picantes declaraciones

Alfaro, al hueso: “Lo de River fue peor, porque se fue al descenso”

El DT xeneize entiende que los títulos ayudan a recuperar la mística y sostiene que si el rival que se fue a la B logró resurgir de algo tan duro, cómo no lo va a hacer Boca..
domingo, 05 de mayo de 2019 · 13:45

En una entrevista con Olé, el entrenador de Boca Gustavo Alfaro se refirió al descenso de River y lo calificó como lo peor que le puede pasar a un equipo, mientras intenta que el conjunto que dirige recupere la mística copera que perdió en manos de su clásico rival, al menos en sus últimas actuaciones, en las que fue derrotado en los mano a mano por el de Núñez. 

-Después de ganar un título, ¿cómo se hace para afrontar los partidos definitorios que vienen, Godoy Cruz por la Copa Superliga y Paranaense por la Libertadores?

-Se los acabo de decir a los muchachos: “Los felicito y les agradezco porque lo que queríamos, que era amanecer el viernes con una estrella más, con un título más cada uno, lo hemos conseguido. Pero ustedes me enseñaron que Boca es obligación de ganar. Así que, muchachos, ahora hay que mentalizarse en ganarle a Godoy Cruz y seguir adelante en la Copa Superliga. Se terminaron los festejos y a pensar en Godoy Cruz, y después a cerrar la fase con Paranaense”. Y si tenemos la suerte de pasar a Godoy Cruz, hay que agarrar al ganador de Vélez-Lanús y jugar domingo y miércoles. Es muy fuerte lo que viene por delante.

-¿Qué importancia tiene haber logrado este título de la Supercopa?

-Cuando llegué acá y hablé con Nico Burdisso, le dije que la organización de mi planificación en Boca iba detrás de tres ejes. El primer eje era la recuperación anímica de un plantel que había quedado golpeado. El segundo era darle una forma a ese plantel. Y el tercer eje era lograr la identidad que Boca que todavía no tiene y que va a aparecer en tanto y en cuanto supere este tipo de instancias con solidez y seguridad. El partido con Central era bisagra, no sólo por el hecho de volver a jugar otra final y ganarla, sino para empezar a forjar una identidad.

--¿Ya pudiste analizar la definición de grupo de la Libertadores?

-Honestamente me gustaría que Boca sea primero, porque estos muchachos se lo merecen. Toque contra quien toque. Está el morbo de decir: “No quiero ser primero para evitar el cruce con River...”. Si tenés que cruzarte con River tenés que cruzarte con River, tenés que cruzarte cuando sea.

-También hay primeros muy fuertes...

-Pero va ser otra etapa, con un parate en el medio, con Copa América y un mercado que va a venir a buscar jugadores. Julio no va a ser mayo. Va a haber cambios.

-¿Qué jugadores no querés perder?

-La semana pasada hablábamos con Nico y me hacía esa pregunta. Le dije que ninguno, quiero que estén todos conmigo. Pero si Esteban (Andrada) va a la Copa América y tiene un buen torneo, puede emigrar. Nández y Benedetto pueden llegar a tener posibilidades de salida... Después, cae una oferta que no se puede rechazar y no voy a ponerle trabas a ninguno.

-Si toca con River en octavos, ¿puede ser traumático enfrentarse nuevamente?

-Esa circunstancia siempre va a existir, subyace bajo la superficie de cada uno, a todos nos sucedió. A mí me pasó en la carrera de Ingeniería, cuando rendí Química Inorgánica II y me bocharon. Fui a rendir de nuevo y esperaba que no me bocharan. Pero ahí decís: “Si yo estudié y voy a responder bien”.

-Nunca pensaste en decirles que si River salió de una situación de descenso...

-Sí, se los dije a los jugadores. Peor, lo de River fue mucho peor, porque se fue al descenso. Y volver desde el descenso hacia donde lo construyó... A mi entender, como analista de fútbol, no existen los pisos y los techos. Un equipo deja de caer cuando asume que está mal. Ahí estás preparado para avanzar. Nosotros empezamos a construir desde ese lugar. Eso es lo que River pudo hacer para reconstruir esta realidad. Obviamente, pasando por distintos procesos de entrenadores hasta desembocar en Gallardo. Y Boca, sin haber sufrido esas cosas, estas tres finales lo hicieron caer en su espíritu competitivo y en su vocación ganadora. Se los dije desde el primer día: “Hasta que no nos saquemos toda la pus que dejaron la finales perdidas no nos vamos a curar en salud”. Lo empezamos a hacer después de jugar contra Wilstermann en Bolivia, antes de San Lorenzo. Empezamos a encausarnos a esta realidad.

-¿El equipo está preparado para que toque River tan pronto?

-Si nos va bien, nos puede tocar en la Copa Superliga, en menos de 30 días. Siempre vas a tener ese morbo. Pero me gustaría enfrentarlo en las mejores condiciones, y esas condiciones sería con un equipo con identidad.

 

Otras Noticias