Personaje

Del fútbol chimbero a Medio Oriente

Lucas Galán es mendocino pero pasó dos años en el fútbol sanjuanino. Su último club argentino fue Peñarol, de donde tuvo una polémica salida. Hoy juega en un excéntrico equipo del Líbano y cuenta su experiencia.
jueves, 27 de agosto de 2015 · 07:08
Por Carla Acosta

Su carrera futbolística terminó dando un giro que jamás imaginó, jugando nada más y nada menos que en Medio Oriente. Es que después de terminar su vínculo con Peñarol de San Juan -a fines del 2012-  emigró a Guatemala y tras vestir varias camisetas, terminó jugando en la República del Líbano, en donde hoy es todo un ídolo. Se trata de Lucas Galán (27), el mendocino que tuvo su paso por el fútbol sanjuanino por dos años y hoy juega en la exótica liga libanesa. 

El delantero nacido en Guaymallén jugó en varios equipos sanjuaninos para el Argentino B: Alianza, Del Bono y por último en el Bohemio, en donde fue acusado de irse sin aviso a Guatemala. Su salida del club sanjuanino fue toda una polémica, ya que el presidente de la institución lo culpó de irse sin cumplir el convenio. Galán hace referencia a aquella situación y dice que "claramente nunca hubo un problema, ellos no tenían nada que reclamar y todo siguió normal”. 

Pese aquella fortuita salida, recuerda con alegría su paso por San Juan: "Tengo muy buenos recuerdos. Dejé muchísimos amigos y hasta ahora tengo contacto con buena gente que conocí ahí. Fueron lindos tiempos y me quedan los mejores recuerdos”. 

Hoy Lucas, quién después de vestir la camiseta del Bohemio pasó por Guatemala y Grecia, es una de las figuras que tiene el fútbol libanés. En su actual país llegó el año pasado para jugar en el Al Salam Zgharta, en donde terminó goleador con 19 tantos. Actualmente juega en el Ansar FC, equipo que fue subcampeón el año pasado y en los próximos días arrancará el torneo con el argentino entre sus filas. "Ahora estoy viviendo en la Capital, una ciudad hermosa. Me hace muy feliz estar acá porque la vida es magnifica y la calidad de las personas es muy buena. Llevo una vida hermosa”, refleja el artillero. 

Cuenta que el fútbol de Medio Oriente es similar al torneo del ascenso de Argentina y que el terreno, más que el roce entre futbolistas, es lo que más le resultó complicado: "Acá es duro, como en el ascenso de mi país. Creo que después de estar en Argentina, América Central y Europa  puedo decir que el fútbol está muy equilibrado y no hay muchas diferencias. Quizás lo que cambia es que acá hay más roce y en Europa hay más espacios y el juego es más lento. Pero lo que sí me costó fue a  adaptarme a las canchas, ya que el 70% son de césped sintético y el fútbol en ese terreno es distinto”. 

El mendocino cuenta que pese a los conflictos sociales y religiosos que hay en Medio Oriente, no hay peligros y disfruta de su vida en el país extranjero. "Acá no es para nada peligroso. La guerra fue hace mucho tiempo y acá la gente es maravillosa. Más allá de lo religioso, ya que hay cristianos y musulmanes, me tratan como uno más”.
 
El goleador cuenta que su vida extra futbolística es relajada pese a estar a miles de kilómetros de sus seres queridos. Es el único argentino en las canchas del Líbano pero se adaptó rápido y actualmente lleva una vida normal. Confiesa que gambetea a la perfección el idioma, pronuncia algunas frases o palabras, y que cotidianamente su dialecto es el inglés, el que maneja a la perfección. Su vida post entrenamientos pasa por las playas, los shopping y la pesca. "La vida acá es perfecta. La ciudad es hermosa, rodeada de playas. No sé si me quedaré a vivir acá pero hoy en día los países árabes son los que mejores pagan”, dice el "9”. 
   

Galería de fotos

Comentarios