“Estoy unido afectivamente a Desamparados”. Expectante e ilusionado, Darío Tempesta habla con Tiempo de San Juan de lo que será su regreso. El entrenador, que con apenas 8 meses en Puyuta -allá por el 2010- supo ganarse el corazón del hincha y a quien muchos señalan como el responsable del ascenso a la B Nacional, volverá a San Juan para ser manager del Víbora.
“De los clubes en los que he trabajado, con Brown de Madryn y Sportivo tuve una relación particular de afecto. No me pasó con otros equipos y eso que he recorrido todo el país. Siempre tuve muy presenta a la institución. Desde el 2010 hasta ahora estuve en contacto con gente vinculada al club. Fue así que en este tiempo, en charla con el presidente y vice, se dio la posibilidad de regresar. Es lindo volver a una provincia que en su momento me cautivó y más para prestar ayuda.”, dice de antemano.
Tempesta será presentado la próxima semana en el Serpentario junto a Víctor Hugo “Copito” Andrada, el flamante DT del plantel mayor que él mismo recomendó. Aquel esperado y soñado regreso que anunciaron Juan Valiente (presidente) y Norberto Molina (vice) durante la campaña electoral hoy es una realidad.
“La idea es ayudar en la parte organizativa y deportiva. En su momento hubo un cambio de entrenador, entonces pudimos charlar y ver cuáles eran las mejores opciones. Hoy Desamparados tiene una visión más profunda para el día de mañana y veo que, en cuanto a la dirigencia, tienen una mirada relevante, quieren ver a una institución en crecimiento. Nuestro objetivo es hacer de Sportivo un club más fuerte de lo que es ahora”, señala.
Darío Tempesta estuvo al frente de Sportivo Desamparados como DT de marzo a noviembre del 2010. En aquella época había llegado con la misión de armar un equipo competido para ascender a la B Nacional. Lo logró, aunque por “diferencias” con la dirigencia tuvo que abandonar su cargo y festejar el ascenso desde afuera.
“Me dolió muchísimo salir pero no tenía otra opción, había diferencias muy marcadas con los dirigentes. Me dolió dejar el club después de haber trabajado tanto. Pero sabía que el equipo estaba encaminado a conseguir el logro deportivo. Yo seguí en contacto con algunos jugadores e hinchas. Y eso me demostró que no me había equivocado, ni en el armado del plantel ni en el juego. Fue gratificante ver a Desamparados ascendido”.
Sobre aquel plantel, en el que se destacaban Augusto Álvarez y Ariel Barth, entre otros, Tempesta comentó que “tenía todo, juventud, experiencia, dinámica, era naturalmente agresivo y unido. Pocas veces se da un equipo así. En su mayoría respondieron. Tenía un equipo competitivo y con identidad. Armamos equipo complejo a pesar de que el club económicamente no estaba bien”.
El manager puyutano cuenta que siempre estuvo atento al presente del Víbora, de hecho hasta se refirió a la durísima etapa que le tocó atravesar a la institución con dos descensos consecutivos. “Era un final anunciado. Era sabido que pasaba eso sin meterme con la gente que trabajaba en ese momento. No soy quién cuestionar el trabajo, pero cuando un club crece más rápido en lo deportivo que en lo institucional no se puede sostener. Es imposible”.
Ahora, pensando en lo que viene, apuesta a “Copito” Andrada (DT) para enderezar el presente del conjunto sanjuanino. “Tiene un recorrido extenso y bueno. Tiene ascensos, partidos en Copa Libertadores y Sudamericana. Además es reconocido en el fútbol boliviano. Muchos dicen que no conoce el fútbol argentino, pero te pongo un ejemplo, un médico debe saber operar en un quirófano de San Juan como en uno de la India. Esto es lo mismo. Yo no conocía la plaza uruguaya, fui y ascendí. En Ecuador pasó igual. Acá el tema pasa por la capacidad del profesional”.