la puja bajo los tres palos

Marcos Díaz: “Vengo para ser titular”

Quien llegó a pedido de Gustavo Alfaro, marcó la cancha de entrada. En los primeros partidos arrancará Andrada, pero la lucha por el arco de Boca ya empezó.
martes, 15 de enero de 2019 · 09:32

En diálogo con Olé, el nuevo arquero de Boca se confesó y dejó claras sus aspiraciones de bajo de los tres palos xeneizes. 

-¿Cómo analizás la competencia con Andrada? ¿En qué pensás que se diferencian técnicamente?

-"Vengo a sumar desde donde me toque, también vengo a ganarme el puesto. Soy consciente de que arranqué más tarde que mis compañeros. Estoy agarrando ritmo de a poco, aunque voy a aportar desde la experiencia que uno tiene. Hay arqueros muy buenos. Cualquier jugador quiere jugar siempre. Se verá. Yo trabajo para ser el titular. Después, el entrenador decidirá. Nosotros trabajamos para ese problema. Todos lo están haciendo muy bien. Y respecto a lo otro, a las diferencias, creo que somos los dos altos, Esteban (Andrada) por ahí es más joven y tiene un poco más de agilidad. Después en lo que es experiencia los dos tenemos mucha, por lo que creo que va a ser pareja la disputa por el arco”. Firma: Marcos Guillermo Díaz.

Carlos Fernando Navarro Montoya (400 partidos con el buzo de arquero del club) tenía una particularidad, muy suya, un sello: cada vez que Boca salía a la cancha y él encaraba para el arco, apenas llegaba al área chica lo primero que hacía era darle duro y parejo con su pie derecho a la línea de cal para que quedara bien marcada y, así, si en alguna jugada quedaba descolocado y perdía la referencia de a qué altura estaba el arco detrás suyo, con sólo pegar un golpe de vista a esas huellas que había dejado se ubicaba rápidamente. Y este lunes, en su cuarto día en Boca, Marcos Díaz hizo lo mismo: ya marcó la cancha.

A lo largo de su historia Boca se caracterizó por tener arqueros que duraran mucho tiempo en el arco: desde Roma, Gatti y el mencionado Mono, hasta Córdoba, Abbondanzieri y Orion, el último de la lista con larga duración (atajó cinco años). Luego de eso, fueron más los que pasaron de largo que los que se quedaron un tiempo prolongado. La llegada de Andrada en agosto del año pasado (Boca pagó U$S 5.000.000) hacía creer que el ex Lanús, de 27 años, podía conseguir una larga estadía en el arco de Boca. Sobre todo, después de lo que fue su debut con Libertad en la Libertadores, donde casi sin haber pisado la Bombonera terminó siendo clave. Sin embargo, una lesión fuerte (se fracturó la mandíbula ante Cruzeiro) y un rendimiento polémico en la final en España, en la que dejó algunas dudas, lo bajaron a tierra nuevamente.

En el medio de esto aparece Agustín Rossi: pasó de ser el arquero bicampeón de Guillermo a suplente de Andrada, y de prácticamente no jugar a bancarse (y bien) la última parte de la Copa, si hasta fue una de las figuras del partido de ida con River en la Bombonera. Pero la recuperación de Andrada y un desgaste lógico por la presión que atravesó por estar en el ojo de la tormenta más de una vez, hicieron que ese desgaste lo llevara a tomar la decisión de irse a préstamo. En ese contexto llega Marcos Díaz a Boca. El santafesino trae una espalda muy ancha de Parque Patricios, donde no sólo es ídolo sino que además ascendió, ganó dos títulos siendo figura excluyente y donde también jugó una final de Sudamericana. Pero más allá de su palmarés, el hombre de 32 años llega con una ventaja que no suena a poco: es el arquero que pidió Gustavo Alfaro, quien obviamente lo conoce de su paso por Huracán. Y así como el técnico de Boca dijo que “Esteban demostró que es titular”, en la misma oración reconoció que “Marcos es de Selección y viene a pelear un puesto”.

“Que Alfaro haya sido mi entrenador tuvo mucho que ver con mi llegada, me conoce y eso suma. Me pidió, es importante”, dijo en su presentación oficial Marcos Díaz, quien ya sabe lo que es quedarse mucho tiempo en un arco: estuvo desde el 2013 al 2018 en Huracán, donde con 185 partidos se convirtió en el segundo arquero con más presencias en la historia de ese club. También se acostumbró a ser titular, ya que su última vez en un banco fue en ¡febrero del 2014! “Llego en un pico alto, en estos cinco años en Huracán crecí mucho. Me toca esto en una buena edad para un arquero. Para jugador soy viejo, pero como arquero todavía me queda. Vengo en un buen nivel, terminé el torneo atajando bien. Estoy contento y con ganas de ponerme a punto”, avisó. Por lo visto, la competencia interna -guante a guante-, ya comenzó. ¿Quién ganará?

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