modestia aparte

Erviti: “Siempre estoy en la foto del campeón”

Esa sana costumbre. Es una pieza clave de Boca, en donde se coronó igual que en San Lorenzo, Monterrey y Banfield.
lunes, 02 de enero de 2012 · 10:47

Walter Erviti mira el cielo y antes del mano a mano con Clarín en su Mar del Plata natal advierte: “Se viene el agua”. Sin una nube y con el sol en su explendor parecen contradecirlo. Sin embargo, una de las piezas clave del Boca campeón insiste en su pronóstico metereológico y se presta al diálogo bajo techo. Se mueve tranquilo, acompañado de sus hijos y la calma de haber hecho bien los deberes. Sin embargo, Erviti no se olvida de lo que fueron sus primeros seis meses en el equipo de Falcioni.

-¿En qué pensaste cuando diste la vuelta olímpica? -En muchas cosas, pero principalmente en que el tiempo me había dado la razón. En mi entorno dudaban de mi decisión de ir a Boca. Decían que mi personalidad no era para este club.

-¿Se equivocaron en todo? -No, pero yo me preocupo por lo que pasa adentro de la cancha. Lo que pasa afuera uno elige si quiere escucharlo y vivirlo. Cuando se está mal se hace difìcil convivir con Boca, hay que estar tranquilo y tener la cabeza ordenada.

-¿En esos seis meses malos pensaste si había sido un error elegir a Boca? -No. Pero sí me sentí sólo. Los hinchas de Banfield me insultaban, los de San Lore nzo me decían traidor y para colmo los de Boca aún no me habían aceptado. Pero en la vida hay que tomar posturas y yo me hice responsable de la mía. Yo te digo algo, a mí me podrán insultar o criticar todo lo que quieran, pero siempre estoy en la foto del campeón. Así fue en cada club en el que estuve. No pasé y me robé la plata como hacen muchos en el fútbol, por eso puedo irme a domir tranquilo a mi casa.

-¿Por todo eso que decís es que optás por tener un perfil bajo? -Es que yo al fútbol lo tomo como lo que es: un trabajo. Lo disfruto porque me gusta estar adentro de la cancha, pero se termina ahí. Después vuelvo a mi estilo de vida, que muchos tal vez la critican. Pero en este país cada uno opina lo que quiere y lo respeto.

-Hablás del fútbol como un trabajo, pero hubo alguna vez un Erviti que se divertía tirando tacos y caños.

-A mí me gusta serle útil a mi equipo, me divierto a mi manera. Los equipos en los que jugué no siempre han necesido lo mismo de mi juego. Fui aprendiendo de todo para aportar lo que falta.

-¿Pero te dejó de gustar ese modo que tenías de jugar? -No, tal vez hoy no tengo tanto contacto con la pelota, que es lo que me gusta, pero lo disfruto igual. Trato de adaptarme a lo que me piden. En la mitad de la cancha jugué en casi todas las posiciones y me fue bien. En el fútbol profesional si cada cual juega como le gusta a uno nunca se formaría un equipo. Hay que resignar cosas.

-¿Qué aprendiste de Riquelme? -Román es muy inteligente, es una persona con una gran capacidad para cada cosa que hace. Es dificil pensar y ejecutar como lo hace él. Es muy paciente, busca el momento j usto para lastimar.

-¿Lo extrañaron cuando se lesionó? -Los jugadores como él siempre se extrañan. Por suerte o por virtud tuvimos la capacidad de suplantarlo y encontramos en Pochi Chávez a un jugador en un gran nivel.

-¿Te sentís identificado con Román? -Yo prefiero seguir mi propio perfil. No podría compararme nunca con él porque está en un escalón lejano al mío, él está por sobre el resto.

-¿La Copa Libertadores va a ser el gran objetivo para el 2012? -Boca tuvo la posibilidad de ganar la Copa y eso genera una expectativa mayor en los hinchas. El club te exige ser campeón de cada torneo.

-¿En la Copa va a alcanzar con lo que mostraron en el Apertura? -Se habló mucho de la solidez defensiva que tuvimos, pero creo que habría que destacar a todo el equipo. Igual, interiormente somos conscientes de que hay que mejorar en cerrar antes los partidos. La diferencia mínima con la que terminamos ganando varias veces nos hizo desgastarnos demasiado en lo físico. Había que correr mucho porque la distancia era muy chica. Hay que hacer más goles y por ahí pasa la responsabilidad de los que jugamos en el medio y arriba.

-¿Soñás con otra foto de campeón? -Ojalá. Una foto internacional, je.

El grabador se apaga y Erviti sonríe. Mueve sus ojos hacia arriba y obliga a mirar. Las nubes se habían adueñado del cielo y el viento comenzaba a traer las primeras gotas de lluvia. “¿Qué te dije?”, dice antes de despedirse. No hay dudas: Erviti la tiene clara.

(Clarín)

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