zona Euro, Rusia y Brasil, amenazan fuertemente el nivel del flujo de comercial.

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