La cita olímpica está cerca y sin duda es uno de los logros más importantes para los deportistas. La competencia reúne a los mejores del mundo y cada uno cuenta su historia de esfuerzo y sacrificio. En un segundo plano está la página de Steven Van de Velde, un jugador de Beach Volley de Países Bajos que también dirá presente en París, pero con algunas consignas diferentes: ¿Por qué? en 2016 fue condenado por violar a una niña de 12 años.
Para poder competir, el voleibolista de 29 años tendrá que estar alejado de los micrófonos y de la Villa Olímpica, donde conviven y concentran las delegaciones. A pesar de que hace 10 años cumplió la sentencia, su participación genera mucha controversia.
Van de Velde hará dupla con Mathew Immers y buscará llevar la bandera de su país a lo más alto en estos Juegos Olímpicos
La historia detrás del olímpico neerlandés que fue condenado por violar a una niña y participará de los JJOO
Cuando el deportista tenía 19 años, viajó de Ámsterdam para conocer a una niña de 12 años, con quien venía manteniendo conversaciones por Facebook. En su encuentro en Londres, mantuvieron relaciones sexuales cuando la madre de la menor no se encontraba en la casa.
La familia se enteró de lo sucedido al día siguiente, cuando la joven fue a un hospital en busca de una pastilla anticonceptiva. El deportista fue llevado a la Justicia británica y fue condenado a 4 años de prisión. Aseguran que el voleibolista era consciente de la edad de la víctima.
Las normas neerlandesas le permitieron van de Velde cumplir la condena en su país. Si bien la sentencia era de 4 años, fue liberado a los 12 meses. De ahí en adelante, volvió a jugar al beach volley, compitió y logró clasificar a los Juegos Olímpicos París 2024.
En diálogo con BBC Sport, el Comité Olímpico Neerlandés aseguró que “Van de Velde buscó y recibió asesoramiento profesional. Demostró a los que le rodeaban autocrítica y reflexión“. Sobre su pasado, el propio deportista expresó: “No puedo dar marcha atrás, así que tendré que asumir las consecuencias. Ha sido el mayor error de mi vida“.
“Se me ha tachado de monstruo sexual, de pedófilo. Y no lo soy, de verdad que no“, agregó.