La clave del bicampeón

Dotti, el trepador

Juan Pablo Dotti confirmó que es el mejor escalador que actualmente tiene el país. Entrenó en Europa. Aquí cuenta su experiencia y opina un especialista.
miércoles, 01 de febrero de 2012 · 09:56

Por Fabio Cavaliere
fcavaliere@tiempodesanjuan

Un escalador en ciclismo es aquel especialista que se encuentra mejor adaptado y corre particularmente bien con las rutas inclinadas por el terreno con pendiente. El último ganador de la Vuelta de San Juan, además de una nueva coronación, se consagró como el mejor escalador que actualmente tiene el  país. Hablamos de Juan Pablo Dotti, que hace una semana, ganó por cuarta vez (tercera consecutiva) la etapa reina de la prueba, la subida al Alto del Colorado y se convirtió en su máximo ganador. El ciclista de 27 años, subió cómodamente los 2.672 metros de altura del cerro mientras a otros les costaba pedalear o mantener el ritmo, ni hablar de “pegar el palancazo”, una maniobra que insume mucha energía.

En ese esfuerzo supremo la “supervivencia del más fuerte” es la que aflora. Donde se supera la puna y se tiene la capacidad de soportar y dosificar el dolor de trepar la cuesta.   
Al contrario de muchos que la sufren, el hombre de Bolívar asegura que él disfruta mucho esa etapa: “El que se defiende en la subida pide cancha y le gusta”.  

Esta cualidad en ciclismo es natural y es clave el físico, por eso aunque Dotti no es un escalador puro (son más bajos y aún más delgados) es un “pasista veloz”, aquellos que andan bien en la media  montaña. Aún así, en Argentina se considera que, hoy por hoy, no hay ninguno que escale tan bien. Lo dice, entre otros, Daniel Efraín Castro, considerado el mejor escalador de la historia que tuvo San Juan y que lo demostró en Italia. Para el “Pitufo”, en la subida, “Dotti tiene un cambio más”: “Va muy firme, ataca bien, sabe cómo les duele a los rivales, le pegaba a fondo y se frenaba y lo volvía hacer, les mató las ‘patas’ a los otros”
El bicampeón de la Vuelta confiesa que en las tres temporadas que pasó en Europa (desde el 2006 al ‘08) aprendió técnicas de dónde regular y dónde acelerar: “Normalmente uno trata de copiar la cadencia del ciclista para mejorara el rendimiento”. Además cuenta que, específicamente, entrena terrenos duros en ascenso como El Colorado, en Pachaco o la Difunta Correa.   

“Me parecía que era imposible ganarle. Creo que si partía antes llegaba solo al Colorado. Quizás no quiso hacer tanta diferencia con Ricardo Julio (NdR: Su compañero en el equipo de la Mun. de Pocito). Lo noté cómodo y seguro. Subiendo es el mejor del país, no me explico porque no está en la selección”, dice Castro, quién en la Vuelta fue el técnico del equipo de la Agrupación Virgen de Fátima. 

En ciclismo a la hora de escalar no importa la altura de la montaña o cerro si no la pendiente. La etapa del Alto del Colorado, comenzó a hacerse a principios de la década pasada y es una subida larga, más de potencia. Es una pendiente media con respectos  a las de Europa, de 6 a 8 %  (la cantidad de metros de ascenso  en un 1 kilometro). 

Es partir de las Ruinas de Hualilán cuando comienza la parte más dura y se empieza a sentir la puna: “Se siente un ahogo, uno va cuidándose con los geles que tratan de que no se te baje la presión”, cuenta Dotti. 

Pero el  flaco de piernas largas supo de la escalada de primer nivel en su paso por el Viejo Continente. Allí corrió en Italia, España, Francia, Serbia, Croacia, Bélgica, Alemania. Con subidas  totalmente diferentes a la de estos lares, cortas y empinadas (de 10 a 20 %): “Gané metas de montaña en Serbia, Italia, España (en la Vuelta de Navarra). Escalé el San Peregrino que tiene un 18 % de pendiente y el Mortirolo también pronunciado”, recuerda el pedalero que compartió rutas con monstruos de la talla del español Alberto Contador, o los italianos Petacchi o Bettini.

En aquellas montañas, el esfuerzo es extremo tal como lo grafica el protagonista: “Hacé de cuenta que estás en un gimnasio con una prensa de 200 kg. Hay veces que no podés ni pedalear y tenés que pegar el palancazo porque si no te caés para el costado. En 300 o 400 metros podés perder minutos, es una locura”.  

Pero en esta cuestión no es solo subir si no también bajar, una maniobra que comprende mucha técnica ya que todo el tiempo que se ganó escalando bien se puede perder en un mal descenso.  

“En Europa, un corredor puede bajar a más de 70 km/h, hay que tener coraje. Además hay que ir midiendo al que va adelante, si se equivoca él te equivocás vos”, asegura Dotti que en las montañas fue utilizado para apuntalar a otros compañeros de su equipo Italiano Cinelli. 
Por último, está la cuestión táctica, cuándo atacar o cuándo esperar ya que muchas de las carreras de escalada se ganan con la cabeza como dice Dotti: “Con los años se va aprendiendo. Yo voy concentrado y midiendo todo. Hay que saber regular el esfuerzo, o cuando uno no viene tan bien hacerle creer al rival que uno viene sobrado para que no lo ataque”.

El dueño de la etapa clave de la carrera más famosa del ciclismo sanjuanino, no solo ostenta el trono de bicampeón de la Vuelta sino también el de Rey del Colorado.  No va ser fácil superar la cifra de cuatro victorias y por su rendimiento parece que va camino a agrandar la serie de triunfos y transformarla en una leyenda.